El ministro boliviano de Minería, José Pimentel, denunció hoy que continúa la explotación minera en la cúspide del Cerro Rico de Potosí pese a que las actividades en esa área están prohibidas por el riesgo de desplome existente.

Fuente: EFE

01/09/2011. Pimentel señaló en rueda de prensa que unos 700 mineros del sistema cooperativista y otros que actúan por su cuenta «están trabajando sobre la cota 4.400», al presentar los resultados de un diagnóstico de la situación de la montaña.

La explotación en la cima del Cerro Rico fue prohibida en 2004 con un decreto y además las autoridades locales y organizaciones sociales de Potosí (suroeste) han intentado varias veces, aunque sin éxito, frenar esa actividad para preservar su forma cónica.

El informe presentado hoy recomienda «la paralización de labores mineras sobre la cota 4.400, con la finalidad de iniciar las acciones de preservación y remediación del Cerro Rico».

«Es la recomendación, pero hay que pensar que no solamente es un problema técnico, es un problema de carácter social y económico, por lo tanto vamos a consensuar actividades de repliegue, de reconversión con las propias cooperativas mineras», dijo Pimentel.

Consideró que no habrá dificultad en reubicar en otras minas o incluso en la parte baja del cerro a los 700 mineros «mediante un plan concertado y respetando la organización cooperativa».

El Cerro Rico, cuya cima se encuentra sobre los 4.702 metros de altitud y ha sido explotada sin parar desde 1545, se convirtió en su momento en la principal fuente de los ingresos de España en América gracias a sus gigantescos yacimientos de plata.

La Unesco lo nombró en 1986 Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad y sus minas de plata, estaño y zinc son explotadas por unos 12.000 mineros que a diario extraen 4.000 toneladas de mineral.

El estudio, realizado por el Servicio Geológico y Técnico de Minas, identificó cuatro áreas de riesgo por hundimientos, de las que la más afectada es la cúspide del cerro, donde hay un boquete de 22 metros de diámetro y por lo menos 68 metros de profundidad.

Una misión de la Unesco que evaluó en mayo pasado el riesgo de desplome del Cerro Rico dijo que el yacimiento puede explotarse con «medidas adecuadas de estabilización» y «bajo criterios económicos, comunitarios, ambientales, sociales, arqueológicos e históricos» para frenar su deterioro.

El ministro Pimentel anunció una reunión con las autoridades, mineros y organizaciones de Potosí el próximo 15 para establecer proyectos específicos para preservar la forma de la montaña.

Agregó que estos planes se concretarán en parte con financiación local y también se apelará a la declaración de patrimonio de la humanidad del cerro para buscar financiación externa.