Excellon Resources Inc devolverá 1100 hectáreas que rentaba al Ejido La Sierrita. 10 hectáreas quedan pendientes de entregar a las y los ejidatarios. La próxima audiencia se llevará a cabo el 9 de mayo del presente año.

Fuente: Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, A.C. (ProDESC)
El día de hoy jueves 18 de abril del 2013 se llevó a cabo la segunda audiencia de la demanda que interpusieron las y los ejidatarios de La Sierrita ante el Tribunal Unitario Agrario (TUA) logrando que la empresa canadiense Excellon Resources Inc se obligue a devolver al Ejido 1100 hectáreas que le rentaba.

El Presidente Magistrado del Tribunal Agrario del Distrito Sexto, el Lic. Raúl Eduardo Covarrubias García contribuyó al diálogo entre los representantes del Ejido La Sierrita y la empresa Excellon de manera que la empresa devolverá 1100 hectáreas rentadas, quedando pendientes 10 de estas mismas.

La próxima audiencia se llevará a cabo el 9 de mayo del 2013 donde se entregarán formalmente las hectáreas rentadas, y se definirá dónde se encuentran físicamente las 10 pendientes, así como en cuánto tiempo serán entregadas.

«Esperamos que Excellon cumpla completamente con la devolución de nuestras tierras. Por lo mientras, lo consideramos como un triunfo histórico para nosotros los ejidatarios, como dueños de la tierra, en nuestra lucha por la defensa de nuestros derechos humanos» declaró David Espinoza, presidente del Comisariado Ejidal de La Sierrita.

Las ejidatarias y ejidatarios de La Sierrita se sienten esperanzados de esta primera resolución, al haber conseguido que se abra la posibilidad de recuperar sus tierras, deseando que el proceso de la demanda y las futuras negociaciones se desarrollen en el marco de la legalidad y respeto de sus derechos humanos.

Por su parte ProDESC se congratula de este primer triunfo del Ejido La Sierrita frente a la empresa minera canadiense Excellon Resources Inc, recordando que es un primer paso en el proceso de la demanda, por lo que no hay que olvidar que se tienen que reparar las violaciones cometidas a las y los ejidatarios por parte de la empresa canadiense y vigilar constantemente el respeto y cumplimiento de los derechos humanos de las y los ejidatarios de La Sierrita.

Ejido «La Sierrita» Unión Contra Los Abusos

Cuando la minera Excellon llegó al ejido de «La Sierrita» a decirles que sus tierras no valían nada y que sería mejor venderlas, los ejidatarios se juntaron para negociar un mejor trato, asesorados por las y los defensores de ProDESC han logrado conservar la propiedad de las tierras y tener a la trasnacional en calidad de inquilina con obligaciones y responsabilidades para la comunidad.

La empresa Excellon Resources, Inc. llegó a Durango en 1997 dispuesta a explotar los enormes yacimientos de plata del ejido «La Sierrita» de Galeana en los municipios de Tlahualilo y Mapimí. Los y los ejidatarios que vivían en el casco del ejido cultivaban la tierra con mucha dificultad dada la escasez de agua y eran ajenos a los estudios hechos por la empresa canadiense. Interesada en adquirir las tierras Excellon buscó un acercamiento con el ejido.

Lo ofrecido por la minera fue muy poco en comparación con las ganancias que esperaban conseguir por la explotación de los minerales. A los ejidatarios les convenció de aceptar el trato argumentando que las tierras no valían nada. Tras la primer negociación se acordó vender 4 hectáreas de terreno por un millón 400 mil pesos. Sólo bastaba que un notario diera fe de la compra para que todo estuviera en orden y se evitaran futuros problemas. Cuando el notario revisó el contrato redactado por Excellon la extensión que pasaría a manos de la minera había subido de 4 a 27 hectáreas a cambio del mismo millón 400 mil pesos.

Los ejidatarios se molestaron mucho con la empresa quien de un plumazo se quería apropiar de casi 7 veces lo acordado. De nuevo los operadores canadienses sostuvieron que la tierra no valía nada y que seguía siendo un buen trato.

