Los acusan por los delitos de secuestro de trabajadores mineros e impedimento de transporte de insumos a la mina. Dirigente de Chumbivilcas afirma que solo piden el retiro de las empresas. La empresa minera ANABI SAC denunció en la vía penal al alcalde del distrito de Llusco (Chumbivilcas), Jaime Mantilla Chancuaña, por los delitos que habría cometido al encabezar la protesta del 14 de diciembre del 2011 en la que se impidió el paso de la flota de tres unidades que transportaban nitrato de amonio a la mina y haber supuestamente secuestrado a trabajadores de la empresa.

Se lo acusa por los delitos de secuestro, apropiación ilícita, disturbio y asociación ilícita, contra la seguridad pública y entorpecimiento de funcionamiento de servicios públicos, durante el paro preventivo contra la minera.

Figuran también como denunciados Julián Ataucuri Mansilla, presidente de la Liga Agraria; Victoria Quispesivana Corrales, presidenta del Frente Único de Defensa de los Intereses de Chumbivilcas y los campesinos Esteban Alvis Ccahuana, Hipólito Ccorpuna Salazar y Grimaldo Asto Puma.
Edgardo Aguirre Pacheco, secretario de organización del Frente de Defensa de los Intereses de Chumbivilcas, sostuvo que las comunidades campesinas y autoridades solo piden el retiro de las empresas mineras Ares y Anabi SAC. «Ambas empresas contaminan los ríos Santo Tomás  y Molino», dijo.

En tanto para el regidor de Chumbivilcas, Juan Carlos Rayme, la denuncia contra el alcalde de Llusco obedece a una medida para amedrentar a la población que se opone a la minería, que «en unos años matará la agricultura y ganadería en esas comunidades campesinas».
 
Claves
El regidor chumbivilcano Juan Carlos Rayme sostuvo que las comunidades buscaron dialogar con los representantes de la empresa, sin haber predisposición de parte de los empresarios. Lo confirmó el dirigente Edgardo Aguirre, para quien la empresa no se interesa en los problemas de las comunidades.

«Desde hace mucho tiempo quisieron dialogar con las empresas, pero hasta ayer no hubo respuesta. Hoy podrían radicalizar su protesta y expulsar a las mineras», anotó Rayme.