La papelera Montes del Plata, propiedad de una sociedad entre el grupo finlandés Stora Enso y la chilena Arauco, iniciará actividad en el primer trimestre de 2014 en la localidad de Conchillas a unos 25 km al noroeste de Colonia (Uruguay) y a 50 km de la ciudad de Buenos Aires (Argentina). Tendrá una capacidad de producción de 1,3 millones de toneladas de pulpa de celulosa. Entre otros impactos, la quesería en Colonia y la producción de leche fluida en San José se verán desplazadas perjudicando las exportaciones, los proveedores de insumos y servicios, y en la demanda de empleo.

 

Vista aérea de la planta de Montes del Plata.

Fuente: Perfil y Grupo Guayubira

Mientras se reaviva el conflicto binacional por Botnia-UPM, Uruguay está a punto de concretar su proyecto más ambicioso: Montes del Plata, a 48 km de San Isidro. Una de las pasteras más grandes del mundo está prácticamente terminada entre bellos montes sobre el Río de la Plata en Punta Pereyra, Conchillas.

Según el último censo, Conchillas tiene 1.060 habitantes. Pertenece al departamento de Colonia del Sacramento, y ganó el premio «Pueblo turístico del año» otorgado por el Ministerio de Turismo uruguayo.
La alianza entre la empresa chilena Arauco y la sueco–finlandesa Stora Enso, invirtió 1.900 millones de dólares para producir 1.300.000 toneladas de celulosa por año, y así superar a UPM. Segùn publica el Diario Perfil, fuentes de la empresa dijeron que «se está en etapa de pruebas y puesta a punto de las diferentes áreas», y que en las obras «trabajan 4.650 obreros, de los cuales el 70% son uruguayos».

Confirmaron que «el avance del proyecto es del 93%». El vicepresidente ejecutivo de Arauco, Matías Domeyko, informó al diario chileno Pulso que la puesta en marcha será en el primer trimestre de 2014. Creen que el nuevo año traerá el anhelado «start up», cuando caigan los primeros chips al digestor. El proyecto integral es de 500 hectáreas, con puerto, zona franca y planta propia de energía, cuyo excedente se venderá al Uruguay.

Un puerto con dos muelles

La geografía fue determinante. Desde la empresa, el ingeniero Luis Ceiter dijo en el mes de agosto, según la agencia AFP, que la zona se eligió «por su provisión de agua dulce, la existencia de un caudal adecuado para enviar el efluente, y una justa vinculación –cercanía y lejanía– con los centros poblados». El transporte se repartirá entre rutas y ríos. A sólo 800 metros se ubica el canal Martín García, Río de la Plata. Por eso el puerto tendrá dos muelles. Por el mayor, saldrá la producción hacia Europa, Estados Unidos y Asia. Por el menor, ingresarán barcazas con materia prima de las plantaciones forestales que Montes del Plata tiene en 155 mil hectáreas del mapa uruguayo.
Desde aguas arriba del río Uruguay, en Fray Bentos, una de las proveedoras de rollizos será Mbopicuá, que funciona en el predio donde se iba a ubicar la española ENCE, y pertenece a Montes del Plata. El proyecto encontró algunos problemas con gremios y rechazo de grupos ambientalistas que objetan el modelo forestal. Facebook reúne el grupo «No queremos a Montes del Plata en Punta Pereyra».

Ríos de conflictos

Montes del Plata avanza a paso firme, pero quizás sufra algunos escollos impensados, coletazos del renovado conflicto binacional. El ingeniero Ceiter advirtió que «una condición básica era que el proyecto estuviera sobre el Río de la Plata y no sobre el río Uruguay».

¿Por qué el río Uruguay trae más problemas limítrofes que el Río de la Plata? Así como para el río Uruguay funciona la compartida Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), con sede en Paysandú, también existe la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP), con sede en la isla Martín García, que suele sesionar en una oficina porteña, en Paraguay y Lavalle.

La CARP, creada según acuerdos binacionales de 1973-1974, tiene un estatuto de funcionamiento muy similar a la CARU, pero una diferencia sustancial: no contempla «mecanismos de consulta previa» para obras sobre el río.

Frente al vacío normativo, el gobierno argentino no puede reprochar esa omisión, tal como lo hizo en el caso Botnia. De todos modos, el conflicto irresuelto puede salpicar algunos planes de Montes del Plata y Uruguay para los próximos meses.

