Misión cumplida. El primer anhelo esbozado por José «Pepe» Mujica a los pocos días de asumir la presidencia de Uruguay se hizo realidad. Sucede que, a escasas semanas de concluir el 2010, el vecino país no sólo alcanzó la meta de lograr promesas de inversión por 1.000 millones de dólares sino que superó ese parámetro con absoluta comodidad.

 

Por Patricio Eleisegui

26/12/2010. Desde crear un Puerto Madero al furor por desarrollar viviendas y oficinas. Así se vive el auge «charrúa». Desde particulares que apuestan al Real Estate o al campo, hasta empresarios de la talla de Pérez Companc, Eurnekian, Grobocopatel y Bulgheroni ya dicen presente en la vecina orilla. Las causas.

Así, y de acuerdo a datos suministrados a iProfesional.com por el Instituto Uruguay XXI, el suelo oriental acumula hasta el momento propuestas de inyección de capital que superan los 1.800 millones de dólares.

Y además se prepara para dar cobijo a iniciativas como la planta de celulosa que la chilena Parque Arauco pretende comenzar a levantar en el transcurso de 2011. La propuesta, impulsada en sociedad con la sueco-finlandesa Stora Enso, contempla la construcción de una productora en Punta Pereira.

¿La inversión pautada para el emprendimiento? Alrededor de 2.000 millones de dólares. Para concretar el proyecto, precisaron a este medio desde Uruguay XXI, la firma trasandina ya cerró la compra de 200.000 hectáreas forestadas. El movimiento le significó un desembolso cercano a los 300 millones de dólares.

En paralelo, la minera india Aratirí sigue adelante con las tareas de exploración a fin de concretar la explotación de hierro en los próximos meses. En ese caso, en Uruguay prevén que la inversión alcanzará los 1.500 millones de dólares.

Pero estos proyectos, hay que decirlo, representan parte de lo que se viene del otro lado del Río de la Plata. Mientras tanto, en el escenario charrúa no dejan de contabilizar las apuestas económicas que tomaron forma. Y que, en muchos casos, tuvieron a capitales argentinos como protagonistas.

Un último ejemplo: Valeria Mazza, junto a su marido, Alejandro Graiver, lanzó en estos días un proyecto inmobiliario que incluye un hotel boutique, un spa y una serie de unidades residenciales exclusivas ubicadas sobre la playa de Manantiales.

Asociados con el grupo español Rayet, que maneja dos hoteles 5 estrellas en España y poseía terrenos hasta hace poco tiempo en la zona de Puerto Madero (Buenos Aires) y un empresario uruguayo, el matrimonio inaugurará durante 2011 el primer Selenza Village + Hotel de Latinoamérica.

Según anticiparon fuentes del vecino país, en marzo se iniciarán las obras del proyecto, que demandará u$s36 millones, incluidos los u$s6 millones que costó el terreno, de 2,9 hectáreas.

Por otro lado, en el marco del reciente Salón Inmobiliario que se celebró en la Ciudad de Buenos Aires, y aprovechando los cientos de argentinos que miran la costa uruguaya para invertir, Weiss Sztryk Weiss (WSW) lanzó un nuevo emprendimiento inmobiliario.

Se trata de Imperiale Rambla, unidades de vivienda exclusivas con servicios de hotelería 6 estrellas en el último gran predio disponible en Pocitos, Montevideo. Localizado en el punto más elevado de la bahía, en la Rambla del Perú, con una inversión de aproximadamente u$s33 millones, WSW proyecta construir 24.500 metros cuadrados distribuidos en 13 pisos.

Por fuera de la avanzada argentina -que, lo aseguran fuentes gubernamentales uruguayos, siempre es una constante-, también marcan ritmo decisiones como la de Samsung, que en las últimas semanas anunció que instalará un centro estratégico de distribución de productos en territorio oriental.

O la estadounidense APAC, que confirmó la radicación de oficinas para la provisión de servicios de call center en Aguada Park, una de las apuestas premium orientada al sector corporativo que se desarrollan hoy en Montevideo. La propuesta de la firma norteamericana demandará una inversión superior a los u$s4 millones, y se espera que genere empleo para 800 personas durante 2011.

Destino por excelencia

Una muestra de cuán relevante se ha vuelto Uruguay como destino económico puede ubicarse en el ránking que IBM Global Services elabora todos los años sobre los países que mayor cantidad de inversiones reciben.

En la edición de este año, basada en datos de 2009, Uruguay ocupa la posición número 19, ubicándose por encima de naciones como Canadá. En la medición se pueden apreciar las tendencias globales de localización de inversiones que están siguiendo las compañías internacionales.

La posición que Uruguay ocupa implica que más de 50 puestos de trabajo fueron creados por cada 100.000 habitantes como resultado de inversión extranjera directa. Además de Uruguay, Costa Rica y Nicaragua son los únicos países latinoamericanos que lo integran.

«Se están creando inversiones de manera constante. Uno de los sectores que, por ejemplo, más está generando novedades es el de las autopartes. La asiática Kia Motors, por mencionar una marca,comenzó a desarrollar camiones en Uruguay para luego exportarlos a Brasil», aseguró aiProfesional.com Adrián Zak, gerente de Promoción de Inversiones del Instituto Uruguay XXI.

Kia Motors inauguró este año una línea de producción en la fábrica de la compañía oriental Nordex. Con una inversión inicial de u$s25 millones, las instalaciones tienen capacidad para producir 12.000 unidades por año en dos turnos de trabajo.

