Río Colorado, Río Negro, Argentina – 26/07/08. El presidente del Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (Coirco), ingeniero Miguel Boyero, descartó de plano que la minera multinacional Río Tinto esté a punto de conseguir el permiso para desarrollar al sur de la ciudad de Malargüe, en Mendoza, el proyecto Potasio Río Colorado. El titular del organismo estimó que recién en los primeros meses de 2009 estará terminada la resolución del Coirco a instancias del estudio ambiental que se llevará adelante para determinar qué nivel de impacto tendrá la extracción de cloruro de potasio sobre la cuenca del río Colorado.
Fuente: diario La Nueva Provincia

«De ninguna manera se puede decir que el proyecto esté a un paso de aprobarse, porque todavía faltan de dos a tres meses para que la empresa nos envíe su nuevo estudio de impacto ambiental. Luego deberá pasar otro tiempo similar hasta que el Coirco tome una decisión», explicó Boyero.

El proyecto –que apunta a instalar una planta de extracción de cloruro de potasio cerca del paraje Pata Mora– había sido muy resistido, en una primera instancia, por organismos ambientalistas y autoridades provinciales y municipales de las provincias involucradas, así como del propio Coirco.

Eso se debió, básicamente, a la intención de Río Tinto de instalar a pocos kilómetros del Colorado los residuos salinos de la explotación –una pila de sal de baja calidad que cubriría 210 hectáreas y que tendría 50 metros de altura–, hecho que podría provocar una salinización muy contaminante del curso de agua, utilizado tanto para riego como para el consumo humano de decenas de poblaciones.

La situación cambió cuando, semanas atrás, la empresa propuso trasladar el depósito de residuos de sal desde el sitio elegido en primer lugar, a 5 kilómetros del Colorado, a otro ubicado 13 kilómetros más lejos y «encajonado» entre cerros.

«No había ningún argumento técnico para pensar en otro lugar, pero quisimos demostrar nuestra buena fe y dejar conformes a todos, más allá de que la opinión del Coirco no incide en la aprobación (del proyecto)», habría confiado una fuente de la empresa al diario digital mendocino «El Ciudadano».
Boyero no se mostró en acuerdo con esta afirmación.

«Por un carril van las decisiones que tomen autoridades mendocinas y nacionales respecto del proyecto, pero el Coirco tiene la custodia de las aguas del Colorado, y por eso es necesario conocer primero el nuevo estudio de impacto ambiental de la empresa, que se comprometió a hacer, y luego el dictamen de nuestro comité», insistió el ingeniero.

«Las provincias y la Nación depositan confianza en nuestro comité para preservar el estado de las aguas de este importante río, por lo que no aprobaremos nada antes de estar seguros. Y esto no va a demorar menos de seis meses», concluyó.

En defensoría

El proyecto Potasio Río Colorado llegó también a la Defensoría del Pueblo de la Nación en junio pasado, pero todavía no se conocen respuestas al respecto.

Leonardo Altolaguirre, integrante de la ambientalista Asociación Alihuen, fundamentó en la denuncia tomada por Eduardo Mondino que el yacimiento se localizará en las riberas, a más de mil metros de profundidad.

«Allí se encuentra un manto de sal de nueve metros de alto con cloruro de potasio, una sal que se usa como fertilizante agrícola. Se estima que habría unos cien millones de toneladas comercializables, por lo que se considera a este yacimiento como único en Sudamérica por su dimensión y calidad del mineral», especificó.

Altolaguirre también comentó que, para su puesta en funcionamiento, el proceso minero empleará hasta un metro cúbico por segundo de agua del río Colorado lo cual, traducido, indica que se utilizarán 86,4 millones de litros por día.

El método que empleará la empresa será el de minería por disolución: se bombeará agua caliente –60 a 80 grados centígrados– a los 700 pozos que se prevé ejecutar, y luego se la extraerá mezclada con las sales, a fin de someterla a un proceso de deshidratación.

Una vez que se logra el cristalizado de la sal, se separa el cloruro de potasio del de sodio (el primero se comercializa y el segundo se descarta, dado que es de baja calidad).

Debido a la magnitud del emprendimiento y el riesgo que generara su puesta en marcha, la Asociación Alihuen viene estudiando el tema hace dos años.

«Estamos en contra del proyecto porque no se cumple con la Ley Nacional de Ambiente. La empresa no ha propuesto ningún fondo de garantía o fiduciario, ni seguro de ningún tipo (establecido por el art. 22 de la Ley 25.675), que permita costear los controles por siempre, ni remediar o mitigar los posibles daños al ambiente que ocurran durante los 40 años de actividad o después del cierre», afirmó Altolaguirre.

Por otro lado, la Asociación Alihuen destacó que Potasio Río Colorado consumirá un millón de metros cúbicos de gas por día, lo cual equivale al consumo domiciliario e industrial de la provincia de Mendoza en el mismo período. Del mismo modo, consumirán 78 megavatios, lo que equivale al 0,5% de la energía instalada en el país.

Por considerar el desarrollo del proyecto como un riesgo de contaminación salina a perpetuidad para la fuente de agua, Coirco presentó a la autoridad de aplicación mendocina un duro dictamen sectorial en el marco del procedimiento de evaluación de impacto ambiental.

Este año, siendo inminente la emisión de declaración de impacto ambiental por parte de la secretaría de Ambiente de Mendoza, el Coirco realizó también una presentación a la secretaría de Ambiente de la Nación.

Por otro lado, la Cámara de Diputados de La Pampa aprobó por unanimidad una iniciativa presentada por el diputado radical Martín Berhongaray, a través de la cual se le solicitó al Ejecutivo provincial que ante la Auditoría General de la Nación (AGN) la realización de una nueva evaluación de impacto ambiental del proyecto de la minera Río Tinto.