Todo sucedió durante la marcha pacífica de antorchas en contra de la mega minería. El agresor estaría identificado. El jóven Mauro Velásquez tiene, como mínimo, triple fractura de mandíbula. 

Fuente: PdEqDigital.com

De la Toyota Hilux, Patente GZU 938, con domicilio en Esquel y como titular la señora Ana María Repetur, se habría bajado el hombre que agredió de una patada que le provocó triple fractura de mandíbula (una próxima y nueva tomografía se haría ante la posibilidad de mayores daños en otra área maxilar), al ciudadano y manifestante anti mega minería. Si bien la titularidad de la camioneta no corresponde a un hombre, también tendría una cedula azul autorizada para conducir ese vehículo, que corresponde a un hombre de igual apellido, probablemente Escribano, de nombre Adolfo Ernesto y que reside en Bariloche.

Será luego la Justicia la que deberá establecer la presencia de este en el horario y el lugar del hecho, más la presencia de testigos y en que contexto se desarrollo la agresión.

Lo cierto es que Mauro Velásquez fue víctima de una brutal agresión durante la marcha contra la megaminería de ayer. Supuestamente dos o tres hombres se bajaron de una camioneta y lo patearon en la cara «estilo karateca». Por la agresión resultó gravemente herido y la denuncia penal fue formulada por sus familiares en Fiscalía Número 4. El fiscal Eduardo Fernández dijo a la radio local KM FM que «se tomó declaración a los testigos y se está tratando de identificar al autor de las agresiones». El médico forense del juzgado ya realizó las pericias correspondientes. Testigos registraron el dominio de la camioneta y la familia ya dispone del mismo. Mauro, sería operado la semana entrante y mañana se le haría una tomografía ya que podría tambien tener otra fractura en el otra área de la cara, quizás en el otro máxilar.

Durante la marcha contra la megaminaría de ayer, tres personas fueron agredidas físicamente por automovilistas presuntamente molestos por la interrupción del tránsito. Una de las víctimas, Mauro Velásquez, fue salvajemente golpeado y resultó gravemente herido. «Dos hombres se bajaron de una camioneta Hilux y sin mediar palabras, uno de ellos me propinó una patada ‘estilo karateca’ en la cara. Con un solo golpe, me fracturaron la mandíbula en tres partes», relató Velásquez en diálogo con KM FM. Sostuvo que, en primera instancia, «le tiraron el auto a una mujer con su hijo en brazos. Entonces, cometí el error de golpearle el vidrio y se bajaron para pegarme, como si hubieran tramado exactamente cada movimiento», entendió la víctima de la golpiza y aludió en esa misma línea a que los agresores tuvieron la intención de «desarmar la marcha». Velásquez afirmó que testigos, lograron registrar el dominio de la camioneta de los agresores.

Por otra parte, criticó que la policía que estaba en cercanías, «no intervino, ni para cortar el tránsito antes de la marcha ni en el momento de la golpiza». Además contó que tras las agresiones debió «subir caminando hasta el Hospital Privado», donde permanece internado.

Destacó que las marchas contra la megaminería, son pacíficas y con presencia de niños. «Marchamos para darles un mejor futuro a nuestros hijos», expresó.

En tanto, la denuncia penal por las agresiones a Velásquez fue formulada esta mañana por familiares de la víctima, en la Fiscalía de Número 4, a cargo del doctor Eduardo Fernández. El fiscal afirmó a KM FM, que «se tomó declaración a los testigos y se está tratando de identificar al autor de las agresiones». El médico forense del juzgado ya realizó las pericias correspondientes.

Por su parte, el Gobernador de Río Negro, en diálogo con la misma radio KM FM, repudió el hecho, y afirmó que los organizadores de la marcha, «deben pedir seguridad» antes de realizarla.

Por otra parte y según informó uno de los jóvenes a Leonardo Jalil Bayer en el programa ¿Estás ahí? que se emite por radio nacional los jóvenes iban una cuadra adelantados a la marcha parando a los auto para que no se trabaran contra la columna que avanzaba, en ese momento un conductor, que venía acompañado de una menor, avanzó con el auto casi atropellando a uno de los jóvenes que le pidió que se detuviera y siguiera por la calle transversal en lugar de insistir sobre Mitre pero el conductor arrancó violentamente y le tiro el auto encima, la guardia policial del Banco Nación miró sin meterse.

Unos minutos después, ya sobre la calle Pagano, dos personas se bajaron de una camioneta gris de gran porte y mientras uno sujetaba a uno de los jóvenes otro le pegaba trompadas y patadas en la cabeza, en este momento le realizan una tomografía computada en el Hospital Privado Regional y se esperan los resultados para determinar la gravedad de las heridas pero podría tener algún tipo de fractura en el cráneo. Luego se supo que era una triple fractura de mandibula. Habría varios testigos ya que es costumbre que cuando se pasa debajo de las arcadas las murgas se detienen a tocar, el ruido y la muchedumbre hizo que muchas personas no se enteraran de lo que pasaba a pocos metros pero muchos otros tienen identificado a los agresores, la patente de la camioneta y varias fotos de los descerebrados. La sensación que quedó en los testigos fue que era gente entrenada en lucha por la forma de las agresiones.

La Justicia deberá ser ahora la que establezca si la agresión fue desmedida o si se dio en el marco tensiones desbordadas. Si es claro que si la Policía hubiese actuado preventivamente, nada de esto se estaría lamentando. Los dichos del Gobernador respecto a que los organizadores de la marcha deben pedir con antelación la presencia policial, no releva la responsabilidad de la policía presente cuando un evento violento comienza a tomar forma. Porque así, la violencia ciudadana puede terminar en desgracias mayores y, esta, caminó al límite.