El conflicto de las innumerables promesas incumplidas que viene afrontando hace meses la empresa brasilera Vale tiene hoy como protagonistas a los trabajadores mineros desocupados. Estos trabajadores han tomado medidas tanto en territorio neuquino como mendocino para hacer escuchar sus necesidades. En este caso, las mentiras de la empresa se refieren a las promesas laborales que generaron en ellos la ilusión de contar con un salario digno y poder alimentar a sus familias. Los vecinos del lugar aúnan sus voces en reclamo de los puestos de trabajo prometidos por la minera y vienen exigiendo hace meses que se dé una respuesta a este conflicto. Ex trabajadores del lugar y desempleados han tomado el predio y las instalaciones, y de esta forma, la construcción se encuentra paralizada.

Por Asamblea Popular por el Agua
Como ya ha ocurrido antes, esta trasnacional que hoy está instalada en nuestro territorio vuelve a estar en aprietos por acuerdos no cumplidos referidos a empleos estables, dignos y locales, situación que no debería sorprendernos teniendo en cuenta que ésta fue electa el pasado 26 de enero la peor corporación del mundo por el Public Eye Awards (Premios Ojo Público), conocido como el “Nobel” de la vergüenza corporativa mundial en lo que respecta a conflictos ambientales, laborales y sociales.

De esta manera, la empresa sigue jugando con las necesidades de los pueblos de Malargüe (Mendoza) y Rincón de los Sauces (Neuquén), localidades que se ven directamente afectadas por la explotación del yacimiento de Potasio Río Colorado y que aún no perciben indicio alguno del progreso prometido.

Este es unos de los mitos que difunden estas empresas Megamineras para instalarse en nuestro territorio: innumerables puestos de trabajo y un progreso nunca antes visto por las comunidades involucradas. Hoy vemos las grandes mentiras de Vale al no concretar nunca un cupo fijo de empleo: el Informe de Impacto Ambiental indica que durante la construcción emplearían unos 750 trabajadores en la provincia de Mendoza (1.170 en total en el país), pero luego de aprobado, la publicidad empresaria afirmaba que serían 3.000 y luego 4.500, mientras el gobierno dice que son sólo 3.500.

Por otro lado, en lo que respecta al progreso, la empresa plantea como respuesta la construcción de un ferrocarril de 350 km, desde el lado neuquino, frente al proyecto, hasta empalmar con las vías preexistentes en Chichinales (Río Negro), al este de Gral. Roca. Con este proyecto buscarían remediar centenas de puestos de trabajo que no han podido brindar hasta el momento. Sin embargo, cabe destacar que la construcción del mismo hoy se encuentra totalmente detenida y que este tren será sólo de carga, al servicio del saqueo minero y no de los pueblos.

Reafirmamos una vez más que nuestros enemigos no son los trabajadores mineros: ellos son un sector vulnerado de la sociedad que se ve obligado a trabajar en esta actividad ya que no existen políticas de desarrollo local, generación de empleo e inclusión social, y sin duda Vale no es la respuesta ante estas ausencias.

Por otro lado, denunciamos públicamente el fraude llevado a cabo por la firma brasilera de contratar a personas que no son residentes reales de Malargüe, sino que se les ha otorgado un domicilio momentáneo para poder ingresar a la misma. De este modo finge “cumplir”, sólo en los papeles, con el 75% de empleados mendocinos acordado en el “Acta Compromiso” entre la empresa y el gobierno (firmada por el ex mandatario Celso Jaque y el actual intendente malargüino, Juan Antonio Agulles).

Es por esto que responsabilizamos también a los gobernantes, por respaldar las promesas de la empresa respecto de cifras de puestos de trabajo y proporciones de “empleo mendocino” que de ningún modo han sido cumplidas hasta el momento. Y por hacerse cómplices de las trasnacionales, avalando sus planes de saqueo, contaminación, pobreza y retroceso, priorizando los intereses de las empresas por sobre la voluntad de los pueblos que deberían representar.

Porque Vale no vale la pena.
Basta de saqueo y contaminación.
NO A LA MEGAMINERÍA
Plena vigencia y constitucionalidad de la Ley 7.722
La fractura hidráulica no es una alternativa.