Se realizó el Tercer Taller Regional de Reflexión y Acción Frente a la Minería durante el 5 y 6 de octubre en la localidad de Creel, Chihuahua, con el objetivo de aportar información sobre la minería a cielo abierto y sus consecuencias en el medio ambiente, la salud y la economía local, así como integrar una «Red Regional» que apoye la difusión a las comunidades afectadas por la minería.

Fuente: Red Mexicana de Afectados por la Mineria – REMA
Sierra Tarahumara, 13/10/ 2009. En México, el desarrollo de la minería se remonta a los tiempos coloniales. Desde entonces, esta actividad ha generado conflictos sociales, culturales, ambientales y políticos.

Sin embargo, ni en los tiempos de la colonia, ni bajo la dictadura de Porfirio Díaz, esta industria fue tan agresiva con las comunidades rurales y la madre tierra, como la que se practica hoy en día por parte de corporaciones mineras canadienses, estadounidenses y australianas, para la extracción de oro y plata, bajo el amparo y la protección de los gobiernos en los tiempos del TLC y mayor acento en los últimos dos sexenios.

La política de puertas abiertas al capital transnacional, la modificación del Artículo 27 Constitucional en 1992 y de Leyes Reglamentarias, así como la corrupción de las autoridades federales y locales, han permitido que las corporaciones mineras se extiendan sobre el territorio nacional invadiendo tierras ejidales y comunales, con enormes consecuencias ambientales, sociales y culturales.

Entre los efectos más obvios que provoca la minería a cielo abierto están la pérdida de los cerros y el deterioro consecuente de las cuencas de los principales ríos de la región. Por tanto el deterioro del paisaje de las majestuosas serranías; el envenenamiento por filtración y escurrimientos naturales de líquidos en arroyos y ríos, a través de los depósitos de miles de metros cúbicos de agua con cianuro de sodio que se utiliza para la lixiviación de los metales; y las grandes cantidades de polvo mezclado con nitrato de amoniaco y diesel, provocado por los explosivos que utilizan para demoler las montañas.

En la llamada franja del oro del noroeste y en la región noreste del país, según datos oficiales de 2000 hasta julio de 2009, el gobierno Federal había entregado 31 millones de hectáreas en concesiones mineras distribuidas en los estados de Baja California Norte, Baja California Sur, Sonora, Chihuahua, Sinaloa, Durango, Coahuila y Nuevo León.

Esto representa el 58% de Sonora, 41% de Coahuila, 36% de Baja California , el 29% de Sinaloa, el 28% de Durango, el 25% de Baja California Norte, el 25% de Nuevo León y el 18% del territorio de Chihuahua.

Los problemas y sus consecuencias que se derivan de la instalación de empresas mineras sobre grandes extensiones de tierra, deben ser conocidos por los habitantes tanto de los poblados afectados, como por aquellos que se encuentran ubicados cuenca abajo de las concesiones mineras y/o de la mina en operación, ya que, todos ellos hacen uso domestico, agrícola e industrial del agua que se genera en las montañas y escurre por la cuenca hasta las costas del Pacífico y el Golfo de México.

Los testimonios vertidos en este tercer taller dan cuenta de la estrategia que las empresas mineras utilizan para entrar en las propiedades ejidales o privadas, solicitando -en algunos casos- permisos de exploración y/o la instalación de minas sin informar sobre los impactos ambientales, sociales, económicos y culturales de las explotaciones mineras; que todo proyecto de esta magnitud debe tener, a cambio de algunas ventajas económicas -que nunca quedan claras para los pobladores- a partir de la celebración de contratos de ocupación temporal, la creación de empleos y la promesa de clínicas médicas y caminos.

Se mencionaron casos donde los pobladores fueron engañados abusando de la desinformación y las necesidades de empleo que existen, y hoy sufren la ocupación de sus terrenos a cambio de las migajas de 1,500 pesos de renta anual por ejidatario.

La violación al derecho de información ha sido sistemático, ya que ni las autoridades federales y estatales, ni las empresas dan la información sobre el cumplimiento de los requisitos legales de autorización en el cambio de uso de suelo, las manifestaciones de impacto ambiental y social; la consulta y/o aprobación por parte de asambleas ejidales o comunitarias que, según las leyes mexicanas y convenios internacionales, se deben realizar y darse a conocer a los posibles afectados por los proyectos.

Sin embargo, lo que sí es frecuente, es la estrategia que utilizan las empresas de dividir a la comunidad, corromper a los representantes y, curiosamente, aumenta la venta de bebidas alcohólicas y de enervantes, así como de la prostitución.

El Tercer Taller Regional Norte de REMA resultó una oportunidad de recibir información actualizada sobre leyes, convenios y normas que son instrumentos de derecho y de justicia para las comunidades y pobladores de las regiones mineras. Igualmente conocer las experiencias de resistencia y lucha de otros pueblos de México y de América Latina, para enfrentar las tácticas ilegales e ilegítimas de funcionarios y empresas promotoras de la minería a cielo abierto.

Con satisfacción comentamos que desde Creel, Chihuahua, poblado enclavado en la Sierra Tarahumara, se pudo escuchar la transmisión en vivo del taller, aderezada con música y testimonios valiosos a través de los micrófonos de «Radio Andariega», que es parte sustancial de los talleres regionales de REMA.

Finalmente, con el saludo y solidaridad de la Pastoral Social de la Tarahumara, la presencia de representantes del pueblo Rarámuri, de activistas comunitarios de la Consultoría Técnica Comunitaria AC, de activistas ambientales de la Alianza Sierra Madre y otras instituciones de la región, el Tercer Taller Regional Norte concluyó con un acuerdo esperanzador:

Es decir, difundir información sobre los impactos de la minería a cielo abierto con el fin de crear una corriente de opinión en oposición a esta actividad industrial depredadora.

Para cualquier información local: castorenasaenz@gmail.com
Para mayor información nacional: avillamarc@hotmail.com