Les mando algunos artículos de la prensa local sobre un hecho histórico, sin precedentes por la magnitud del mismo; los movimientos autoconvocados de Mendoza y el pueblo en general, le dijeron un NO rotundo, ante tanta corrupción avalada por el gobierno, central, provincial y departamental. A pesar de los 3 minutos de tiempo exacto que disponía cada uno de los expositores, la calidad de las ponencias por parte del pueblo, fueron excelentes en todo sentido; no así por aquellos que defendían a la minera, quienes en su mayoría lo hicieron por necesidad de trabajo, cosa que es humanamente comprensible. La jornada se desarrolló sin incidentes, pese a los temores previos.

Fuentes: Néstor Hugo Almagro, diarios Uno, El Sol y Los Andes

Teniendo en cuenta que la propuesta de la minera, es saqueante, secante y contaminante y solamente tiene un tiempo de aproximadamente 16 años de duración. Luego, la mugre queda acá y los metales y los dólares son de ellos. Es absoluta mentira que que el agua del Arrollo El Tigre pueda mantener en funcionamiento durante 16 años semejante explotación, por lo tanto, de haber sido aprobada la obra; Uspallata se hubiera transformado en un pueblo fantasma. Porque le hubieran secado todos sus acuíferos; muy especialmente, porque debido a las escasas nevadas en alta montaña, nos encontramos en sufrimiento hídrico.

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La de ayer, ha sido una jornada histórica de civilidad, donde se practicó al mejor estilo la Desobediencia Civil, tal cual lo manifestara David Thoreau. El debate no fue contra las personas que representan a la Coro Mining (Minera San Jorge), sino fue contra la dominación extranjera, pidiéndoles que se vayan, que no contaminen el agua de nuestros manantiales, ni nos dañen con la corrupción que los caracteriza nuestra paz interior. El objetivo de dicha empresa, era primero lograr la aprobación del Proyecto San Jorge, luego, lograr que se derogara la Ley Prov. 7722 y finalmente, lograr instalar otras 40 mineras en todo el territorio mendocino. Los mexicanos dicen que la especulación es dinamita con mecha corta; explota enseguida. Pero se equivocaron otra vez, en Mendoza con el Agua No Se Jode!!!

Las imprecisiones del informe de impacto ambiental de la empresa, representan la mala intención de la empresa. No sólo mienten, sino que han tergiverzado el sentido del mismo informe, al punto de contradecirse constantemente. Llegando a dar por contaminada un agua, que tiene una calidad y pureza superior a la de varias marcas reconocidas. Es evidente que han mentido para justificar el saqueo. Creyeron que todo lo arreglaban con dinero y se equivocaron una vez más. La Solidaridad y el Amor son mas fuertes. Juntos Podemos ! ! !

Néstor Hugo Almagro

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Trabajo y contaminación fueron los argumentos que enfrentaron a los vecinos por la minería en Uspallata

Diario UNO

Voces a favor y en contra se escucharon por más de trece horas en la sede de Vialidad Nacional, adonde asistieron casi 2.000 personas. La jornada transcurrió con tranquilidad pese a los miedos del Gobierno. Los principales argumentos que esgrimieron los oradores.

Raquel Blas fue ovacionada por gran parte de la audiencia.

Casi 2.000 personas participaron este jueves durante más de trece horas de la audiencia pública que debate la instalación del proyecto minero de San Jorge en Uspallata. La jornada se desarrolló sin incidentes, pese a los temores previos y le marcó al Gobierno de Celso Jaque el camino de la habilitación o no de la mina de cobre.

El grueso de los casi 500 que se hicieron escuchar, por momentos en un clima de cancha de fútbol, fueron vecinos de la zona y quedó en evidencia que la comunidad está fracturada en dos por el proyecto que les promete una inversión de U$S 277 millones y miles de puestos de trabajo a cambio de la extracción de toneladas de cobre de un cerro ubicado a 42 kilómetros de las villa cabecera. La Iglesia de Uspallata, en este sentido, reiteró que está en riesgo la paz social tal como había alertado hace una semana la Pastoral Social.

