Enmarcada por un cielo gris, se llevó a cabo una marcha silenciosa encabezada por las viudas de Pasta de Conchos, la mina se abrió nuevamente y las esposas acompañadas por sus hijos, nietos y miembros de distintas secciones de sindicatos mineros comenzaron a caminar por la entrada principal hasta las puertas de acceso al tiro principal.

Fuente: Milenio.com

San Juan de Sabinas, Coahuila – 21/02/211. Rosa María una de las viudas de los mineros decía: «a pesar de ser propiedad privada, los que están adentro son nuestros esposos y nos pertenecen». Por espacio de varios minutos las viudas dedicaban una oración a manera de despedida.

Las mujeres con el semblante triste y tratando de asimilar su coraje, porque aún no rescatan los cuerpos de sus maridos, mientras caminaban platicaban con sus familiares sobre la velada que llevaron acabo desde las 8 de la noche del viernes y en punto de las 2 de la mañana realizaron un rosario en memoria de sus esposos.

Mientras la caminata continuaba, camionetas de los sindicatos mineros con ramos de flores y coronas protegían al contingente que en silencio, llegó hasta el altar montado en la entrada de la mina y en el cual aún permanecen fotografías de los mineros caídos y en esta ocasión 65 veladoras blancas fueron prendidas para recordar a los ex obreros que murieron en la madrugada del 19 de febrero de 2006.

El caminar fue lento de las viudas que encabezaban el contingente, tal vez queriendo no llegar a la cita de un aniversario más, de la partida de sus esposos.

Familias enteras marcharon rumbo a Pasta de Conchos, ya que incluso mujeres jóvenes con sus hijos acompañaron a sus suegras y en silencio expresaban su solidaridad.

Los mineros también acompañaron a las viudas y con mantas en las cuales expresaban su apoyo, daban a conocer que la tragedia en la mina 8 de Pasta de Conchos sigue presente entre todos los agremiados.

Algunos de los contingentes que llegaron hasta Pasta de Conchos lo hicieron en la madrugada de este sábado y fueron recibidos con una cena que consistía en un menudo acompañado con tortillas de harina que son tradicionales en esta Región Carbonífera del norte de Coahuila.

Las autoridades de los tres órdenes de gobierno faltaron a la conmemoración del quinto aniversario que conmemora la tragedia de Pasta de Conchos y solamente las viudas y sus familiares, seguían la marcha donde los esperaban 5 sacerdotes que oficiarían una misa de la diócesis de Piedras Negras.

Un templete se instaló para esta ocasión y el cual estaba enmarcado con flores, resaltando un amarillo de entre las ofrendas florales.

Las mujeres al terminar la misa depositaron una ofrenda en el altar, dedicado a sus esposos y por espacio de varios minutos les dedicaban una oración a manera de despedida.