Finalmente amagaron con promover la expropiación de la tierra ya que tenían una excelente relación con las autoridades locales y federales. Sin agua no se puede sembrar y la que tenían para consumo humano provenía de unos cuantos pozos o de pipas, nunca encontrarían mejor oportunidad. Eso dijeron los representantes de Excellon. Se firmó el trato y la empresa comenzó a operar en 2004. Se le llamó «La Platosa» a la mina de la que hoy se extrae el 25% de toda la plata producida por México, pero no para los mexicanos.

Las autoridades municipales vieron la instalación de la mina como un milagro laboral, pues generó más de 200 empleos directos y muchos indirectos. A través de su página web Excellon dice respetar los derechos laborales, el medio ambiente y que utilizan tecnología de punta para optimizar el proceso de extracción.

Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, A.C. (ProDESC) es una joven organización fundada en 2005 y coordinada por Valeria Scorza. Su misión es defender y promover los derechos económicos, sociales y culturales, para contribuir a su vigencia, justiciabilidad, y exigibilidad, para así asegurar el goce de un nivel de vida adecuado para las personas. Su esfuerzo se enfoca en lograr que sea la propia población quien se defienda y cambie su realidad. Uno de los casos que han acompañado fue el de los trabajadores de Wallmart en México. Sobre el tema publicaron el libro «Lo barato sale caro», en el que se da cuenta de la explotación laboral que comete en suelo nacional una de las empresas más grandes del mundo.

Apoyados por el Centro de Derechos Humanos de la Montaña «Tlachinollan», ProDESC apoyó a los mineros de la comunidad de Mezcala, donde opera otra trasnacional canadiense llamada Goldcorp.

Asesorando a los mineros de Mezcala los defensores y defensoras de ProDESC conocieron a Daniel Pacheco, ejidatario de «La Sierrita». Él les contó sobre las condiciones laborales en la mina, así como de los múltiples abusos cometidos por Excellon Resources, Inc. Desde entonces ProDESC acompaña la lucha del ejido.

En 2008 las y los ejidatarios decidieron protestar por los abusos de Excellon y cerraron los accesos a la mina. La empresa pretendía comprar mil 300 hectáreas adicionales a las que ya ocupaba. Tras 3 meses de mantener un campamento pacífico, la dupla de ejidatarios y mineros lograron que la empresa firmara un convenio que, entre otros compromisos, la obligaba a no expandir sus operaciones más allá de lo pactado, construir una planta tratadora de agua, reforestar la zona que afectara y pagar un fondo social al ejido.

La empresa cedió en cada una de las cláusulas. La principal victoria fue que la tierra no se le vendió, sino que se le rentó por un monto de 5 mil pesos mensuales por hectárea que aumentarían dependiendo de la inflación. La empresa lentamente cumplía con lo pactado. O por lo menos eso decía.

Alejandra Ancheita es una de las integrantes de ProDESC y comenta que cuando llegaron al ejido se dieron a la tarea de hacer un estudio sobre los bienes naturales de su territorio. «Hicimos con ellos un proceso de reordenamiento territorial, la documentación de todos los bienes que hay en su territorio y cómo ellos a partir de eso podían hacer una propuesta de desarrollo comunitario. También hicimos el análisis del contrato que se firmó en el 2008 y nos dimos cuenta de que Excellon había incumplido la mayoría de los acuerdos».

En el proceso de extracción de plata se utilizan grandes cantidades de agua, 12 mil galones por minuto en promedio. Además se emplean químicos tóxicos como el cianuro. Excellon lo sabe bien y por ello colocó letreros en el interior de la mina que informan «Agua no apta para consumo humano ni agrícola», aunque sus desechos siguen irrigando buena parte de la zona donde se cultiva maíz forrajero que a su vez es consumido por el ganado de la industria lechera lagunera.

La empresa canadiense afirma que la calidad del agua en la que vierten sus desechos no representa una amenaza para la salud pública ni para el medio ambiente, por eso no ha construído la planta tratadora de agua. Mientras la vegetación silvestre de la región languidece. Como si la mitológica Medusa hubiera pasado por la región, las plantas que alcanza el río de desechos se han petrificado desde la raíz hacia la copa.

