La tierra secaArgentina – 27/08/08. La producción agrícola y ganadera tiene un insumo fundamental que la pone en directa competencia con la mega minería a cielo abierto: el agua. Hoy las economías de subsistencia, los pueblos originarios y los pequeños productores se extinguen frente al saqueo de un bien común que Yamana Gold o Barrick -por nombrar las más conocidas- usan a razón de 110 litros por segundo y sin pagar un centavo por ello. En el último encuentro de la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC) realizado en Catamarca el hecho se manifestó claramente: miembros de poblaciones que dependen de la producción agrícola, ganadera o pastoril denunciaron la amenaza que representa una “Argentina minera” para la soberanía alimentaria. El agotamiento de los recursos hídricos por saqueo intensivo, más la contaminación generada con cianuro, arsénico y otros materiales en las cuencas, hacen incompatibles ambas actividades.
Por Marcelo Maggio y María Silvia Biancardi publicado en Agencia de Noticias Biodiversidadla

La tierra seca El proceso minero de hacer explotar montañas y triturar rocas requiere de grandes cantidades de agua para mezclar con agentes químicos que separan los minerales deseados, como el oro o el cobre. Y todavía es legal en Argentina que ese magistral consumo de agua sea gratuito e indiscriminado. Mientras tanto, por ejemplo hoy, Catamarca vive una profunda sequía y desde hace varios años gira alrededor del “estado de emergencia agropecuaria” por falta de agua. Claro que a Minera Alumbrera nunca le faltó el suministro desde sus inicios.
Es necesario relacionar el avance de los proyectos de minería a cielo abierto con la destrucción de las economías regionales, a nivel de productores pequeños y medianos, grupos familiares de autosubsistencia, y comunidades originarias, principalmente. Los casos de Catamarca, San Juan, Jujuy, además de la incidencia del proyecto binacional Pascua-Lama, son tratados aquí a partir de su presencia en la UAC.

Catamarca: “Sin agua, la autoproducción de alimentos aparece como una cuestión del pasado”

Minera Alumbrera, de Catamarca, es la manifestación más acabada de los estragos contaminantes que provoca este delirio de “volar montañas”. Junto con San Juan, son las provincias más afectadas por el avance minero.

Funciona desde hace trece años en Andalgalá. Alumbrera está gerenciada por la empresa Xstrata (con base en Suiza), en asociación con entidades nacionales que le confieren los derechos de explotación y exploración del yacimiento [1]. Es una obra faraónica que remueve, por día, 340 toneladas de roca y utiliza, por minuto, 66 mil litros de agua. Dice facturar por año 680 millones de dólares por la venta de los concentrados de cobre y oro que exporta [2].

De manera que esta mina llega a consumir diariamente cerca de 100 millones de litros de agua que saca de un reservorio acuífero ubicado en una zona conocida como “Campos del Arenal”, ubicada en el Departamento Santa María, provincia de Catamarca. Dicho acuífero, como era de esperar, ha comenzado a disminuir sus reservas: ya se perdió el 40% del agua [3]. Las consecuencias sobre el sector que trabaja la tierra en la localidad de Santa María han sido medidas ya, y se calcula que las actividades agrícolas han caído en un 50% por la falta del agua en el período 1998-2007 [4]. Sin embargo, y pese a todas estas dificultades, aún el 70% de las familias sigue subsistiendo gracias a la agroganadería.

Parte del cauce del río Santa María (que cruza esta localidad) se está secando. Juan Cáceres, ingeniero agrónomo y miembro del grupo de vecinos Autoconvocados en defensa del medio ambiente de Santa María, narra que “veníamos sufriendo sequías y bajas en los pozos del valle de Santa María, que son perforaciones que existen para abastecer con agua potable y también brindan agua para el riego. En una amplia zona que es agroganadera el agua empezó a escasear hace tiempo. Y ya en estos últimos años la situación fue agravándose. Por la escasez de agua la superficie cultivada bajó a la mitad”.

