La minera agregó que su «objetivo prioritario» es «retomar las actividades de construcción con la aprobación de las autoridades chilenas». La Corte de Apelaciones de la ciudad chilena de Copiapó decretó la paralización de las obras de la mina, situada en la frontera entre Argentina y Chile.


Fuente: EFE.

La minera canadiense Barrick Gold aseguró este jueves que cumplirá con todos los requerimientos ambientales y regulatorios establecidos en la aprobación ambiental de su proyecto aurífero Pascua Lama, que fue paralizado por un tribunal chileno el pasado 9 de abril.

«La compañía ya está dando todos los pasos posibles para demostrar sus compromisos, que incluyen la actualización de estudios de ingeniería, elaboración de planes de cumplimiento y el nombramiento de un nuevo equipo gerencial», dijo la empresa en un comunicado.

 

La minera agregó que su «objetivo prioritario» es «retomar las actividades de construcción con la aprobación de las autoridades chilenas».

La Corte de Apelaciones de la ciudad chilena de Copiapó decretó la paralización de las obras de la mina, situada en la frontera entre Argentina y Chile, en la Cordillera de Los Andes.

El tribunal acogió las demandas presentadas por comunidades indígenas diaguitas del valle del Huasco, que denunciaban presuntas infracciones cometidas por Barrick en materia ambiental.

El fallo del tribunal chileno no afecta las actividades de construcción ubicadas en el lago argentino, donde la mayoría de la infraestructura clave de Pascua Lama está localizada, incluidas la planta de proceso y las instalaciones de almacenamiento de residuos.

La minera también anunció hoy las renuncias de Guillermo Calo, presidente de Barrick para Sudamérica; Robert Mayne-Nicholls, gerente general de la firma en Chile, y Rodrigo Jiménez, vicepresidente de asuntos corporativos de Barrick en Sudamérica.

Pascua Lama, que tiene unas reservas probadas de 18 millones de onzas de oro y unas reservas probables de plata de 676 millones de onzas, se encuentra en plena cordillera de los Andes, a unos 4.500 metros sobre el nivel del mar, en una zona de glaciares.

La compañía canadiense ha invertido alrededor de la mitad de los US$8.500 millones que requiere el proyecto.