Tema ineludible de nuevo gobierno. Nacionalista deberá atender de manera prioritaria protestas vinculadas a las concesiones mineras.

Fuente: diario La República

08/06/2011. No es casual que las regiones afectadas por conflictos sociales votaran mayoritariamente por Ollanta Humala, lo cual pone de manifiesto la incapacidad del Estado de generar mecanismos para atender las demandas de la ciudadanía, en particular, del interior del país.

Las demandas sociales, aunque específicas por cada región, en general están relacionadas con una exigencia de recursos, definición de competencias y derechos.

Según el experto en temas de descentralización Luis Chirinos hay casos dramáticos vinculados al tema de concesiones mineras, así como a la minería informal, que ameritan una atención prioritaria del nuevo gobierno.

«Aquí tenemos básicamente a la macrorregión sur: Puno, Cusco y Madre de Dios», refirió, recordando que en Puno los campesinos acatan una protesta contra las concesiones mineras y petroleras desde el 9 de mayo, la cual solo fue suspendida para no perjudicar el desarrollo de las elecciones.

En Arequipa está el proyecto Tía María, que fue rechazado por el MINEM en abril pasado, luego de violentas protestas que dejaron un muerto. También está el conflicto latente entre la provincia de Espinar en la región Cusco y la de Caylloma en la región Arequipa por el proyecto Majes Siguas II.

Otro caso importante es la oposición de la sociedad civil a la construcción de la hidroeléctrica del Inambari (que involucra a Cusco, Madre de Dios y Puno) por su impacto negativo al ambiente.

Desafío de nuevo gobierno

Eduardo Ballón, experto de Desco, consideró que la administración de Ollanta Humala deberá desarrollar mecanismos claros para prevenir y negociar los conflictos antes de que estos estallen.

«Su desafío será desarrollar en el cortísimo plazo mecanismos efectivos y eficientes que involucren a los gobiernos regionales y locales. Los conflictos sociales no pararán porque ha sido elegido Ollanta Humala», advirtió.

El dato

Reto. Las regiones demandan una profundización del proceso de descentralización, lo que implica garantizar el derecho a decidir por sí mismos y participar en las decisiones que los afectan. Esto ha sido el origen de muchos conflictos, dijeron los expertos.