El proyecto pastero necesita del dragado del río Uruguay para el mejor tránsito de las barcazas desde Mbopicuá hacia Conchillas. Y a la vez, requiere del dragado del canal Martín García para la salida de la exportación. La CARU debe resolver el dragado del río Uruguay. La CARP tiene que decidir sobre el Río de la Plata. En ambos organismos, la presidencia es rotativa. Hoy el sillón está ocupado por el ingeniero Hernán Orduna, entrerriano, «El Vasco», a quien diplomáticos uruguayos llaman «el asambleísta».

Cuenca lechera uruguaya en jaque para dar lugar a forestaciones y pastera

Comunicado de prensa – Grupo Guayubira

En pocas semanas ya se empezarán a conocer los datos del censo nacional que se está llevando a cabo a nivel nacional. Va a resultar interesante registrar el número de productores rurales dedicados a la lechería que actualmente existen en los departamentos de San José y Colonia. Es probable que el próximo censo no los vuelva a registrar…

Como es de conocimiento público, el Gobierno nacional otorgó –a través de un contrato secreto (1)– una serie de beneficios únicos y extraordinarios a la empresa Montes del Plata –consorcio formado por la empresa chilena Arauco y la empresa sueco finlandesa Stora Enso- que explota 250.000 hectáreas destinadas a la producción forestal, y actualmente se encuentra iniciando la construcción en Punta Pereira, Departamento de Colonia, de la que pasará a ser la fábrica de celulosa más grande del país .

Entre la serie de beneficios que el gobierno negoció secretamente se hacía referencia al hecho de que el Gobierno y Montes del Plata acordaron hacer los»mejores esfuerzos para lograr una superficie forestable de 100.000 hectáreas[de nuevos suelos declarados de aptitud forestal] con posibilidad de ser plantadas dentro del radio de 200 kilómetros de la futura fábrica».

En el contrato se señala que «la Dirección de Recursos Naturales Renovables (RENARE) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) inició un estudio que permitirá el enriquecimiento de la cartografía de suelos y una subdivisión de los categorizados como 5.02b».

En otras palabras, el gobierno va a incluir los suelos 5.02b (índice coneat promedio 88) de esos departamentos en la lista de suelos de prioridad forestal, para que Montes del Plata pueda acceder así a una importante área a ser forestada en un radio de 200 kilómetros de distancia de la fábrica de celulosa, de forma tal que la ecuación económica de la empresa rinda mejor económicamente.

Mapas recientes elaborados a pedido del Grupo Guayubira nos permiten conocer las implicancias para el futuro de dos departamentos de esta decisión (2). Si miramos el Departamento de San José, esta modificación significa que el departamento pasará a tener –potencialmente- un total del 22% de su superficie con suelos pasibles de ser plantados con monocultivos de árboles. En números, hablamos de 109.163 hectáreas de tierra.

En el caso de Colonia, se trata de un 27% del territorio, lo que equivale a 164.251 hectáreas pasibles de ser forestadas.

La llegada de las plantaciones de árboles a ambos departamentos para la producción de celulosa -una producción muy extensiva en el uso del suelo con relación a la existente- pone en serios riesgos la supervivencia de las explotaciones familiares y de una extraordinaria sociedad local, que han caracterizado históricamente a una de las regiones más productivas y exitosas del paisaje rural del país.

La competencia por la tierra, sin duda alguna elevará los precios y las rentas de la tierra, agravando aún más un problema tradicional de la cuenca lechera y de la región intensiva del suroeste del país, incrementando los costos de producción. Al mismo tiempo, todos los impactos y externalidades de las plantaciones agregarán múltiples conflictos que llevarán a una transformación profunda de la región y la sociedad local.

Sus rubros estrellas, la quesería en Colonia y la producción de leche fluida en San José, pagarán esta factura, y sin duda su contracción se reflejará en la industria láctea, en las exportaciones, en los proveedores de insumos y servicios, y en la demanda de empleo.

En un evento reciente llevado a cabo en la ciudad de Libertad y organizado por el periódico LA SEMANA, un representante nacional del departamento mencionó que la empresa ya ha comenzado a comprar campos en el departamento de San José, y que la Junta Departamental se ha hecho eco de la inquietud de los productores, y ha comenzado a discutir el tema.

Esperamos que en aras de mejorar el rendimiento económico de una corporación muy poderosa, como lo es el consorcio Montes del Plata, no se incurra en esta nueva y grave afectación del ordenamiento territorial de una región emblemática; y que el Gobierno, el sistema político y los sectores productivos, discutan y revisen esta medida para lograr un genuino desarrollo rural del país.