El Comité por la Defensa del Agua y el Páramo de Santurbán, la Asociación Interamericana por la Defensa del Ambiente (AIDA), el Centro International de Derecho Ambiental (CIEL) y Alerta Minera Canadá (MiningWatch Canada) presentaron una queja contra el Fondo de Inversiones del Banco Mundial en relación con el proyecto minero «Angostura» de la empresa Eco Oro Minerals Corp. (antigua GreyStar Resouces LTD.). La queja, fue interpuesta ante la CAO (Compliance Advisor Ombudsman) que es el mecanismo de recurso independiente para proyectos respaldados por la Corporación Financiera Internacional (IFC), del Grupo del Banco Mundial.

Fuente: CENSAT ‘Agua Viva’

11/07/2012. La queja cita, dentro de sus principales preocupaciones, las falta de evaluación de la IFC sobre los potenciales daños severos e irreversibles que causaría, en términos sociales y ambientales, una mina a gran escala (a tajo abierto o subterránea), localizada sobre un ecosistema frágil que provee el agua para 2,5 millones de colombianos.

El Comité por la Defensa del Agua y el Páramo de Santurbán, una coalición de alrededor de 40 grupos que viven aguas abajo del proyecto, asegura que el IFC, encargado de los préstamos al sector privado del Banco Mundial, ignoró sus propias políticas al invertir US$11.79 millones en Greystar Resources –ahora Eco Oro Minerals Corp.– en 2009, pues compró acciones antes de que la compañía hubiera completado los Estudios de Impacto Ambiental y Social requeridos.

«Puede haber más de 20 municipios afectados por este proyecto. Creemos que es indignante que un proyecto minero tan peligro tenga el respaldo del Banco Mundial, cuya misión es la de avanzar en el desarrollo real y sostenible», dice el abogado Miguel Ramos, miembro del Comité, compuesto por una variedad de grupos ambientalistas, de derechos humanos, estudiantes, sindicales e incluso representantes gremiales.

El Comité, AIDA, CIEL y MiningWatch Canadá, solicitan que la CAO haga una auditoría al proyecto y recomiendan que el Banco retire completamente los fondos de ese proyecto.

«El IFC se promueve a sí mismo como un líder en estándares sociales y ambientales», dice Natalia Jiménez Galindo, abogada de AIDA. «Su sello de aprobación es una invitación a nuevos inversionistas. En este caso el IFC ni siquiera garantizó una mínima protección para las comunidades y para el ambiente pidiendo un Estudio de Impacto Ambiental y Social antes de invertir».

El proyecto de Eco Oro realmente ha estimulado la inversión de, por lo menos, 5 compañías distintas en la misma zona, más que doblando el área bajo interés minero en el Páramo de Santurbán.

La queja alega que el IFC también ha pasado por alto los potenciales problemas de seguridad relacionados por el proyecto de Eco Oro. Cuestiona al IFC entregando pruebas documentadas de violencia asociada actividad guerrilla y paramilitar, seguida de una gran operación militar y la creación de dos batallones de alta montaña en el área hacia el año 2003.

Eco Oro tiene títulos mineros en cerca de 30.000 hectáreas de tierra en Santurbán. En respuesta a la negative de su proyecto de minería a cielo abierto presentado en 2009, en 2011 la empresa dijo que presentaría un proyecto completamente nuevo, a partir de minería subterránea, pero Bucaramanga sigue estando ampliamente en oposición a la minería en el páramo.

Lea la queja completa en: https://www.miningwatch.ca/sites/www.miningwatch.ca/files/Queja%20CAO%20angostura%20final.pdf

Para mayor información sobre la queja, contactar a:

Astrid Puentes, Co-Directora, AIDA, apuentes@aida-americas.org

Kristen Genovese, CIEL, kgenovese@ciel.org

Jen Moore, MiningWatch Canadá, jen@miningwatch.ca

Miguel Ramos, Comité por la Defensa del Agua, ramos.compromiso@gmail.com