Un tribunal de Birmania ha condenado a seis meses de cárcel a cuatro personas vinculadas con las protestas en una mina de oro en la región central de Mandalay, publican hoy los medios locales.

 

 

Fuente: Terra

Los cuatro detenidos pasaron a disposición judicial el pasado 23 de noviembre acusados de alterar el orden público tras participar en una manifestación pacífica llevada a cabo en la ciudad de Rangún, antigua capital de Birmania (Myanmar), apunta el diario «The Irrawaddy».

El juez, que emitió su veredicto este jueves, indicó que los acusados han violado la sección «505 B» del Código Penal «con la intención de causar miedo o alarma pública que podría inducir a otras personas a cometer un delito contra el Estado».

Las protestas en la región minera de Moehti Moemi se iniciaron en junio de 2012 cuando los buscadores de oro locales fueron obligados a abandonar su lugar de trabajo por la Compañía Pública de Prosperidad Nacional en Myanmar (MNPPC), después de que ambas partes acordaran verbalmente que les dejarían permanecer en la zona.

El abogado Sandar Min, que actúa como mediador entre los protestantes y la compañía minera, afirmó que esta es la primera vez desde que el Gobierno civil retomó el poder en Birmania, en marzo de 2011, que se utiliza esta sección del Código Penal para enviar a prisión a unos manifestantes.

Hace un año, masivas protestas llevaron al presidente de Birmania, el exgeneral Thein Sein, a suspender las obras de la presa de Myitsone, un proyecto de 3.600 millones de dólares (2.667 millones de euros) y financiado por China.

No obstante, varios líderes de otras manifestaciones contra proyectos para explotar los recursos naturales, entre ellos seis opositores a la explotación de un yacimiento de cobre en Letpadaung que terminó con un dura represión gubernamental, se encuentran a la espera de la sentencia por violar esta ley contra el orden público.