Ya en Andalgalá, en el “corazón mismo del monstruo minero”, los pobladores denuncian que desde la instalación de la mina aumentaron las enfermedades respiratorias de los niños. Sin embargo, y como si se tratara de una maldición, en el horizonte cercano de Andalgalá se asoma otra amenaza: el proyecto Agua Rica, a sólo 17 kilómetros del centro de Andalgalá, que planea extraer oro, plata, cobre y molibdeno. El inicio de la construcción de Agua Rica es inminente y proyecta iniciar la explotación dentro de tres años.

Minera Agua Rica es la cara local de la empresa canadiense Yamana Gold, la cual es conocida ya en extenso por los pobladores de Esquel y que de modo valiente pudieron frenar. Agua Rica amenaza con ser tres veces mayor que Alumbrera, por lo que es de esperar que sus efectos acompañen esa magnitud.

Juan Cáceres explica la gravedad del asunto: “La planta de procesamiento, la escombrera, el dique de cola, todo estará sobre el acuífero del arenal, sobre la cuenca de recarga. Eso es muy peligroso ya que cualquier derrame va directamente al acuífero. Nosotros pensamos que lo hacen intencionalmente para contaminar el agua y que de ese modo sólo sirva para los procesos mineros”, y deje de servir para el riego.
El departamento de Andalgalá es primer productor de membrillo de esta provincia. Incluso los cultivos hortícolas que genera, como zapallo y tomate, cuentan con mercado de gran demanda en Tucumán. Esa variedad productiva de la tierra catamarqueña que incluye tanto papa, maiz y cebolla, como durazno, vid o nogales, es una pléyade de alimentos que disputan hoy el preciado recurso del agua al sector minero.

Un tercer departamento implicado en la zona de influencia de la Alumbrera es Belén, que limita hacia el oeste con Andalgalá. Belén es una zona económicamente poco desarrollada, donde las principales fuentes de ingreso provienen del Estado, con gran incidencia del empleo municipal y de los contratos temporales (sostenidos con fondos a cargo de la provincia mediante las regalías que obtiene de la empresa minera).

De modo que la actividad agrícola local se presenta en mayor medida como producción para la subsistencia que complementa los salarios estatales. Sin embargo se puede observar hoy una importante reducción en este tipo de actividades por la poca disponibilidad de agua (entre otros factores), con la que actualmente se encuentra la población debido a la falta de control en su distribución. «A partir de los años 90 -con las políticas de Menem- empezamos a tener problemas con las siembras, la falta de agua y la mano de obra para continuar trabajando con nuestras tierras. Antes podíamos sembrar pimiento, maíz, comino, trigo, uva, pera, manzanas, y hasta ciruelas”, expresa un agente sanitario de la localidad de Jasipunco, distante a 78 km de la ciudad de Belén.

En este departamento, en un barrio de 11 familias llamado El Loconte, la mayoría depende de becas (subsidios estatales). La autoproducción de alimentos aparece como una cuestión del pasado: cuando desde un proyecto del Programa Social Agropecuario (PSA) se les propuso en el año 2007 la realización de invernaderos familiares, los habitantes volvieron a fundamentar la necesidad de agua para estos emprendimientos. “A partir de este grupo de gente y de las familias de la región vimos con tristeza cómo el megaproyecto minero hoy había destruido progresivamente las economías regionales y junto a ellas logró el control social necesario, generando la dependencia del empleo estatal, financiado por las propias mineras”, expresó una colaboradora del PSA. [5]

San Juan: “Vivir en Jáchal es insoportable”

La provincia de San Juan es central en cuanto a la explotación minera de Argentina. Dos megaproyectos, Veladero (en funcionamiento desde octubre de 2005) y el binacional Pascua Lama (aún en construcción), son el emblema de la minería en la provincia. La población de San Juan a su vez está siendo bombardeada con información sobre las ventajas del desarrollo minero, una tarea que desarrollan en conjunto el gobierno de la provincia y las multinacionales que afectan a la región.

