El alcalde de esta pobalción de Salamanca, asegura que en ningún informe se hacía constar que la instalación almacenaría materiales radiactivos de primera categoría. Hasta la presentación de documentos el Ayuntamiento ha decidido paralizar el procedimiento administrativo para la autorización de la instalación.

Fuente: Salamanca al Día

El Ayuntamiento de Villavieja de Yeltes ha realizado un requerimiento oficial a la empresa minera Berkeley para que explique algunos de los detalles del proyecto minero de extracción de uranio que esa empresa pretende ejecutar en este municipio y en Retortillo.

El requerimiento municipal fue aprobado por unanimidad en sesión plenaria celebrada días atrás, después de que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) hiciese público el requerimiento a Berkeley para que adaptase su solicitud de Autorización Previa a la nueva nomenclatura de acuerdo al Real Decreto de 21 de febrero de 2014 por tratarse de una instalación radiactiva de primera categoría.

Según el CSN, las instalaciones radiactivas se clasifican en tres categorías en función del riesgo radiológico asociado a los equipos o materiales radiactivos que utilizan o almacenan. Las de mayor riesgo potencial son las de primera categoría, las de segunda tienen un riesgo intermedio y las de tercera un riesgo bajo. Como señaló el alcalde de Villavieja, Jorge Rodríguez, en España de 1.345 instalaciones radiactivas, solo dos son de primera categoría.

Este hecho, según Berkeley, habría pasado desapercibido para los responsables municipales durante la exposición pública en el Ayuntamiento de la solicitud de Autorización Previa de la planta de tratamiento como instalación de Primera Categoría, pues en los huecos de mina se almacenarán los residuos radioactivos generados.

En cualquier caso, el alcalde de Villavieja señala que «desde un primer momento se nos dijo que este material era inerte, estériles, de baja actividad y que no supondría ningún riesgo», unas declaraciones que ponen evidencia la sorpresa que ha supuesto el informe del CSN y los recelos que ahora muestra el Ayuntamiento hacia el proyecto, especialmente por el cúmulo de detalles «de cuya trascendencia real no nos habíamos percibido hasta que nos hemos enterado por otras administraciones o instituciones».

En este sentido, en el pleno municipal se denunciaron acciones de la empresa sin, presuntamiente, las oportunas autorizaciones y que han dado lugar a la apertura de un expediente, o la falta de información sobre el aprovechamiento de los recursos hídricos del Yeltes y que modificará el régimen actual de caudales del río; o la ejecución de un sondeo cerca de un manantial y del que el Ayuntamiento informó a la Guardia Civil, actuaciones que según Berkeley, en un comunicado remitido al alcalde, señala que «cuenta con todas las autorizaciones administrativas pertinentes, y no se está haciendo ninguna labor no autorizada ni destructiva, ni para las propiedades de los particulares ni para el medio ambiente. Las labores de cada sondeo –añade Berkeley– se restauran al final del mismo».

En contra del almacén de material de primera categoría

Por el contrario, para el regidor, «lo que pasa es que Berkeley va poniendo cartas encima de la mesa a medida que va pasando el tiempo, en ningún momento han sido claros, o esa es la percepción que tenemos todos, porque tampoco se hablaba del agua. Entoces hemos dicho: alto ahí, esto no es lo que era. Los materiales de primera categoría no pueden ir a un agujero de extracción y es por lo que el CSN le pide a Berkeley que especifique y detalle más las instalaciones que va a ejecurtar de primera categoría».

Y esto ha sembrado la alarma entre la población, porque «siempre habían hablado de estériles no de materiales de primera categoría. De las 1.345 instalaciones radiactivas que hay en España –añade el alcalde–, solo hay dos de primera categoría, y esta sería la tercera, y esto lo pone sobre la mesa el CSN; que en el informe de impacto medioambiental ni en ningún otro informe aparece esa instalación, y entonces hemos dicho quietos, a ver, ¿cómo que aquí va a haber una instalación de primera categoría?».