Desde agosto, este emprendimiento brinda empleo a 700 personas. Según trascendió, la empresa se propone producir 6.000 unidades durante 2011 destinadas a abastecer los mercados brasileño y uruguayo, en una proporción de 95% y 5%, respectivamente.

En Uruguay aseguran que el caudal de las inversiones puede constatarse fácilmente en el alto nivel de radicaciones que presentan las zonas francas del país.

En ese sentido, el éxito de Aguada Park, el proyecto que busca emular a Puerto Madero pero del otro lado del Río de la Plata, refleja fielmente el atractivo de Montevideo como base de operaciones corporativa.

Con una primera etapa estrenada a principios de año, comprende un complejo que explota las bondades impositivas de la zona franca de Montevideo. La iniciativa, que demandó inversiones de argentinos, estadounidenses y daneses, por u$s22 millones, ya cuenta con un nivel de ocupación, en su primera torre, del orden del 65 por ciento.

De ahí que el director ejecutivo del emprendimiento, Francisco Ravecca, comunicó que iniciará la construcción de una segunda torre antes de 2012. «Tenemos a Globant (una firma argentina de software) que está creciendo, a APAC, y a Nexion una agencia de viaje de Estados Unidos, entre otros», indicó, en declaraciones a la prensa local.

«Teníamos proyectado tener el 45% del espacio firmado a fin de año, así que superamos las expectativas», señaló el director. «La idea es que (el alquiler de la torre) se complete el año que viene», agregó.

Nombres y perspectivas

Entre los nombres más fuertes de la oleada de inversiones y anuncios que se dieron en Uruguay este año, Zak, del Instituto Uruguay XXI, mencionó al grupo canadiense Scotiabank, que compró al fondo Advent el Nuevo Banco Comercial (NBC) y la financiera Pronto!

Dicho grupo, que abandonó la Argentina durante la crisis del 2001-2002, desembolsó casi u$s300 millones operar en la plaza montevideana. «La inversión viene a demostrar la confianza que hay en el país. Lo mismo puede aplicarse a varios sectores de la economía, entre ellos el agrícola donde la llegada de argentinos es algo que nunca disminuye», indicó el funcionario.

En esa dirección, Los Grobo, con presencia en el ámbito del agro, Eurnekian en el transporte(controla el aeropuerto de Carrasco), Bulgheroni, en producción lechera, y Pérez Companc, con la alimenticia Molinos Río de la Plata, son algunos de los gigantes argentinos que juegan fuerte en la orilla de enfrente.

En cuanto a otras presencias rutilantes en suelo charrúa, hay que decir que el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, confirmó recientemente al presidente José Mujica la decisión de asociar su holding empresarial al Estado uruguayo en proyectos de generación de energías alternativas.

Dentro del mismo sector, el director de Energía local, Ramón Méndez, destacó que Uruguay apunta adiversificar su matriz energética y para ello se prevén inversiones por encima de los u$s5.000 mil millones.

Méndez destacó en ese sentido el interés por instalarse en el país del grupo español ACS, especializado en la construcción de infraestructura en las áreas eléctrica, marítima e ingeniería civil.

«Por fuera de lo conocido en cuanto a Samsung, la chilena Parque Arauco y Aratirí, de ha poco se está trabajando para que Uruguay sea visible como país minero. Aunque en partes pequeñas, éste es un territorio que produce oro, por ejemplo», dijo Zak.

Para luego concluir: «Ahora también se está construyendo el Parque de las Ciencias en cercanías del aeropuerto de Montevideo. Será una zona que funcionará como zona franca. Y la idea es que en esa área se radiquen empresas farmacéuticas. Para mitad de 2011 se estarían inaugurando las primeras oficinas».

La clave del éxito

Ahora bien, más allá de las bondades que exhibe el país ¿cuál es el motivo que motoriza este fuerte interés por la nación charrúa?

Desde el Instituto Uruguay XXI, remarcaron en más de una oportunidad que la política de no imponer ningún tipo de restricciones a la instalación de capitales extranjeros aparece como el primer gran atributo del escenario oriental.

«Se trata de incentivar la inversión. Tratamos al empresario extranjero como si fuese uruguayo. Por eso, para instalarse no se requiere ningún tipo de autorización previa o registro. En Uruguay cualquier empresa puede llegar y comenzar a operar cuando lo crea conveniente», explicaron desde el organismo a este medio.

Entre las medidas tendientes a atraer a las empresas, desde 2008 las compañías que invierten en el vecino país pueden llegar a recuperar en sus impuestos hasta el 100% de la inversión realizada.

«Contamos con un régimen ampliado de zonas francas, especializadas en aspectos como servicios y logística. También hay zonas francas para empresas específicas. En esos espacios hay exención de impuestos para las firmas, que sólo pagan la seguridad social de los empleados», indicaron desde Uruguay XXI.

Además del trato igualitario de los capitales y la exención de algunos impuestos, otra particularidad del sistema uruguayo radica en la facilidad que tienen las empresas de girar al exterior las ganancias obtenidas.

«Tampoco hay restricciones en ese sentido: las compañías están habilitadas para sacar fuera de Uruguay la utilidad. Los numerosos acuerdos internacionales que tiene el país también incentivan las radicaciones. Por otro lado, los costos competitivos en lo que hace a formación y las características de la mano de obra también operan a favor», señalaron desde el organismo.

Por último, desde Uruguay XXI explicaron que del otro lado del Río de la Plata «no hay activos estratégicos», por lo que cualquier empresa privada «puede ser adquirida por un inversor extranjero». Y eso también cuenta para el sector agrícola. Así, un empresario puede, en Uruguay, hacerse con la cantidad de hectáreas que desee.