Los vecinos de la ciudad costera rionegrina de San Antonio Oeste participan, hacen escuchar sus dudas y reclamos y el silencio Oficial es inalterable. Hablan de complicidad de funcionarios provinciales para cuidar las espaldas de los responsables que llevan siete años y no hicieron la remediación ambiental del plomo que contamina la ciudad y que reclama la sociedad.

Fuente: Informativo Hoy
Bajo una constante participación social, los vecinos de San Antonio Oeste reclamaron poner final a la larga espera de remediación ambiental contra la contaminación existente en esta ciudad.

Una de las frases más contundentes estuvo centrada en salvaguardar la salud de la población afectada por esta contaminación. Flagelo comprobado mediante estudios clínicos que detectaron, hace ya más de una década, la presencia de plomo en sangre.

Consignas como «esperamos que se certifique la calidad de todos los trabajos de remediación con estándares internacionales», «hemos perdido la confianza», «necesitamos un veedor que se comunique con la población», «exigimos a los funcionarios que incluyan este tema en la agenda pública y se pongan la frente del reclamo», «hace falta crear un plan de vigilancia epidemiológica para niños, embarazadas y futuras madres», «hay que implementar acciones en el ámbito educativo» fueron una constante en el recinto de las deliberaciones.

Todas las expresiones de los expositores que participaron de la audiencia pública giraron en torno a la inexistencia de información creíble, seriedad en la gestión gubernamental y el destino real de los contaminantes.

Esta reunión la convocó, en San Antonio Oeste, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la provincia de Río Negro, a los efectos de analizar el proyecto de disposición final de los residuos de plomo y otros contaminantes.

Cabe destacar que estos restos de minerales ubicados en el ingreso a esta localidad rionegrina los generó la planta de fundición minera de la empresa Geotécnica, con minerales provenientes de la Mina Gonzalito ubicada a 100 km de esta localidad.

Los vecinos presentes en este cónclave reiteraron sus críticas y cuestionamientos a las autoridades provinciales y nacionales, reclamando controles exhaustivos de todo el proceso que lleven adelante la empresa adjudicataria para los trabajos de remoción, excavación, extracción, traslado y depósito de los elementos en cuestión.

En esta jornada los disertantes voluntarios que hicieron sentir su voz mostraron incertidumbre en torno a los procesos para remover los sitios donde actualmente está el material cargado de plomo, uranio, indio, cadmio, entre otros minerales, y cuestionaron todo el proceso dilatorio y burocrático del trascurso de siete años que lleva este proceso para lograr la remediación.

Acusaron a la empresa URS, la consultora que llevó adelante el trabajo preliminar y el estudio de impacto ambiental para la futura remediación, por ser incompleta y elaborada a espaldas de los ciudadanos.

También plantearon dudas con respecto a la seguridad de las obras a desarrollar en Mancha Blanca, paraje ubicado a 45 kilómetros de esta localidad, donde se crearía un nicho impermeable para resguardar allí todo el material contaminador.

La mayoría de los expositores pidió que se incorpore un representante de la Multisectorial local como veedor de las tareas, junto a los auditores de la Nación y los inspectores de Medio Ambiente de la provincia de Río Negro.

A casi 7 años de la obtención de un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) nadie conoce a ciencia cierta qué pasará. Los habitantes de San Antonio Oeste esperan por estos días la evaluación de lo realizado en la audiencia pública, lo cierto es que existe desconfianza y no se descarta una pueblada para hacer valer los derechos a de la comunidad, mientras ya existe una lista de «personajes no deseables» que encabezan Jorge Mayoral, Secretario de Minería de la Nación, el responsable de la coordinación de la remediación, Luis «Bernardo» Ferpozzi y Gustavo «Poncio Pilatos» Ferreyra.

Añeja Información

Los trabajos de recuperación de los sectores contaminados por la escoria que dejó la empresa Geotécnica fue proyectado en el año 2007 por un costo total de 4.315.130 dólares. El monto -que surgió de un crédito otorgados por el BID- debió ser destinado a las distintas etapas a ser ejecutadas para remediar las zonas afectadas de acuerdo a lo que precisó el geólogo Marcelo Dalponte, en el año 2007, quien era delegado provincial de la Secretaría de Minería de la Nación perteneciente al Servicio Geológico Minero Argentino, SEGEMAR, y figura en los reportes periodísticos de ese tiempo.

La información, la suministró al ex intendente Adrián Casadei y a Néstor Echevarría, ex titular del CODEMA durante el gobierno de Miguel Saiz, concejales, funcionarios municipales e integrantes del equipo multidisciplinario que se formó para encontrarle una solución al problema ambiental.

En aquella oportunidad, trascurrida en el mes de mayo de 2007, Dalponte puntualizó que si bien son valores preliminares, 134.428 dólares corresponderán para los estudios evaluativos de la situación; 270.300 para diseñar el plan de remediación; 48.567 para el control de obra de las tareas, mientras que 3.861.835 dólares se invertirían en la implementación de las obras de remediación propiamente dicha.

Desde aquel entonces, se estudia trasladar las distintas «pilas» que la desaparecida empresa minera dejó en la localidad, principalmente en el acceso. Ya entonces se hablaba de tres alternativas posibles: trasladar el cúmulo de desechos contaminantes a otro lugar; sellar los promontorios con un producto aislante, trasplantar una parte y confinar la restante.

Los irresponsables no aparecen

Lo cierto es que nada se hizo para poner fin a este flagelo. Sólo dibujaron estudios y más estudios, jamás consensuados y sin mucha información por parte de los responsables directos de este proyecto costosísimo.

Desde la Secretaría de Minería de Nación, que lidera Jorge Mayoral, y con su coordinador ejecutivo, el geólogo Luis Ferpozzi, la impronta fue siempre no dar información, y aún menos, aclarar en torno del destino millonario de los fondos, lo que se presentaría como el Talón de Aquiles de esta trama. Si multiplicáramos los 3.861.835 dólares hoy serían 30.894.680.-, pesos a un dólar inexistente de 8 pesos, cabe la pregunta para saber ¿dónde están? Y resultaría trasparente y muy necesario saber cómo se administraron realmente.

Para no haber hecho nada se tomaron ya siete años… y aquí Mayoral no podrá echarle la culpa a nadie ya que el es el que impulsó este plan y no lo cumplió.

A Ferpozzi, en San Antonio Oeste, le dicen «Bernardo» en relación al amigo del legendario Zorro de los estudios Walt Disney, ya que «es mudo, pero se hace el sordo», en relación a su incomunicación y silencio perpetuo, lo cual, empaña su calidad profesional en la materia.

Ferreyra y su triste papel

Al secretario de minería de Río Negro se lo ve sólo preocupado para mostrarse en San Antonio amigo del reclamo, pero en verdad es el representante genuino de la inoperancia manifiesta desde el secretario de minería de la nación. Ambos son una fórmula imbatible a la hora de cuidarse las espaldas y accionar juntos para no quedar pegados a este «SAO Gate» en que se convertirá la remediación si no se hacen las cosas bien.

La falta de compromiso de Gustavo Ferreyra es exclamada en todos los ámbitos donde se hacen sentir las voces sanantonienses y el intendente Javier Iud no quiere hacerse cargo de este guisado, desde su entorno dicen que será el responsable provincial de esta «lamentable» situación.