Como desprenden las palabras del regidor, la confianza en la empresa, si alguna vez la hubo, está más lejos que nunca de producirse. Por unanimidad de los seis asistentes de siete componentes, el pleno de Villavieja acordó comunicar al departamento de Medio Ambiente de la Diputación de Salamanca el hecho ya constatado y comunicado por el Consejo de Seguridad Nuclear. También se aprobó de forma unánime remitir copia de este acuerdo del Pleno a la Comisión Territorial de Urbanismo, al ser el órgano competente en la autorización de uso excepcional de suelo rústico, así como al Ayuntamiento de Retortillo y a la empresa Berkeley, documentos que fueron remitidos el pasado 13 de junio.

También, con esa misma fecha, el Ayuntamiento solicitó al Consejo de Seguridad Nuclear se le tenga «como interesado en el expediente sobre la explotación de los yacimientos Retortillo-Santidad (Villavieja)» y se le remita la copia del expediente.

Escrito remitido a Berkeley

En el escrito dirigido a la empresa minera y en relación con el documento de 25 de mayo de 2012 por el que Berkeley solicita la tramitación de uso excepcional de suelo rústico y el otorgamiento de licencia urbanística para la explotación del yacimiento de uranio en terrenos de este término municipal, el Consistorio señala que tiene «indicios justificados para pensar que en la documentación presentada» para esta tramitación «la empresa promotora ha obviado algo que se considera determinante para la formación de voluntad de este Ayuntamiento», hechos que hacen referencia al comunicado del CSN respecto a la «existencia de un hueco de mina para el almacenamiento a largo plazo como parte de la instalación radiactiva de primera categoría», y la consideración «como residuos radioactivos los generados en la planta».

Ante lo que el Ayuntamiento considera como un hecho de «trascendencia», requiere a la empresa para que en el plazo de diez días hábiles, contados a partir del siguiente que reciba su notificación, «pueda subsanar dichas deficiencias aportando toda la documentación» que la empresa ha presentado ante el CSN, quedando suspendido el procedimiento administrativo hasta que se aporte la documentación requerida. Si transcurrido este plazo el requerimiento no es atendido, el Ayuntamiento entenderá que la empresa desiste de su petición.

Por otro lado, el alcalde villaviejense es consciente de que el Ayuntamiento no puede oponerse a lo que instancias superiores han dado consentimiento, aunque asegura que «el procedimiento se llevará a cabo con todo el rigor que nos sea posible, porque nuestra obligación es que se cumpla la ley, no podemos hacer otra cosa».

Asimismo, Rodríguez no oculta su malestar con la empresa minera después de «algunas sorpresas que nos hemos ido encontrando», porque según asegura el alcalde «hasta ahora nadie había hablado de una instalación de primera categoría, para materiales de tipo A, mucho más radiactivos. En las explicaciones que nos dieron del proyecto no dejaron claro que el proyecto tuviese un almacenamiento a largo plazo de este tipo de materiales», unas reuniones en las que también participó la oposición, asegura, «y por eso ahora se alinean con nosotros. Entonces nos dijeron que era un depósito de estériles inertes».

Ante estos hechos el alcalde ya prevé que la empresa minera pueda presentar una demanda al Ayuntamiento, y añade que hasta ahora «se carecía de un argumento jurídico fuerte» para oponerse al proyecto, circunstancia que el regidor entiende ha cambiado.

De momento, Rodríguez desconoce hacia donde derivará el asunto, pero lo que tiene claro es que será necesario que el proyecto se adecue a la ley con el máximo rigor, «aunque seamos el último mono», porque el alcalde recuerda que es la Comisión Territorial de Urbanismo el órgano competente para la expedición de la licencia de uso excepcional de suelo rústico, «aunque si lo autorizamos nosotros, que también podríamos, toda la responsabilidad sería nuestra».