Con trajes blancos y carteles con la leyenda “Agua es vida” y “No a la mina”, los integrantes de la organización ambientalisa Piuké protestaron frente al Centro Administrativo Provincial contra el proyecto minero “Amarillo Grande” de la empresa canadiense Blue Sky Uranium Corporation en una zona cercana a Valcheta. Hubo una representación artística frente a la delegación de la Secretaría de Minería y el megáfono llamó la atención de los transeúntes que circulaban por la calle Onelli.

Fuente: Río Negro

“En el momento en que Weretilneck anunció la central nuclear, la firma advirtió sobre el inicio del proyecto para buscar uranio y vanadio para exportar. Pero en ese contexto pasó totalmente desapercibido. Ya avanzaron con cateos y exploración y llegaron a la conclusión de que el proyecto es factible económicaente, según detalló Sergio Vázquez, de Piuké.

El proyecto Amarillo Grande

La empresa canadiense Blue Sky Uranium Corp confirmó desde Vancouver el potencial de producción de uranio en la provincia de Río Negro en el proyecto Amarillo Grande en 2018 y  concluyó recientemente una evaluación económica preliminar (PEA, por su sigla en inglés) “muy positiva” para su depósito de uranio-vanadio Ivana, ubicado en el proyecto de Amarillo Grande, al norte de Valcheta, en Río Negro, informó hoy un medio especializado de Toronto.  “Durante los últimos tres meses hemos estado ocupados finalizando nuestra PEA“, según la cual el depósito de Ivana “es económico en el entorno actual”, afirmó el presidente y CEO de Blue Sky, Niko Cacos, en una entrevista concedida a la publicación canadiense The Northern Miner.

De acuerdo con el estudio, el proyecto produciría 1,35 millones de libras por óxido de uranio por año durante una vida útil de la mina de 13 años.  Requeriría invertir US$ 128 millones en capital de pre producción y otros US$ 35,4 millones en capital de mantenimiento en el transcurso de vida de la mina, precisó el ejecutivo.

La PEA propone un tajo abierto que se extenderá a una profundidad máxima de 30 metros bajo la superficie, de 3 km de largo, con anchos que van desde 400 metros hasta un kilómetro.  La compañía extraería 13.000 toneladas por día con dos excavadoras, un cargador frontal y seis camiones articulados de 31 toneladas.  Según informa la compañía los materiales -uranio y vanadio- están contenidos en gravas y arena sin consolidar, por lo que la empresa no necesitará operaciones de perforación o voladura.

Ivana es el depósito más austral de las tres áreas objetivo en Amarillo Grande, y tiene un potencial muy superior al ya comprobado, sostuvo Cacos.

Tras obtener el modelo geológico y su viabilidad económica la empresa prevé reexaminar las áreas de la propiedad que antes se pasaban por alto.  El estudio utiliza una estimación de recursos que actualiza el presentado en la primavera pasada, y describe un aumento del 17% en el total de toneladas, así como del 19% en el contenido de óxido de uranio y del 13% en el contenido de óxido de vanadio.

La compañía anticipó que en los próximos seis meses se concentrará en la perforación y expansión de su área de recursos con una inversión de entre US$ 2 y 3 millones y hacia fines de año comenzará a trabajar en un estudio de pre factibilidad para el proyecto.