Pero también está finalizando su construcción un tercer emprendimiento, “Proyecto Minero Gualcamayo”, en el departamento sanjuanino de Jáchal. Se prevé que para noviembre de este año saldrá de allí la primera tanda de roca molida de esta “mina de oro a cielo abierto”, y quien lo lleva a cabo es la empresa Yamana Gold, a través de sus representantes en Argentina, Minas Argentinas. Yamana Gold es una empresa de capitales canadienses y es responsable también del proyecto Agua Rica en la provincia de Catamarca.

Pero los pobladores de Jáchal no deberán esperar a que empiece esta explotación en su propia localidad para conocer los resultados que deja la explotación de minas a cielo abierto: Veladero contamina con arsénico el río Jáchal de tal manera que los habitantes de la localidad ya no pueden beber el agua de la zona.

La localidad de Jáchal se encuentra al norte de la provincia de San Juan. El río homónimo es el que irriga agua al departamento. El trabajo agrícola es central en la economía del lugar, especialmente de hortalizas: Jáchal fue uno de los primeros exportadores de cebolla y de tomate de Argentina, y el primer productor de ajo. Pero ya no lo es, “ahora hay grandes dificultades para cosechar el ajo y la cebolla, todo lo que era histórico de Jáchal hoy está destruido”, explican los miembros de la Asamblea de San Juan durante el último encuentro de la UAC. También informaron que “el impacto ambiental concreto de Veladero es un río Jáchal contaminado con arsénico y cianuro. El gobierno indirectamente lo ha reconocido, porque quiere llevar agua potable para el pueblo a través de un acueducto, pero se olvida que las hortalizas y todos los sembradíos se riegan con el agua del río”.

Veladero es una mina explotada desde hace tres años por la empresa multinacional Barrick Gold, con sede en Toronto, Canadá. Como bien explican los asambleístas, “en San Juan Barrick hizo todo un trabajo propagandístico, educativo, y de compra de conciencias que tiene que ver con los agricultores, maestros y todos los estamentos de la sociedad. Pero no falta mucho para que la cuestión explote, porque vivir en Jáchal es insoportable: se compran 20 mil litros de agua mineral por día, por ejemplo”.

Mientras los habitantes de Jáchal deben comprar agua mineral para el consumo diario, la tasa de agua requerida para el proceso de explotación minera es de 110 litros por segundo, según declara la propia Barrick [6]. Si bien la misma empresa en su página de internet reconoce que puede haber “impacto en los usuarios agrícolas de la zona”, aclara que “sólo se produciría en épocas de sequía”. Lo que la empresa canadiense no aclara es a qué considera un impacto menor en una población cuya economía agrícola es la base de su sustento.

A nivel económico Barrick Gold se rige por la ley de inversiones mineras, lo que implica “30 años de estabilidad fiscal, el 3 por ciento de regalías del valor de boca de mina, en San Juan el gasoil subsidiado a 50 centavos de peso, no tienen imposiciones fiscales a la transferencia de capitales activos, y toda una serie de privilegios, como consumir gratis el principal insumo de la minería, que es el agua. Y eso es legal, ellos están dentro de la ley”, resaltan los asambleístas.
Barrick Gold es también la responsable del proyecto binacional Pascua Lama, que actualmente se ve trabado por cuestiones impositivas no resueltas entre Chile y Argentina, ya que la mina monta sus operaciones sobre los territorios de ambos estados.

Pascua Lama: “Están haciendo unos caminos gigantes hacia la mina con dinero del Estado”

Pascua Lama será el yacimiento de oro y plata más grande tanto de Chile como de Argentina. Ubicado en el límite chileno-argentino, entre las provincias de San Juan (Argentina) y Huasco (Chile), también está impulsado por Barrick Gold.

En territorio chileno se encuentra la mayor parte de la cantera a ser volada a cielo abierto, mientras que del lado argentino se desarrollará una porción menor de cantera y se construirá el dique de cola donde se depositan los residuos. También del territorio argentino se sacarán los 370 litros de agua por segundo que la mina necesita (según afirma la propia empresa).

