La legislatura de Mendoza rechazó el proyecto minero San Jorge. La UCR le bajó el pulgar, consiguió apoyo del PD y «Paco» Pérez tuvo que pedir a los diputados del PJ que rechazaran el emprendimiento que pretende extraer cobre y oro en Uspallata.

Después del rechazo manifestado por los legisladores de la UCR al proyecto minero San Jorge sorpresivamente esta tarde Francisco «Paco» Pérez anunció a los medios que los diputados del PJ y el Frente para la Victoria también rechazarán el emprendimiento que busca extraer oro y cobre en Uspallata.

 

Esta mañana, el bloque radical pidió el tratamiento del proyecto San Jorge sobre tablas y consiguió el aval de los demócratas, lo que obligó al oficialismo a replantearse qué postura tomar ante el cuestionado tema.

«Les he solidado el rechazo del proyecto San Jorge atentos a partir del trabajo de escuchar y de caminar todos los departamentos donde hemos encontrado que toda la comunidad no está preparada para afrontar un proyecto de esta envergadura y hay mucho temor sobe el tema», expresó Pérez.

«Vamos a ver qué hace la oposición y vamos a pedir que se archivo este proyecto». Pérez aclaró que el proyecto no tiene posibilidades de volver a tratarse ya que si es rechazado por una mayoría de legisladores en la Cámara Baja directamente se archiva y ni siquiera se tratará en el Senado provincial.

El candidato oficialista también se encargó de dejar claro que su postura ante el proyecto es una forma de demostrar sus convicciones sobre el tema. «Esto lo hago para ser coherente y bajo mis propias convicciones, más allá de las estigmatizaciones e injurias que he sufrido por parte de quienes no me conocen», afirmó Pérez.

De esta forma el proyecto minero San Jorge sería historia ya que la UCR esta mañana no sólo manifestó su negativa sino que insistió en que el proyecto debía tratarse antes de los comicios de octubre.

En conferencia de prensa, el presidente del bloque de diputados de la UCR, Andrés Marín afirmó esta mañana que el proyecto minero tiene 141 objeciones por parte de organizaciones ambientalistas, por lo que no se puede llevar adelante.

Sin embargo, gran parte de esas objeciones también son las que el Ejecutivo provincial había manifestado ante la empresa y eran condicionantes para que el proyecto tuviera luz verde.