Minería: Beder Herrera rechazó propuesta del Obispado para diálogo y analizar una consulta. El gobernador de La Rioja insistió en que «no hay marcha atrás, vamos a lograr desarrollar la actividad minera», y aseguró que los beneficios económicos que dejen los emprendimiento mineros a gran escala en la provincia «serán para todos»

LA RIOJA – El gobernador de La Rioja, Luis Beder Herrera, rechazó ayer la propuesta del obispado local para iniciar diálogos y analizar la convocatoria a una consulta popular sobre políticas mineras, y advirtió que tiene legitimidad social para avanzar en los planes tras ser reelecto.

 

«No hay marcha atrás, vamos a lograr desarrollar la actividad minera», sostuvo el mandatario, e insistió en que el 67 por ciento de los votos que logró en su reelección de mayo pasado le dieron «la licencia social» que exige la Constitución.

El obispo de La Rioja, monseñor Roberto Rodríguez, exhortó el miércoles al Gobierno y a las Asambleas Ciudadanas a optar por el «diálogo» y sugirió la realización de una «consulta popular» para que la población opine sobre los proyectos, tras los reclamos en Famatina y Chilecito.

Ayer, en una reunión con intendentes, Herrera pidió a la dirigencia oficialista hablar con «convicción y valentía» sobre la minería porque, dijo, «lo que tenemos que hacer es persuadir».

El mandatario informó a los jefes comunales que los beneficios económicos que dejen los emprendimiento mineros a gran escala en La Rioja «serán para todos» los municipios.

Las comunas donde se realice la explotación, agregó, «tendrán un plus, pero el beneficio es para todos».

Asimismo, garantizó que «cuando (las mineras) contaminen algo (del medioambiente), se para el proyecto».

Herrera criticó a las Asambleas Ciudadanas por la Vida porque, consideró, «no tienen argumentos a la hora de rechazar la minería, por eso utilizan la violencia».

De esa forma, el gobernador aludió a la denuncia que hicieron dos diputados provinciales sobre un ataque que al parecer sufrieron el martes en Famatina por parte de manifestantes que rechazan los emprendimientos extractivos.

Ese día el gobernador había convocado a sus seguidores a «hablar exclusivamente de minería» y comer «un asadito» en una finca privada de la zona.

Su actividad oficial se concretó en medio de una inusual presencia policial en la zona, mientras la comunidad llevaba a cabo una movilización junto al sacerdote Omar Quinteros y el intendente Ismael Bordagaray.

El mandatario también apoyó ayer las denuncias judiciales y subrayó: «Me pareció adecuado que los casos donde hubo daños materiales o lesiones físicas hayan sido denunciados».

Los asambleístas realizaron el martes una nueva protesta ante diputados y funcionarios provinciales que llegaron a Famatina para promocionar la minería y si bien no hubo incidentes el jefe de policía provincial, José Bonader, dijo ayer que algunos representantes denunciaron haber sido golpeados por la gente.

Bonader señaló que las denuncias fueron promovidas por los legisladores Enrique Nicolini y Rodrigo Brizuela y Doria, y la secretaria de Desarrollo Social, Silvia Gaitán, quienes también reportaron daños a uno de los vehículos de la comitiva. (DyN)