Jueves, 02 de febrero de 2012. Cuando caía la noche el martes último, 80 campesinos del distrito de Llusco, en Chumbivilcas, a  siete horas de Cusco, cumplieron la amenaza y tomaron el campamento de la minera ANABI SAC.  Los manifestantes exigen el retiro de la compañía extractiva. También se oponen a trabajos de exploración de proyectos Azuca y Crespo de la empresa ARES. La toma fue pacífica. Los servidores de la empresa extractiva no pusieron resistencia. «En las próximas horas más pobladores de las seis comunidades de Llusco subirán hasta este campamento para fortalecer la medida», refirió Luciano Ataucuri Chávez, presidente del Comité de Lucha de Llusco.

Jaime Bocanegra, gerente general de ANABI, confirmó la versión del dirigente. Refirió que para evitar enfrentamientos se había facilitado el ingreso de los manifestantes.

Los campesinos caminaron cuatro horas desde el pueblo de Llusco hasta la minera, ubicada en las faldas del nevado Huanso y sobre la cabecera del río Molino, principal abastecedor de agua para consumo humano, agricultura y ganadería.

Sostienen que la explotación de oro, plata y cobre de ANABI ha empezado a contaminar el agua, provocando problemas de salud. La denuncia fue negada por el gerente general de ANABI.

Según Bocanegra, la actividad que desarrollan no produce ninguna contaminación.