Represas y centrales termoeléctricas ¿Le creemos al Presidente o desconfiamos del lobby cercano a él? Cuando era candidato, el actual presidente Piñera afirmó que se opondría a todas las plantas termoeléctricas que atentaran «gravemente contra la naturaleza, las comunidades y la calidad de vida», a la vez que hacía notar que el carbón «es el combustible más contaminante».

Fuente: Salva Atacama

29/11/2010. Es decir, por su propia declaración de principios, esperamos que Sebastián Piñera cumpla su palabra y no sólo se oponga públicamente a este proyecto en Atacama, sino que promueva las «energías limpias y renovables», como también lo anunció en esa oportunidad.

Sin embargo, las palabras y deseos del Presidente se ven amenazados desde su propio sector e incluso desde su gobierno.

Veamos :

1.- Cristina Bitar asesoró comunicacionalmente la candidatura del Presidente Piñera y hoy hace lo mismo, desde su agencia Azerta, para 2 empresas responsables de proyectos termoeléctricos de mayor envergadura y contaminación que Barrancones (Punta de Choros). Estas empresas son MPX (Castilla) y AES Gener (Campiche, Guacolda, Los Robles).

2.- Por otro lado, y según el diario La Tercera del 25 de octubre pasado, «Un apoyo explícito a los proyectos HidroAysén y Castilla entregó el gobierno de Sebastián Piñera, a través del ministro de Energía, Ricardo Raineri. Se trata del primer gesto explícito que realiza el Ejecutivo en esta materia».

3.- Bajo el gobierno de Michelle Bachelet, la Secretaria Regional Ministerial Pilar Medina calificó el proyecto termoeléctrico Castilla como «Contaminante», que prohibía la construcción, mientras que su reemplazante bajo el actual gobierno de Piñera cambió esta calificación a «Apto» y sólo «Molesto».

4.- Cabe señalar, además, que el representante legal de MPX y AES Gener es Andrés Jana, abogado socio del estudio de Rodrigo Hinzpeter antes de ser ministro del Interior del actual gobierno de Piñera.

Con todos estos antecedentes, esperamos que el lobby y los contactos de los poderosos no logren instalar una termoeléctrica como Castilla, que basa su energía en el uso de carbón y diésel, combustibles altamente peligrosos para la salud del medio ambiente y las personas.

Entonces, ¿le creemos al Presidente Piñera o desconfiamos del lobby cercano a él?