El valle del Huasco, región que se verá afectada en el territorio chileno, es una zona árida, y sus ríos se alimentan de los glaciares. En un primer momento Barrick Gold había decidido trasladar los glaciares, pero “el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) prohíbe tocar los glaciares”, explica Camilo de la Coordinadora No a Pascua Lama, de Santiago de Chile. Sin embargo, “éstos ya han sido profundamente afectados: han disminuido los glaciares entre un 50 al 70%”, agregó.
La destrucción de los glaciares se relaciona, en parte, con la construcción de cientos de kilómetros de caminos a lo largo de los cerros. “Están haciendo unos caminos gigantes hacia la mina con dinero del Estado” afirma Camilo, y es a través de esos caminos que se trasladarán explosivos, cianuro, mercurio y petróleo entre otras sustancias letales y nocivas.

Agricultores, crianceros caprinos y comunidades diaguitas del valle del Huasco son los principales afectados por la explotación de Pascua Lama.

En la cuenca del Río Huasco, se encuentra el poblado de Alto del Carmen. Esta región se caracteriza por la actividad fructícola, como la producción de uva y cítricos, aunque también de hortalizas. También los jefes de familia tienen desarrollo de actividad ganadera, principalmente caprina. Tanto los cultivos como los ganados dependen del sistema hídrico del río Huasco, ya que se trata de una zona muy árida. Pero el uso del cianuro y ácido sulfúrico por parte de Barrick Gold contaminará los ríos de manera tal que no podrá usarse para consumo humano, de crianza animal o de riego.

La región además es territorio ancestral de las comunidades diaguitas. El proyecto Pascua Lama se instala en el territorio de la estancia Chollay, por sobre un camino público que permitía a las comunidades originarias acceder a a esos terrenos en la veranada [7]. Barrick y el estado chileno vulneran el derecho a la tierra y al agua de estos pueblos originarios, así como también vulneran ecosistemas y las formas de vida comunitarias ancestrales.
La empresa Barrick Gold también desarrolla prácticas para la compra de conciencias y reeducación en esta región, ya que apunta a los productores y comunidades originarias con proyectos para la supuesta “preservación de las tradiciones y las culturas”. En octubre de 2007 realizó un evento para “promocionar” la cultura diaguita. De acuerdo con representantes de la compañía, “públicos de diversas corrientes nacionales e internacionales manifestaron un claro reconocimiento por la dedicación que hacemos para promover a la etnia diaguita y, en general, el trabajo con la comunidad. Esto nos motiva a continuar el intenso apoyo que Barrick está realizando en el valle del Huasco” [8].

La empresa respondía así rápidamente a la creciente manifestación de los pueblos diaguitas por la defensa del territorio. Las comunidades habían recibido incluso el apoyo de los pueblos originarios canadienses [9].

Mientras la empresa ultima los detalles antes de lanzarse a las primeras voladuras, el gobierno chileno cumple su rol de guardián de intereses mineros. Camilo de No a Pascua Lama explica que “el tema represivo en Chile está bien fuerte. Por ejemplo, la ANI (Agencia Nacional de Inteligencia de Chile) ha declarado explícitamente que está haciendo investigaciones a todos los grupos ecológicos y a los mapuche”.

Jujuy: “ Somos pastores y agricultores, y así queremos vivir”
La Quebrada de Humahuaca está siendo amenazada por más de mil pedidos de cateos mineros en búsqueda de uranio. En particular la empresa multinacional Uranio AG se ha hecho presente en 6 proyectos en la provincia de Jujuy sólo en los dos últimos años.

La multinacional Uranio AG, con oficinas en Suiza, tiene una cara local: Uranio del Sur, que es la encargada de los 6 cateos para minas de uranio que abarcan una superficie de 42 mil hectáreas, es decir, un poco más del doble de la superficie de la ciudad de Buenos Aires. El principal accionista de Uranio AG es una compañía canadiense: Rome Resources.

La misma empresa tiene proyectos ya avanzados en las provincias de La Rioja y San Luis, y en sus documentos figura como prioritaria la exploración del uranio en la zona de Huacalera, Jujuy.

