Durante la Marcha en Bariloche contra el cianuro y en reclamo por castigo a los agresores del amblentalista hospitalizado el miércoles pasado, Mauro Velásquez, un grupo de vecinos se separó anoche de la marcha y generó una acción frente al Colegio de Escribanos de Bariloche. Ante estos hechos de violencia que tomaron estado público y que involucran al escribano local Repetur, y ante el silencio e indiferencia del colegio notarial, los ambientalistas llevaron a cabo un «atentado natural». Le arrojaron ramos de flores al frente del local ubicado en la calle Elflein.

«Nosotros somos como el sándalo que perfuma al hacha que lo hiere» afirmó uno de los participantes de la acción.

Los ramos de flores quedaron en el umbral de la puerta del Colegio de Escribanos a modo de protesta por la ausencia de toma de postura ante el grave hecho cometido por uno de sus colegiados.

«Devolvemos con flores la violencia del poder», afirmaron los vecinos , y quedaron a la espera de una toma de postura pública del Colegio o sanción a los profesionales involucrados.