Bariloche, Río Negro, Argentina – 29/05/08. La ONG ambientalista Piuké organizó una particular premiación a quienes más aportaron a favor de la destrucción de la naturaleza. Según una encuesta, la mitad de los votos fueron otorgados a las firmas mineras que realizan explotaciones a cielo abierto. Cristina Fernández de Kirchner y George Bush con idéntico «reconocimiento», entre los más repudiados.
Fuente: diario Primerafuente

El año pasado se adjudicaron el llamativo «logro» los gobernadores de San Juan, José Gioja, por su política pro-minera y el salteño Juan Carlos Romero por su apego a la destrucción de los bosques nativos.

Las empresas mineras que realizan explotaciones a cielo abierto son las máximas candidatas a imponerse un «logro» de pésima reputación. Se trata de los premios «Termineitor», con los que cada año la Asociación Ecologista Piuke, de Bariloche, distingue a aquellas personas y entidades que se hayan destacado por su contribución a la destrucción del medio ambiente.

Los premios de otorgan cada 5 de junio, cuando se celebra el Día Nacional del Medio Ambiente. Esta será la primera vez que la convocatoria se realiza a nivel nacional y no sólo regional, como se hizo en los años anteriores.

De esta forma, organizaciones ambientalistas de todo el país comenzaron a proponer el nombre de personas, empresas o actividades que consideran merecedora del galardón. Se entregarán tres premios «Termineitor»: nacional, internacional y el de oro, máximo trofeo.

Según una encuesta publicada por el sitio premiostermineitor.blogspot.com, hasta ahora, las mineras a cielo abierto (Minera Alumbrera en Catamarca) ocupan cómodamente la máxima ubicación de repudio al sumar la mitad de todos los votos aportados. En segundo lugar, la producción de soja transgénica se gana el rechazo social con el 22 por ciento de los sufragios realizados en esta encuesta.

Posteriormente, en el tercer lugar, hasta ahora se produjo una llamativa paridad entre la presidente Cristina Fernández de Kirchner y el mandatario estadounidense George Bush, un símbolo de la guerra. La producción de biodiesel ocupa la cuarta colocación.

Un jurado, «totalmente parcial», decidirá qué candidatos han hecho mayores aportaciones y el tipo de premio que se han hecho merecedores, siendo su decisión inapelable.

Según se consigna en las bases del certamen, el jurado del evento adoptará su veredicto teniendo en consideración que los candidatos podrán participar en cualquier de las siguientes secciones: «Actuación más denigrante», «Tontería más destacable», «Mayor malversación o mala utilización de fondos públicos o privados para la destrucción del medio ambiente», «Mejor vendedor de Buzones y falsas promesas».

En cualquier caso, se tomará como más meritorias a los sólo efecto de estos premios, aquellas actuaciones en las que concurran una o alguna de las siguientes figuras jurídicas: predeterminación, alevosía, reiteración, nocturnidad, abuso de fuerza, vende patria, asociación de «falsos bienhechores», ingonorancia manifiesta, utilización de fondos reservados, facilidad para alterar la verdad de las cosas, falta de pudor, vergüenza ajena, mala leche y cualquier otra cosa que se le pueda ocurrir al jurado.

El año pasado, el Termineitor de Oro fue ganado por el gobernador sanjuanino, José Luis Gioja, recibió el Termineitor de Oro, dada su política a favor de la proliferación de explotaciones mineras en la zona cordillerana.

También obtuvo un reconocimiento el ex mandatario salteño Juan Carlos Romero por ser un «tenaz defensor de los intereses de los desmontadores, rematador de tierras fiscales y responsable máximo del desastre ecológico» de Salta.

Con la exposición de estos premios se busca llegar a reflexionar sobre el problema del medio ambiente utilizando el humor como disparador. Incluso entre otros premios se entregó el Termineitor Fantasma al Consejo de Ecología y Medio Ambiente de Río Negro «por su inacción ante la situación ambiental» y el Termineitor Viagra a Germán Fritz, de la Dirección de Bosques de esa provincia, quien a pesar de los miles de árboles que se voltean año tras año, siempre ha quedado parado», dice la página de Piuké