Una solitaria franja de cemento que divide cientos de kilómetros de matorrales sobre las llanuras del Desierto de Gobi en Mongolia podría ser un talismán, o una maldición, para los pastores nómadas del sector cuyo linaje data del imperio de Gengis Kan.

Fuente: Reuters

UKHAA KHUDAG, Mongolia – 01/10/2011. Trazada en el Desierto de Gobi por la Corporación Minera de Mongolia (MMC), la carretera de 245 kilómetros debería ser inaugurada este mes, permitiéndole a la compañía acelerar el transporte de cargamento de carbón hacia China desde su extensa mina Ukhaa Khudag.

Ukhaa Khudag no es muy conocida pero está ubicada en el extremo noroccidental de Erdenes-Tavan Tolgoi en Mongolia y es la mayor mina de carbón no explotada del mundo, con reservas que ascienden a 7.500 millones de toneladas.

Algunos banqueros dicen que los planes para una oferta pública de acciones (OPI) en 2012 destinada a desarrollar la exploración podría alcanzar los 15.000 millones de dólares.

La autopista recientemente pavimentada es uno de los primeros atisbos de un auge minero que podría transformar la fortuna de Mongolia. Pero a muchos, incluyendo al presidente Tsakhia Elbegdorj, les preocupa que la minería sobrexija a la frágil economía pastoral del país y deje atrás a un millón de mongoles nómadas.

«Cientos de ríos, arroyos y lagos han desaparecido por la deforestación, el cambio climático, y además en parte debido a la minería irresponsable», dijo a Reuters Puntsag Tsagaan, un alto asesor del presidente.

«Nuestro desafío es encontrar el modo de diversificar nuestra economía. No quiero que mis hijos y nietos vivan en un país distinto llamado Minagolia, debe ser Mongolia. Por lo tanto debemos administrar mejor la riqueza mineral», añadió.