Ysidora Chaupe Acuña es una de las mujeres que siguen luchando contra Yanacocha. Su familia es una de las últimas que se niegan a salir del área donde ahora la minera Yanacocha implementará el proyecto Conga por una sencilla razón: no la han vendido.

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Fuente: La República

Chaupe denunció en Lima los abusos que sus familiares, dijo, sufrieron a raíz de su rechazo. Afirma que policías y maquinaria de la empresa fueron a su hogar a desalojarlos, «destruir nuestras propiedades y maltratar a nuestros familiares».

La propiedad de su familia es de unas 30 hectáreas ubicadas en Tragadero Grande, cerca de la Laguna Azul, en Sorochuco. Su padre, Jaime Chaupe, la compró en 1994 a Esteban Chaupe Rodríguez. Incluso recibieron los documentos por la compra-venta y el certificado de posesión de Sorochuco. En ese terreno, levantaron sus chozas, cultivaron papa, olluco y otros tubérculos.

En el 2010, trabajadores de la minera intentaron construir una trocha que atravesaría su terreno. Al ver esto, su padre reclamó a los encargados de la construcción y le respondieron que el terreno era de propiedad de Yanacocha.

Ysidora buscó al ingeniero a cargo, Guillermo Silva Silva, quien le dijo que la propiedad ya ha sido inscrita en Registros Públicos. Según los integrantes de la familia Chaupe Acuña, ellos nunca firmaron un documento de venta. La empresa nunca les ha podido demostrar que existe un documento.