La minera china MCC, radicada en Sierra Grande para explotar el hierro y exportarlo a China, advirtió al gobierno provincial que de continuar las condiciones económicas actuales deberá abandonar el proyecto. Las mineras cuentan con un marco legal sancionado en la década de los ’90 que les brinda enormes y escandalosos beneficios fiscales y arancelarios. Ese estatuto del saqueo no fue alterado por ninguna administración posterior, al contrario, la actividad extractiva minera es impulsada como política de estado.

 

Fuente: iProfesional
Con la partida de la brasileña Vale aún fresca, los directivos de la minera china MCC, radicada en Sierra Grande (Río Negro), advirtieron a los principales referentes políticos de la provincia que, de continuar las condiciones económicas actuales, deberán abandonar el millonario proyecto que ya lleva seis años de funcionamiento.

La empresa (ex Hispasam), que da trabajo a 600 familias en una zona especialmente azotada por el desempleo, tiene planificado realizar este año 12 embarques de hierro.
El año pasado fueron 9. Cada buque transporta entre 30 y 50 mil toneladas. Se estima que la reserva de este mineral en Sierra Grande es de 214 millones de toneladas.

Las quejas de los chinos generaron preocupación en la clase política de Río Negro. «Estamos ante una situación muy gruesa. Pero el gobierno provincial se hace el distraído.

«La empresa china ha planteado que en estas condiciones no sigue «, dijo el legislador radical Bautista Mendioroz.

Los chinos aseguraron que -además de la caída internacional de la demanda y la baja del precio del acero-, los perjudica el retraso cambiario y la dificultad para ingresar dólares. Además, padecen una demora de $70 millones en la devolución del IVA.

Sin embargo, la principal denuncia, y la más alarmante, tiene que ver con que por una norma de la Secretaría de Minería de la Nación son obligados a trabajar con un única empresa naviera, Maruba, un hecho arbitrario que aumenta sus costos. Maruba es controlada por el Sindicato de Obreros Marítimos (SOMU), profundamente ligado al Gobierno.

MCC debe cancelar a esta empresa un 30% más de costo por embarcación que el que acostumbraba. MCC desembolsa u$s600 mil por cada barco contratado a Maruba quien, al no tener en su flota naves adecuadas, subcontrata a las mismas empresas que usaban los chinos.

«Estos tipos se quieren ir, no dan más con tantas arbitrariedades», le dijo una alta fuente. En MCC aseguran que perdieron a su principal cliente, una empresa norteamericana que tenía sus propias naves, porque los obligaron a usar las de Maruba.