Este jueves se cumplió un año del derrame de 40 mil litros de lixiviados de cobre provocado por la mina Buenavista del Cobre en Cananea, Sonora. A un año del derrame de lixiviados de cobre sobre los ríos Sonora y Bacanuchi, habitantes aseguran que faltan fuentes de empleo y plantas potabilizadoras de agua; además exigen la construcción de un hospital de especialidades.

Fuente: Televisa

El derrame corrió por el arroyo Tinajas y alcanzó 270 kilómetros desde Arizpe hasta la presa «El Molinito» en Hermosillo, contaminando los ríos Sonora y Bacanuchi.

Por esta contingencia 22 mil habitantes de siete municipios de la región resultaron afectados.

Miles de hectáreas se dejaron de sembrar, se perdieron cientos de cabezas de ganado, hubo escasez de agua, desempleo y aparecieron enfermedades.

«Se nos vino una cosa inesperada, algo que no esperábamos, agarro muy mala fama el río Sonora, con sus productos», dijo Octavio Carrillo, habitante de la región.

Héctor Larios Félix, habitante de Huepac, Sonora, comentó que perdió la siembra y que no logró levantar maíz; además dijo: «No pude cosechar porque el pozo estaba contaminado».

Para atender la contingencia y garantizar el agua a la población se rehabilitaron 41 pozos, se instalaron 10 mil 188 tinacos y se entregaron 333 mil litros de agua potable a través de pipas.

«Primero fue atender la emergencia, primero fue que la gente tuviera agua limpia certificada», dijo Rodolfo Lacy Tamayo, presidente del Fideicomiso Rio Sonora.

Después se atendieron los problemas de salud y se estableció un operativo permanente para ofrecer servicios médicos a la población por 15 años.

«En materia de salud todos los gastos asociados, desde una dermatitis, lo hemos estado pagando; llevamos tres millones y medio de pesos», afirmó Mikel Arreola, titular de Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

Por este derrame, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aplicó a la minera Buena Vista del Cobre, cuatro multas con los montos más altos en materia de daño ambiental por más de 22 millones de pesos.

En septiembre de 2014 se creó el Fideicomiso Río Sonora para apoyar a los habitantes con dos mil millones de pesos de los cuales han sido entregados a la población 795 millones de pesos.

A finales del mes de noviembre la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y Cofepris levantaron la contingencia y determinaron que el agua del río Sonora era apta para consumo humano y que la tierra nuevamente se podía sembrar.

«Los resultados practicados a rumiantes y equinos indicaron valores normales por lo que no se encontró toxicidad dese el inicio del propio derrame», dijo Aníbal González Pedraza, subdirector de Sagarpa.

A un año del derrame, los habitantes del río Sonora, aseguraron que aún faltan fuentes de empleo y plantas potabilizadoras ya que no confían en el agua del río; además exigieron la construcción de un hospital de especialidades.

Este jueves los habitantes de Río Sonora marcharon desde la plaza de Baviácora hasta Hermosillo para pedir a las autoridades el pago total del fideicomiso.