Óscar Fabián, militante del Movimiento Socialista José Carlos Mariátegui, manifestó este jueves que el gobierno de Ollanta Humala tiene la tarea de «desmantelar el marco legal que favorece a las mineras y refundar la patria».

Fuente: AVN

08/12/2011. Desde hace cuatro días, las provincias Cajamarca, Celendín, Hualgayoc y Contumazá están bajo Estado de emergencia, luego que por más de diez días los pobladores mantuvieran una protesta contra el proyecto minero Conga, impulsado por la transnacional Newmont.

El proyecto, que contempla el vaciamiento de cuatro lagunas, fue suspendido por la empresa estadounidense radicada en Perú desde hace 19 años. Sin embargo, los campesinos y los activistas exigen al Estado un decreto que oficialice la suspensión de las actividades mineras en las cuatro provincias.

Para Fabián, «no hay posibilidad de negociación» y el presidente Humala debe decidir si gobernará en favor de los intereses del pueblo o de las transnacionales, agregó en una entrevista hecha por el canal de noticias Telesur.

Newmont tienen antecedentes de desastres ambientales: en el año 2000, un camión de la minera estadounidense derramó 150 kilogramos de mercurio en la localidad de Choropampa y más de 900 personas resultaron envenenadas.

Mauro Zúñiga, otro activista del Movimiento Socialista José Carlos Mariátegui, aclaró que el conflicto en el norte del país es parte de la herencia de miseria de los gobiernos neoliberales que administraron Perú.

Advirtió que «el ala derecha del gobierno quiere revertir la lucha campesina» a través de una campaña mediática que impone la explotación minera como la única condición de progreso.

Destacó que el pueblo se ha levantado contra la promesa de desarrollo fracasada hecha por la industria minera y recordó que las zonas mineras por excelencia son, precisamente, las más pobres del país.