El concejal Juan Carlos Garrido Vega, quien hizo las averiguaciones pertinentes, encontró que efectivamente hay tres concesiones mineras, en áreas límites entre Palocabildo, Casabianca y Fresno. El Concejal denunciante le pide a Cortolima que no entregue licencias ambientales en la zona.

 

 

Fuente: diario El Nuevo Día

09/09/2011. Hoy, la tala indiscriminada de árboles es el principal problema que se registra en la zona.

Desde hace varios meses circula el rumor en Palocabildo que el bosque natural del área rural del Municipio habría sido entregado a empresas mineras para que inicien exploraciones auríferas con alta tecnología.

Las áreas

«Estamos muy alarmados y preocupados porque precisamente el Ingeominas y el Ministerio de Minas otorgaron tres títulos mineros.

«Los concejales hicimos una sesión extraordinaria citando a Cortolima, pues está de por medio de una reserva de bosque protector significativa para conservar y garantizar el suministro del agua.

«No estamos en contra de una minería responsable, pero sí le pedimos a la autoridad ambiental que analice muy bien la expedición de las respectivas licencias ambientales», sostuvo Garrido.

Efectivamente, se encontró que la empresa Mineros S.A. cuenta con un título para oro y demás concesibles que abarca un área de mil 996 hectáreas y cobija a Fresno, Casabianca y Palocabildo.

Se halló una segunda concesión a favor de Anglogold Ashanti para zinc, molibdeno, cobre, oro, platino y plata sobre 810 hectáreas.

La tercera pertenece a dos particulares, Fabriciano Toro y Germán Moreno, a quienes se les entregó un título para 352 hectáreas.

Protección

El edil sostuvo que los sectores en donde se encuentran estas concesiones hay bosques naturales, que hacen parte del Parque Natural de Los Nevados y allí nacen quebradas y ríos vitales para el ecosistema.

Sostuvo que el proceso de solicitud del plan de obra se encuentra adelantado por parte de estas compañías, y que una vez se obtenga esta aprobación por parte del Ingeominas, se entrará a solicitar la expedición del permiso ambiental ante la Corporación Autónoma del Tolima.

«Queremos alertar a los medios de comunicación, al Ministerio de Medio Ambiente, a la Presidencia y a quienes corresponda para que no se cause un daño general en estos sitios».

Agregó que «hay ocho solicitudes adicionales para títulos en la zona».

Paisaje

Según, el denunciante en los sitios en los que hay interés minero existe una reserva forestal de 58 hectáreas como lo es ‘El Contento’, en Palocabildo.

En el caso de Casabianca, pidió proteger otra área de donde nacen quebradas que garantizan el suministro del agua para 800 familias de unas cuatro veredas de ambos municipios.

«Lo que le pedimos a Cortolima es que no vaya a entregar la concesión de agua para estos proyectos, pues está de por medio el abastecimiento del líquido para Palocabildo.

«Conocemos que la minería y estas empresas tienen un poder económico grande.

«Si bien toda la concentración del tema se la está llevando Cajamarca por La Colosa y la minería ilegal de Ataco, en el norte del Tolima, especialmente en los municipios de Falan, Palocabildo, Casabianca y Fresno, hay también intereses de este tipo por parte de compañías importantes en el contexto nacional y externo».

Agregó que «el problema de fondo relacionado con el daño ambiental, es que este tipo de exploraciones y explotaciones tendrían que realizarse a cielo abierto, son de tipo industrial, con dagas, lo cual significa dañar cientos de hectáreas.

«Solamente Palocabildo tiene 65 kilómetros cuadrados y una población pequeña, su énfasis es la agricultura, luego el problema radica en que la minería puede cambiar la producción agropecuaria por los metales, se afectarían las vías con el paso de maquinaria y llegaría mucha gente extraña a la localidad», advirtió.

Reservas o minería

En un informe obtenido en Cortolima se informa que en la zona se cuenta con reservas forestales, que a la luz de la legislación son incompatibles con la industria minera.

Precisamente, en el 2006 se declaró reserva forestal protectora un área de 58 hectáreas, situada en la vereda Abejas, la cual fue caracterizada como «ecosistema del bosque húmedo del orobioma subandino de la cordillera central que hace transición a un sistema de bosque seco tropical».

Para la autoridad ambiental, en este sector es necesario garantizar las condiciones naturales para la regulación y oferta hídrica de numerosos afluentes y el nacimiento de la quebrada San José, afluente del río Gualí.

Dentro del Esquema de Ordenamiento Territorial (EOT), las áreas de significado ambiental son 365 hectáreas de bosque protector productor, y se encontraron 188 hectáreas de alta fragilidad ecológica.

Tala de bosques

De otra parte, Cortolima da cuenta de que el principal problema del municipio es la tala indiscriminada de bosques.

En la actualidad se adelantan 36 procesos sancionatorios, de los cuales 24 obedecen a infracciones forestales como tala, quema y rocería; en tanto que 10 se tramitan por contaminación hídrica.

Por ser uno de los municipios con una reserva significativa en especies maderables, las veredas que más sufren con esta problemática son: Pavas, San José, La Primavera, El Silencio, Hoyo Santo, Miraflores, Muleros, La María, Paujil, Abejas y La Libertad, entre otros.