Trabajadores de la minera Triton, de Gobernador Gregores, volvieron a denunciar ante nuestra Agencia, la existencia de un mecanismo para contratar mano de obra extranjera, en muchos casos sin calificación, en detrimento de los trabajadores santacruceños. Culpan al sindicato AOMA de «mirar para otro lado» y no hacerse eco de un problema que si bien no es nuevo, nadie resuelve. Se demuestra la falacia de las mega mineras sobre el empleo y la ocuapación de mano de obra local. Minera Tritón es subsidiaria de Pan American Silver, la misma que explora el yacimiento de plata y plomo Navidad en Chubut.

Foto: Planta de cianuración del yacimiento Manantial Espejo que explota Minera Tritón/Pan American Silver

Fuente: OPI Santa Cruz
Con las reservas del caso, trabajadores de la minera Triton de Gobernador Gregores, que explota el yacimiento de oro y plata Manantial Espejo, han comunicado a OPI una situación que no es nueva en la provincia, que hemos denunciado todos estos años en nuestro portal y que ha sido reconocido por diputados del oficialismo y el propio gobierno provincial, cuando la relación con las mineras ha pasado por algún momento ríspido, en su relación comercial.

Se trata de la contratación de mano de obra extranjera, sin respetar la denominada ley 70/30 (70% contratación de mano de obra local y 30% foránea), un hecho recurrente que los medios provinciales evitan abordar por intereses económicos con las operadoras, a quienes les conviene más contratar un trabajador chilenos, peruano o boliviano, e inclusive de las provincias del NOA, que un trabajador de Santa Cruz.

Nuestras fuentes en Triton dijeron «Tenemos trabajadores peruanos y bolivianos trabajando en nuestra empresa con papeles solamente de visita a nuestro país y quisiéramos saber si migraciones o policía minera puede investigar estos temas».

Esta grave anormalidad ha sido apuntada muchas veces por OPI, como producto de un interés particular que tienen las multinacionales, de no tomar empleo local ya que de esa manera minimizan los conflictos. Un trabajador foráneo, es devuelto cada 15 días a su lugar de origen, por lo tanto, nos explicaron, ese hombre no permanece «en zona» ni en contacto con el yacimiento, lo cual hace que para la empresa desaparezca un problema. «Es un trabajador menos que va a reclamar o a instalar un piquete, pidiendo reivindicaciones», advirtieron. Por otro lado, quienes son de países limítrofes, nunca peticionan con medidas de fuerza, porque, en general, son trabajadores que no están habilitados para residir de forma permanente en Argentina, síno que ingresan con permisos precarios o de turistas.

Esta realidad que tantas veces difundimos, ha sido negada o reconocida, por intendentes o legisladores, según el momento de enfrentamiento o coincidencia comercial que hayan tenido con las multinacionales que extraen oro y plata en Santa Cruz.

«Hemos presentado notas y reclamos a la gerencia y al sindicato AOMA por malos tratos por parte del capacitador de Cielo Abierto y ha quedado todo tapado con la complicidad del gremio sin haber charlado con los operadores que presentaron la nota firmada con sus respectivos nombres y numero de legajos», indicaron las fuentes.

Esta actitud pasiva del gremio, tampoco es nueva. Muchas veces denunciamos que los trabajadores no encontraron respuestas a requisitorias puntuales sobre seguridad, higiene, malos tratos, falta de equipamiento y hasta exceso de horas y pago deficiente de los servicios en diferentes emprendimientos. El gremio siempre ha respondido que «da respuesta en cada caso y que se ocupa permanentemente de la seguridad y el bienestar de los operarios en los yacimientos», lo cual es respondido por sectores del personal que dicen no sentirse representados y vinculan a la entidad gremial con negocios y acuerdos paralelos con las mineras.

Otra de las quejas planteadas indica «Se sigue tomando gente, no solo de afuera de la provincia, sino de fuera del país para trabajos no calificados, como por ejemplo Jefe de campamento traído de Bolivia, a una actividad que bien podría cumplir cualquiera de nosotros», señalaron.

Uno de los principales argumentos que esgrimen las mineras, cada vez que deben justificar la contratación de trabajadores en otros puntos del país o del extranjero, es que en Santa Cruz «no hay cultura minera» y que, por lo tanto, el residente de esta provincia «no está acostumbrado a trabajar en lo subterráneos», hecho que lo limita a tareas en la superficie, mientras que el segundo gran argumento es que la mano de obra contratada afuera, es la calificada para cierto trabajos, que obviamente en Santa Cruz no se consigue (Paradógicamente, Cerro Vanguardia es a cielo abierto y se repite la historia). En este sentido hemos escuchado decir, inclusive al Intendente de Perito Moreno, Guillermo Bilardo, que por estos motivos se hace necesario que las empresas deban contratar personal en el norte argentino o en países limítrofes que como Chile, Perú y Bolivia, tienen tradición minera. No obstante, el mismo Bilardo, cada vez que la relación con Minera Santa Cruz pasó por momentos de tirantez, no dudó en reconocer que la empresa incumple el compromiso de dar trabajo a la gente de su pueblo y que dejan poco o nada, en el circuito económico de la ciudad que administra.

Los trabajadores mineros que denuncian a minera Triton por lo que expresamos en esta nota, dicen no sentirse representados ni respaldados por la AOMA y tienen miedo de ser despedidos por parte de la empresa, quien cuenta en Santa Cruz, con todas las prerrogativas para deshacerse del personal, sin que haya posibilidad de generar una protesta efectiva, para salvaguardar su derecho al trabajo. Como en otras oportunidades, las críticas son disparadas también hacia el gobierno provincial, quien a través de las autoridades en Minería, debieran generar mejores tipos de controles y sancionar duramente los incumplimientos en los que incurren las operadoras.