Representantes indígenas de la comarca Ngäbe Buglé alcanzaron un acuerdo este martes con el Gobierno de Panamá para finalizar las protestas antimineras que se desarrollaban en ese país desde hacía una semana. El Parlamento panameño resolvió hoy retomar la discusión de una ley que crea un régimen especial para la actividad minera y la explotación hídrica en la Comarca Ngäbe-Buglé, para cumplir un acuerdo entre el Gobierno y los indígenas que puso fin a una crisis que causó dos muertos y medio centenar de heridos.

Fuente: Agencia Púlsar y EFE

08/02/2012. El acuerdo fue logrado tras la instalación de una mesa de diálogo compuesta por representantes del Gobierno panameño y de la comarca Ngäbe Buglé.

Esta instancia contó con la participación de un miembro de la iglesia católica quien cumplió el rol de mediador entre ambas partes. Se trata de monseñor José Luis Lacunza.

Durante el diálogo, los representantes de la etnia Ngäbe Buglé decidieron el cese de la protesta. Por su parte, el Gobierno se comprometió a responder las demandas de ese pueblo originario.

Los puntos acordados fueron la liberación de los detenidos durante las movilizaciones y el cese de la represión a todos los dirigentes de la coordinadora indígena.

Asimismo, se pidieron garantías de seguridad para esos dirigentes. También, el restablecimiento de los servicios de telefonía y el retiro inmediato de las fuerzas antimotines de las zonas de conflicto.

Además, se resolvió el pago de una indemnización permanente para los familiares de Jerónimo Rodríguez, una de las personas asesinadas por la represión policial.

Por otra parte, se acordó solicitar una investigación sobre los hechos ocurridos a organismos de Derechos Humanos e iniciar un diálogo con campesinos y miembros de la Coordinadora por la Defensa de los Recursos Naturales y del Derecho del Pueblo Ngäbe Buglé.

Vale recordar que las protestas se iniciaron a partir del pedido de restitución de un artículo de ley que protege a los territorios indígenas panameños de la actividad minera.

El artículo excluido expresaba la cancelación de las concesiones a empresas panameñas y extranjeras para realizar actividades mineras y la construcción de hidroeléctricas en aquellos territorios.

La reincorporación de ese artículo en la ley 415 sobre minería fue otro de los temas abordados durante la instancia de diálogo con el Gobierno nacional.

Parlamento panameño acuerda retomar debate ley minera tras presión indígenas

El Parlamento panameño resolvió hoy retomar la discusión de una ley que crea un régimen especial para la actividad minera y la explotación hídrica en la Comarca Ngäbe-Buglé, para cumplir un acuerdo entre el Gobierno y los indígenas que puso fin a una crisis que causó dos muertos y medio centenar de heridos.

La exigencia indígena de que la ley 415, que estaba pendiente del segundo de tres debates, contemple la prohibición de proyectos mineros e hidroeléctricos en sus territorios, derivó en protestas y cierres de la vía Interamericana que provocaron choques entre manifestantes y la Policía.

Los indígenas aseguran que en la primera discusión del proyecto legislativo fue eliminado el artículo 5, que establecía la cancelación y prohibición de concesiones para explotaciones mineras y también la construcción de hidroeléctricas a personas naturales y jurídicas dentro de la Comarca Ngäbe-Buglé.

En una reunión con líderes indígenas encabezados por la cacica general de la Comarca Ngäbe-Buglé, Silvia Carrera, y los diputados de la Comisión de Comercio, se aprobó retomar la discusión del proyecto legislativo «a manera de reconsiderar los artículos que así requieran ser considerados», según explicó el presidente de la Asamblea Nacional, el oficialista Héctor Aparicio.

«Estamos en la mano de Dios para que nos ilumine y nos permita finalmente darnos un abrazo de satisfacción al terminar la jornada que hoy inicia en la Comisión», expresó Aparicio, según un comunicado a la Asamblea Nacional.

En la nota, se insiste en que en la ley minera 415 «se prohíbe el otorgamiento de concesiones para la explotación, exploración, y extracción de minería metálica, no metálica y sus derivados en la Comarca Ngäbe-Buglé, sus áreas anexas y las comunidades Ngäbe-Buglé adyacentes a estas mismas, por cualquier persona natural o jurídica de carácter público o privado, nacional o extranjera».

El ministro de la Presidencia, Demetrio Papadimitriu, reiteró el martes la posición oficial de que la exigencia indígena, que pide que además de la minería se prohíba la explotación de los recursos hídricos, desvirtúa un acuerdo alcanzado por las partes el 27 de febrero de 2011.

Según ha insistido el Gobierno del presidente panameño, Ricardo Martinelli, entonces pactaron que en la comarca Ngäbe Buglé se prohibiría la minería y se protegerían los recursos hídricos, sin vetar su explotación.

En ese sentido, el ministro de Gobierno, Jorge Fábrega, señaló este miércoles que en el marco del Parlamento las partes discutirán «los días que haga falta o que sean necesarios para poder llegar a un consenso».

Además de Fábrega, en la sesión de la Comisión participó el ministro de Comercio e Industrias, Ricardo Quijano.

Mientras se daban las conversaciones dentro del Parlamento panameño, en sus alrededores se encontraba pacíficamente un grupo de manifestantes indígenas y sindicalistas, a la espera de los resultados de la reunión.