También es singular la manera en que Excellon implementa la reforestación en las zonas afectadas por la exploración y extracción minera. Una cuadrilla de trabajadores que cobran mil 200 pesos semanales arrancan las plantas silvestres de zonas aledañas a la mina para luego plantarlas en el terreno dañado. El proceso es tan defectuoso que en cuestión de semanas las plantas mueren de la «reforestación» mueren. Los trabajadores que desempeñan esta labor no cuentan con material adecuado ni equipo de protección en una zona desértica en la que abundan víboras de cascabel.

Codo a codo con ejidatarios y mineros, ProDESC logró que se realizara una segunda mesa de negociación en noviembre de 2011. Los representantes canadienses de Excellon escucharon las demandas y se comprometieron a consultar con los directivos para llegar a un buen acuerdo.

Alejandra Ancheita comenta el aprendizaje que ProDESC ha tenido acompañando la resistencia del ejido: «Una respuesta de defensa real, frente a los abusos de poderes económicos, como son las empresas transnacionales, es la unidad entre los actores más importantes, es decir, los trabajadores y los dueños de los bienes naturales que son explotados. Identificamos que en otros casos, empresas transnacionales en complicidad con los gobiernos, utilizan esa separación entre actores sociales para crear conflicto y debilitar el proceso de defensa colectiva de sus derechos».

ProDESC inició un proceso de concientización y consulta con los trabajadores de la mina que devino en la creación de la Sección 309 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Minero Metalúrgica de la República Mexicana (SNTIMMRM). Con esa personalidad jurídica dieron el primer paso contra los abusos de los jefes mineros. «Fue cuando estuvimos haciendo una documentación de sus condiciones laborales que iniciamos la organización colectiva de los trabajadores, que a su vez eran ejidatarios o hijos de ejidatarios. Tenían muy clara la posición de defensa que habían tenido ya por la lucha de la tierra y el territorio» comenta Alejandra.

Jorge Luis Sierra, secretario general de la Sección 309 del SNTIMMRM, fue despedido de la mina La Platosa el 15 de diciembre de 2010. Trabajó 7 años para Excellon y conoce de arriba a abajo las instalaciones, procedimientos y personal que labora ahí. Su rostro curtido por el sol y su cuerpo endurecido por 25 años de trabajar en distintas minas, contrastan con su carácter tranquilo. Sereno enumera la serie de violaciones a los derechos laborales que son cometidas por el personal de la empresa. La mayoría de los trabajadores están clasificados en la nómina como «ayudantes generales» aunque desempeñen tareas especializadas con maquinaria peligrosa. Perciben un sueldo que va de los mil 200 a los 2 mil pesos por semana con un sólo día de descanso. «En la mina el trabajo es pesado y se necesita ropa especial, resistente. Pero no nos daban nada de eso, la ropa por ejemplo, se pudre por la humedad, los zapatos deben tener un casquillo de acero por si cae alguna piedra en el pié. Es un trabajo muy pesado y mal pagado. Cuando me corrieron ganaba 2 mil pesos a la semana, ninguna prestación, descansaba los domingos, pero cuando vieron que andaba yo en el sindicato luego luego me corrieron».

A unos trabajadores les bajaron el sueldo o los cambiaron a las zonas más peligrosas de la mina, donde son comunes los derrumbes y las explosiones. Las lámparas son tan viejas que aguantan un par de horas encendidas o menos. Si el trabajador protesta es regañado por los supervisores en turno. «Si no quieres entrar ahí abajo, la puerta de la mina está muy grande y seguro otro si querrá bajar» es una frase común de los supervisores. Según testimonios anónimos de trabajadores de la mina, la brigada de rescate está conformada por tan solo 8 personas de las cuales no todas están bien capacitadas. Ellos son los encargados de auxiliar a los mineros en caso de un accidente, pero sólo trabajan en el turno de la mañana que inicia a las 7 y acaba a las 3 pm.