La extracción de uranio tiene como finalidad tanto reactores nucleares como municiones y blindajes de alta resistencia. Se extrae en forma de roca, luego pasa por un proceso de triturado y separación de los minerales; en su última fase se lo compacta en bloques. La contaminación que produce es radiactiva y puede producirse por ejemplo, mediante la voladura de polvo durante el proceso de extracción.

Es importante tener en cuenta que la zona afectada de la provincia incluye la Quebrada de Humahuaca, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), que calificó al paisaje como un “sistema patrimonial de características excepcionales”.

De esa manera, UNESCO destaca y defiende la belleza del lugar que ya no será la misma si se instalan estas explotaciones de uranio. Pero más allá de lo pintoresco y del impacto visual, la explotación del uranio en la región afectará la producción de campesinos y pueblos originarios que se dedican a la horticultura y el pastoreo.

En la zona de la Quebrada produce y comercializan cultivos andinos como la papa, los diferentes tipos de maíz, la quinoa (reconocida como una de las plantas más nutritivas en el mundo), el yacón; pero también acelga, repollo, habas, ajos. Miembros de los Vecinos Autoconvocados de Tilcara plantean que la explotación de estas minas “nos estaría afectando particularmente a la producción porque la gente de la Quebrada es hortícola, y abastece a la provincia de Jujuy, Salta y Tucumán”. “Todo ese gran capital y tesoro de ese patrimonio de los kollas se ve afectado porque nunca más podríamos ofrecer alimentos orgánicos para nosotros y para el mundo”, continúan.

Desde la puna jujeña, miembros de la comunidad kolla Hallpa Ñokkayku explican la importancia del intercambio productivo entre su región y la de la Quebrada: “en la puna somos productores principalmente de llamas y ovejas, y gracias a las hortalizas de primera calidad que vienen de la Quebrada nosotros completamos nuestra dieta”.

Los pequeños productores de la región suelen reunirse en encuentros de “trueque y cambalache”, encuentros que para los pueblos andinos datan de una larga historia. Desde tiempos ancestrales, estas ferias son el punto de encuentro para intercambiar productos de regiones diferentes, por ejemplo, la producción ganadera de la Puna con los productos agrícolas de la Quebrada.

Mercedes Maidana, de la comunidad Hallpa Ñokkayku, afirma: “Somos pastores y agricultores y así queremos vivir. El daño que producirán estas minas es irreparable. Se nos dice que nuestras comunidades recibirán comisiones por la explotación de uranio, pero eso es totalmente absurdo, ya que ningún muerto puede recibir beneficios en ninguna parte”.

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Notas:
[1] El YMAD (Yacimientos Aguas de Dionisio) es el organismo creado a tal fin, integrado por representantes del Poder Ejecutivo Nacional, el gobierno de Catamarca y la Universidad Nacional de Tucumán. El YMAD forma con Alumbrera una Unión Transitoria de Empresas.
[2] http://www.olca.cl/oca/argentina/mineras72.htm
[3] Informe de la Asamblea Ongamira Despierta, presentes en la UAC VII (www.ongamiradespierta.com.ar)
[4] Datos de una ponencia que realizó Juan Cáceres, Ing. Agrónomo, autoconvocado de Sta. María, en las jornadas «Patrones de Desarrollo y Conflictos Socioambientales», que se realizaron en Catamarca el 27 de Septiembre de 2007.
[5] El informe sobre el departamento de Belén fue elaborado y enviado gentilmente para este artículo por Belen Piovano, de la Asamblea Socioambiental de Catamarca Kusikausay.
[6] http://www.barrick.cl/operaciones/veladero_preguntasyrespuestas.php#a1010
[7] Tierras de pastoreo durante el verano.
[8] Ver en www.barric.cl el comunicado del 19/10/2007.
[9] Ver http://olca.cl/oca/chile/region03/pascualama112.htm
Por Marcelo Maggio y María Silvia Biancardi
Para Agencia de Noticias Biodiversidadla