En relación con el fallecimiento del minero en el yacimiento San José Huevos Verdes, hecho que informáramos el mismo día sábado, quedó claramente expresado que existen (al menos) falencias en la comunicación de la empresa y el gremio, toda vez que los datos aportados en distintos comunicados difieren entre sí y éstos a su vez difieren de la realidad.

Fuente: Agencia OPI Santa Cruz

15/03/2011. Hace escasos minutos los familiares del minero fallecido Mario Colodro Fernández, quien cayó el día sábado en un tubo de ventilación en el yacimiento San José-Huevos Verdes, ofrecieron una aclaración en el programa “Contracara” de Fm News de esta capital.

La hija, Vanesa, dijo que el padre tiene 39 años, es padre de 8 hijos, no es chileno (es de nacionalidad argentina), reside en Salta y por razones laborales tiene domicilio en Perito Moreno.

Vanesa señaló que no van a hablar hasta que le den sepultura a su padre; luego, señalaron, que se referirán a lo ocurrido y responderán las preguntas del periodismo. “Nos tienen prohibido hablar, después del entierro vamos a hablar”, manifestó la señora que desempeña funciones en Minera Santa Cruz, en el área de superficie. Dijo también que la empresa se hizo cargo de todo, y en este momento se encuentran en Salta esperando el cuerpo de su padre que arribaría alrededor de las 18:00hs.

Errores en la comunicación

Desde distintos sectores vinculados a la actividad minera, más precisamente desde la empresa y el gremio, se intentó convencer a la opinión pública que la información suministrada por los medios ha estado viciada de errores, culpando (como siempre) a la prensa por falencias que, en este caso, tiene el aparato de comunicación de Minera Santa Cruz, quien posee contratada una empresa llamada “3 Comunicaciones Estratégicas” la cual cobraría por el servicio 96 mil pesos mensuales, precisamente para que agilicen esta delicada función que es la de comunicar; solo que deben hacerlo bien.

En el primer comunicado oficial emitido por Minera Santa Cruz se dijo que el accidentado era un hombre de 40 años, chileno, residente en Las Heras.

En la información distribuida por AIMSA (Agencia informativa de las mineras), expresa en su reporte que se trata de un hombre de 50 años, chileno, que trabaja en minera desde hace 3 años y vive en Las Heras.

La primera información suministrada por AOMA, fuente gremial directamente involucrada en el suceso, se señaló que era una persona de entre 45/46 años, chileno, que vivía en Jujuy donde tenía su familia.

En ninguno de los tres casos la información proviene de fuentes oficiosas que puedan desnaturalizar los datos aportados, con lo cual, se debería confiar en que tales datos son ciertos y veraces, teniendo en cuenta que tanto la empresa como el gremio, deben poseer en sus manos la foja de servicio del accidentado: no es así. No solo que la información no es veraz, datos que se obtienen a partir de compararla con la aportada por la familia, sino que, además, difieren entre sí.

La mejor prensa, es la que no informa

Luego de ver la errónea forma de comunicar que tiene la minera, la consultora y la AOMA, sería bueno que desde esos sectores pidan disculpas al periodismo que informó tempranamente sobre lo sucedido, porque simplemente se basó en información suministrada por ellos mismos que tenían la obligación de aportar datos ciertos, que como está claro, estaba lejos de su conocimiento o fueron filtrados erróneamente con malicia para producir un efecto que, por cierto, desconocemos.

El titular de AOMA dijo en una entrevista en la Opinión Austral que “todos los sectores deben realizar un mea culpa”, que “para algunos medios de prensa esto parece estar preparado o armado para que la gente se muera” y que “hay cierta prensa que se dedica a este tipo de trabajo”.

Sencillamente podríamos contestar a cada implicación del dirigente diciendo que el “mea culpa” lo deben realizar quienes tienen la obligación de velar por la seguridad de los trabajadores, para que cada uno que cubra un servicio en un yacimiento no se muera por descuido, negligencia, falta de recursos, control y elementos básicos que prevengan accidentes de este tipo; ningún medio piensa que una empresa tiene preparado el sistema para que la gente muera, pero en cambio pensamos que la desidia y la desinversión suelen ser los que preparan las tragedias y sobre la prensa que “se dedica a este tipo de trabajo”, queda claro que el trabajo de informar, no siempre es bueno, simpático y grato para sectores que no han hecho “mea culpa” y que (en general por omisión) tienen todo preparado para que la gente muera.

Esto nos obliga a profundizar tanto en el accidente en sí como en los errores de comunicación en los que han incurrido las partes, para poder establecer si es la prensa la que se dedica a hacer operaciones en estos casos o en realidad se trata de maniobras de encubrimiento y mentiras provenientes de sectores interesados por conservar las apariencias.