Vallenar y la comuna de Alto del Carmen, fueron el escenario de una nueva jornada de intercambios comunitarios que se desarrolló el 29 y 30 de octubre, agrupando a organizaciones amenazadas e impactadas por la megaminería, la termoelectricidad y los planteles agroalimentarios, de los valles de Copiapó, Huasco y Limarí.

Fuente: Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales OLCA
A un mes del histórico fallo de la Corte Suprema en el caso Castilla, que precautoriamente protegió el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación contra el actuar ilegal de las autoridades de gobierno; al interior del Valle del Huasco, en La Vega y Alto del Carmen, diversas localidades se reunían para compartir sus experiencias, estrechar lazos y examinar las herramientas legales y administrativas disponibles para confrontar las amenazas de muerte que se ciernen sobre sus cabezas. Mientras, en el hotel Crowne plaza, en pleno centro de Santiago, se desarrollaba una cumbre para destrabar las inversiones y retocar la institucionalidad para que salvaguarde el derecho a la propiedad por sobre los derechos comunitarios.

Es el Chile esquizofrénico, que opera con planes de gobierno y no con políticas de Estado, para enriquecimiento de los políticos de turno y en desmedro de los derechos colectivos. Lo interesante es que más allá de las caricaturas mediáticas, las comunidades están confiando en sus experiencias, están encontrando caminos y evaluando en conjunto los modos de caminarlos. En este sentido, las presentaciones de la obra de títeres ¿quién cortó el agua? por la plaza de Vallenar, la sede de la Junta de Vecinos de Alto del Carmen y acompañando el lanzamiento del disco del cantautor huasquino Juan Carlos Labrín, permitió entre risas reinstalar el necesario protagonismo colectivo que supone la defensa de nuestros bienes comunes. Por otro lado, los espacios testimoniales, la fogata cultural, y las jornadas con el abogado del OLCA, Alvaro Toro, para examinar el escenario de la institucional a nivel nacional, y la abogada colombiana Dora Lucy Arias, para conocer las herramientas del derecho internacional, se transformaron en una muy valorada posibilidad de fortalecer la apuesta por el agua y la vida en medio de la cultura de muerte que el modelo extractivista busca imponer.

Así, alrededor de 50 personas de diversas organizaciones de los valles transversales del norte chico, se dieron cita en este segundo intercambio comunitario «Aguaante la Vida», jornadas abiertas por el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), que buscan contribuir al empoderamiento de las comunidades en torno al reconocimiento de sus derechos y a la conciencia de los impactos que poseen las actividades extractivas a mega escala.

El próximo intercambio se realizará a fines de este mes, en Monte Patria, momento en que se evaluará una abultada agenda de trabajo, cruzada por el proceso eleccionario y por las movilizaciones para octubre, entre ellas, la jornada de movilización nacional para el 12 de octubre «A descolonizar Chile», convocada por la Red Ambiental del Norte, y la marcha Cultural de Freirina, convocada para el 13 de octubre en respuesta a las estrategias de la empresa de revocar la resolución sanitaria que obliga a cerrar las instalaciones de agrosuper por constituir una amenaza a la salud pública.