Los inspectores de la Secretaría del Trabajo del Gobierno de Durango visitan regularmente las instalaciones para verificar que todo esté en orden. Ellos mismos reconocen frente a los trabajadores que no saben nada de minas y que para ocupar su puesto sólo tomaron un curso por internet. Terminan las revisiones y elaboran un reporte.

Cuando un minero sufre de fracturas o alguna lesión que no pueda atenderse en las instalaciones de La Platosa es llevado a una clínica particular donde le darán uno o dos días de descanso, dependiendo de la herida. Aunque los trabajadores estén lastimados no pueden faltar a sus labores, por lo menos, gentilmente, son colocados en «trabajos ligeros» mientras se recuperan del todo.

Juán Pablo Ramírez, ayudante general en el área de Seguridad y Ecología era el vigilante en una de las puertas de entrada a la mina, pero por participar en el sindicato fue cambiado de área y ahora es el encargado de lavar los baños. Juan Pablo no tiene un brazo y asegura que la «Seguridad y la ecología» nada más son de nombre, pues la empresa ahorra en todo, desde equipo de seguridad hasta materiales de limpieza. Al final del año, cada trabajador recibe un promedio de 500 pesos por concepto de utilidades, aunque en los estados financieros de Excellon sólo se aprecian ganancias millonarias, y ella misma se promueve como un «milagro económico» en tierra mexicana.

Cuando los mineros se afiliaron al SNTIMMRM en octubre de 2010 la empresa fomentó la creación de lo que se conoce como «sindicato blanco», es decir, un grupo de obreros creado por los patrones para contrarrestar a la verdadera representación de trabajadores. Bautizado como el Frente Nacional Minero «Don Napoleón Gómez Urrutia Sada», esta agrupación ha guardado silencio frente a las violaciones de derechos humanos en la mina, pero pelea la titularidad del Contrato Colectivo de Trabajo.

El 8 de julio de 2012 la gente del ejido y los trabajadores mineros se unieron para instalar un campamento pacífico en las afueras de la mina demandando el cumplimiento de los convenios firmados en 2008. También denunciaron la expansión ilegal de la empresa. A través de comunicados y declaraciones en los medios de comunicación Excellon descalificó desde Canadá a los campamentistas y a ProDESC, acusándolos de querer beneficiarse económicamente del conflicto.

Para dirimir el conflicto se exigió la intervención de la Secretaría de Gobernación. Ahí tuvieron lugar dos encuentros entre empresarios de Excellon y los integrantes del plantón pacífico. Excellon se levantó de la mesa negándose a cumplir las demandas de los campamentistas y sin reconocer que había violado los acuerdos adquiridos en 2004.

La unión del ejido y los trabajadores mineros instalaron en la entrada de la mina un plantón pacífico en julio de 2012. Las demandas eran las mismas que en la mesa de negociación: el cumplimiento de los acuerdos.

Desde que inició el campamento pacífico, se permitió la entrada de personal capacitado a la mina con el fin de evitar algún accidente. Familias completas participaron en el campamento y resguardaron las instalaciones. El 29 de agosto de 2012 un centenar de elementos del Ejército Mexicano, de la Policía Federal y la Policía Municipal entraron violentamente a «La Platosa» desmantelando el campamento pacífico.

ProDESC, ejidatarios y mineros no se intimidaron. Desde entonces demandan la rescisión del contrato firmado con Excellon Resources, pues es reiterada su falta de voluntad para resolver el conflicto, pero también su determinación para incumplir los acuerdos.

«Ojalá la gente se diera cuenta de lo que pasa aquí, de todas las injusticias y de cómo uno le echa ganas para salir adelante» dice desde el ejido Juan Pablo Ramírez y concluye «lo bueno que nos acompaña la gente de ProDESC ya la vemos como si fueran de aquí. No sabemos cómo le hacen, pero vienen y nos ayudan, nunca nos han cobrado un quinto, sin ellos no se que hubiéramos hecho».

Sara Eny Curiel Ochoa Comunicación ProDESC (Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales) saraeny.curiel@gmail.com Of. 55-5212-2230, 55-5212-2229, 55-3334-6045, Cel. 04455-3708- 3893