La Asamblea por los Bienes Comunes de Malargüe dijo que encontró graves irregularidades en el informe de impacto ambiental de Hierro Indio. Pidieron que se frene el proyecto.

Fuente: Mendoza On Line
Uno de los dos proyectos mineros que se analizaron ayer a la mañana en la Legislatura fue el yacimiento Hierro Indio, el único que consiguió avanzar en su propósito de ser aprobado por los legisladores y que entró a comisiones en el Senado para su tratamiento. Sin embargo, los ambientalistas están preparados para intentar frenarlo antes de que sea aprobado.

Para ello, los integrantes de la Asamblea por los Bienes Comunes de Malargüe se encargó de analizar todo el expediente de Declaración de Impacto Ambiental (DIA) presentado ante la Dirección General de Minería y expuesto posteriormente para encontrar puntos débiles en el informe, y aseguran al menos haber detectado tres irregularidades importantes en el documento.

Nito Ovando, integrante de la asamblea malargüina y uno de los que más analizo la DIA, explicó a MDZ Online sobre cada una de las falencias que encontraron en la presentación de Hierro Indio, las cuales serán expuestas en la próxima reunión que participarán junto a legisladores la semana que viene en Mendoza.

En primer lugar, Ovando remarcó que «la declaración de impacto ambiental y los considerandos finales están confusos», y en consecuencia nombró la primera ‘falencia’: «No es un solo yacimiento el que se está queriendo validar con esta declaración, sino que son dos: uno más grande, que se llama El Soldado, la cual es el área que está mineralizada y tiene hierro, llamado manifestación nueva de mineral; y dentro de esa manifestación hay una mina antigua que se llama Hierro Indio. Son dos yacimientos distintos».

En el caso de El Soldado, como manifestación nueva y según el Código Minero y el Decreto Reglamentario nº 820, se establece que hay que iniciar un mecanismo administrativo de prospección, solicitándose la misma a las autoridades», por lo cual «eso estaría bien organizado en el expediente».
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Pero en el caso de la mina Hierro Indio «no se presenta como nueva, sino como antigua bajo la categoría ‘mina a reactivar’, por lo cual ya no necesita prospección porque ya se sabe que hay mineral, sino que necesita exploración. La prospección requiere un mínimo impacto ambiental, pero la exploración requiere otros métodos como perforaciones, accesos a los acuíferos e impacto en la flora».

En ese sentido, Ovando expuso que «en el dictamen final del expediente se lee que se autoriza al proyecto de Hierro Indio para las tareas de prospección y exploración. Ese es uno de los cuestionamientos que para nosotros es muy importante porque, a nuestro entender, tendría que haber ido por separado. Son dos yacimientos distintos que ameritan tratamientos diferentes».

Como segundo punto, el ambientalista señaló una ‘omisión’ de las actividades rurales de la zona: «Cuando hacen los relevamientos de las consideraciones de las actividades humanas en el lugar, ponen que no hay actividad antrópica en la zona de Hierro Indio, como si no hubiera gente. Sin embargo, la zona está rodeada por más de ocho puestos, que si bien no están en el área de la mina, el yacimiento está sobre campos de pastoreo con el continuo paso de los puesteros por los caminos de trashumancia».

«Eso hay que tenerlo en cuenta y no se lo puede saltear. En el expediente citan como población más cercana a El Sosneado, pero nosotros conocemos la zona y sabemos los puestos que hay y su actividad en las inmediaciones de la mina», agregó

Además, Ovando aseguró que «si hay exploración, van a tener que perforar, por lo tanto van a acceder a los acuíferos, y en el expediente de Hierro Indio no dice absolutamente nada sobre un estudio de acuíferos».
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El integrante de la asamblea malargüina sostiene que realizaron un exhautivo trabajo de análisis sobre los expedientes tanto de Hierro Indio como de Cerro Amarillo y que los mismos «se los pasamos a todos los legisladores y los partidos políticos», quienes algunos lo tomaron en cuenta a la hora de pedir las objeciones en el recinto legislativo.

De todos modos, Ovando indicó que «la cuestión de fondo es cómo el Poder Ejecutivo acepta este tipo de procedimientos con todos esos vicios administrativos importantes. Con los dos proyectos (Cerro Amarillo y Hierro Indio) se estaría validando el ingreso de la megaminería a Mendoza, sentado jurisprudencia siendo los más desprolijos del país».

No solo cuestionamos los detalles técnicos, sino también el contenido de fondo y las implicancias que tiene una posible aceptación», señaló.

Sol Remon, también integrante de la Asamblea por los Bienes Comunes de Malargüe, habló el miércoles a la tarde en el programa Hacete Cargo de MDZ Radio y defendió la defensa que realiza la agrupación: «Intentamos velar por los bienes comunes que nos competen a toda la población de Malargüe. Sabemos que la situación es complicada porque hay gente sin trabajo y la mano viene mala, pero creemos que hay otras maneras de desarrollo y producción, y pensamos que la megaminería, como se plantea en estos proyectos, no es la solución».

En ese sentido, la activista ambiental señaló que «defendemos que se hagan bien las cosas. Hay muy poca información y de mala calidad». Al igual que Oviedo, Remon adelantó que «pediremos que el informe de Hierro Indio vuelva a fojas cero».

Por último, Remon indicó que «el próximo miércoles vamos a estar en el Senado para exponer nuestro punto de vista» y les envió un mensaje a los defensores de la minería: «Más allá de nuestra posición, queremos decirle a los llamados promineros que tratemos de llegar a un diálogo y que busquemos otras soluciones, porque hay muchas maneras de obtener otro desarrollo».