Minería. Se trata de Esperanza 2008. Está ubicada en Huasahuasi. Las operaciones mineras en la zona afectarían el recurso hídrico de esta zona del país. EFE. El alcalde del distrito peruano de Huasahuasi, Carlos Llanos, pidió hoy a las autoridades regionales y nacionales que ordenen el cierre definitivo de una mina que, según dijo, está contaminando las aguas de esa zona dedicada a la agricultura.

En declaraciones a EFE, Llanos informó que la tranquilidad ha vuelto a Huasahuasi, en la región Junín, en el centro de Perú, después de que el pasado domingo cientos de pobladores tomaran la mina Esperanza 2008 en protesta por la supuesta contaminación.

Llanos admitió que durante las protestas algunos de los manifestantes destruyeron una máquina y quemaron objetos de la mina, que explota cobre.

Al día siguiente, las autoridades regionales emitieron una orden de cierre temporal, lo que ha permitido calmar los ánimos de la población, que exige al alcalde y las autoridades locales una solución inmediata a sus reclamos.

Llanos relató que él estaba en Lima realizando gestiones para reparar unas máquinas cuando los comuneros decidieron tomar la mina.

Contaminación del agua

Según añadió, cuando llegó a Huasahuasi fue rodeado por unos 2.000 pobladores, quienes le exigieron que los acompañara hasta la mina, junto al gobernador y al juez del lugar.

El alcalde explicó que la mina Esperanza 2008 se ubica sobre un cerro y vierte el agua que usa en un riachuelo que desemboca en el río Huasahuasi.

«El mineral lo procesan con agua y esta, ya contaminada, la vierten en la misma quebrada, que sigue bajando al río de Huasahuasi y más o menos a unos 150 metros de la unión de ambos está la toma del agua potable del pueblo», explicó.

Llanos agregó que este problema comenzó en el 2008 y que desde que asumió el cargo, a inicios de este año, ha buscado los expedientes que autorizan el trabajo minero sin haber encontrado «ningún permiso».