La premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, ha pedido que se «resuelva por la vía pacífica» las protestas en una mina de cobre, en el noroeste del país, que ayer terminaron con más de 80 heridos, incluidos varios monjes, por las cargas policiales, informan hoy medios locales.

Fuente: Terra
Suu Kyi se desplazó ayer hasta la ciudad de Monywa, donde se lleva a cabo la protesta, para reunirse con los representantes de la compañía minera y hablar con los manifestantes que denuncian la confiscación de más de 7.800 acres de terreno y exigen que se suspenda hasta que se haya debatido convenientemente en el Parlamento.

«Buscaremos una solución pacífica que no perjudique a la gente y que impulse la integridad del país», apuntó la premio nobel en declaraciones recogidas por el diario «The Irrawaddy».

En la madrugada del miércoles al jueves, las fuerzas de seguridad cargaron contra los tres campamentos levantados en la explotación minera de Latpadaung, cerca de Monywa, con cañones de agua a presión, gases lacrimógenos y bengalas.

Unos 30 monjes budistas fueron ingresados en un centro sanitario de la población de Monywa con distintos tipos de heridas, entre ellas quemaduras causadas por las sustancias utilizadas por los antidisturbios, según la radio Mizzima.

Uno de los religiosos que se encontraba estado crítico fue trasladado a un hospital de Mandalay, ciudad principal situada a unos 140 kilómetros al sureste de Monywa.

El pasado martes, también, las autoridades detuvieron a seis cabecillas de la protesta que comenzó la pasada semana.

La explotación minera de Latpadaung fue adjudicada en 2011 a la corporación formada por la empresa Union of Myanmar Economic Holdings Ltd., una de las sociedades de las Fuerzas Armadas birmanas, y la compañía china Wan Bao Company.

Hace un año, masivas protestas llevaron al presidente de Birmania (Myanmar), el exgeneral Thein Sein, a suspender las obras de la presa de Myitsone, un proyecto de 3.600 millones de dólares (2.667 millones de euros) financiado por China.