Ninguna postura se terminó de imponer sobre la otra, en el debate caliente que empezó a las 9 y se prolonga hasta pasadas las 21, aunque sí los más contundentes en defender su postura fueron los vecinos que no quieren la minería. Ahora será la secretaría de Medio Ambiente quien deberá decidir si le otorga a la empresa, de capitales canadienses, la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que luego deberá ser refrendada por la Legislatura.

Una de las voces que más resultó ovacionada en contra de San Jorge, fue la de la sindicalista de ATE, Raquel Blas, quien no solo ratificó su rechazo a la instalación a la «minería contaminante y saqueante» sino que además anunció que «esta audiencia pública, que no es vinculante, no será decisiva». Blas se fue ovacionada y dejó abierta la puerta a futuras acciones al sostener que » vamos a volver a las rutas».

Hasta Uspallata llegaron casi una decena de funcionarios del Gobierno de Celso Jaque, encabezados por el secretario de Medio Ambiente, Guillermo Carmona, por el titular de Hidrocarburos, Wálter Vázquéz , por la directora de Minería, Adriana Blesa, y el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús, entre otros.

También estuvieron intendentes como el de Las Heras, Rubén Miranda, y el de Malargüe, Jorge Agulles. Poco después de las 12 legaron al lugar el diputado nacional Daniel Pererya y la propia Blas.

Carmona resaltó el orden con que se llevó a cabo la jornada y calificó a la audiencia pública «como la más grande que se ha realizado en Mendoza hasta el momento».

La seguridad

Más de 70 efectivos policiales controlaron la seguridad en el edificio de Vialidad Nacional, en donde se llevó adelante el debate, hasta donde habían llegado centenares de personas que se mostraron a favor y en contra de la instalación de la mina.

Los temores de posibles incidentes se fueron disipando durante la jornada, a pesar de que en los alrededores de Vialidad aguardaban manifestantes pro y anti mineros y se notó la presencia de grupos que fueron movilizados en micros, como la del sindicato de mineros (AOMA). Ese gremio llegó mezclado con simpatizantes de Huracán Las Heras.

El desarrollo de una jornada muy esperada

A partir de las 10 comenzaron a expresarse los vecinos (bajo la férrea conducción del instructor de la audiencia, Eduardo Sanchez) luego de que los funcionarios del ministerio de Infraestructura dieran lectura a los informes sectoriales entre los que se destacó el de la Universidad Nacional de Cuyo que recomendó descartar el proyecto.

También hablaron los representantes de la empresa San Jorge, quienes destacaron las virtudes económicas de la iniciativa como el cuidado que según dijeron, tendrán del medio ambiente. En total eran 798 los oradores inscriptos.

Contra San Jorge

Los argumentos de los que se oponen giraron en torno a aspectos técnicos, (aunque muchas veces se argumentó de una manera banal y se utilizó al militante muerto del PO Mariano Ferreyra como consigna) y en la desconfianza que les genera la promesa de la empresa de que se generarán tanto riquezas como puestos de trabajo.

Pero la preocupación central del centenar de vecinos que no quieren a la mina giró en torno a otras cuestiones: las supuestas mentiras de San Jorge, la contaminación, la utilización del agua y los daños en el paisaje con el consecuente perjuicio para el turismo.

A su postura le agregaron varias denuncias: la más recurrente fue la «compra de voluntades» por parte de San Jorge y acusaciones hacia la dirigencia política que abarcaron tanto al intendente departamental, Rubén Miranda, como al ministro de Infraestructura, Francisco Pérez.

Los antimineros, aventaron el fantasma de la llegada de la inseguridad y la prostitución al pueblo, así como también una presión del gobierno nacional para que el proyecto avance. Para ellos San Jorge «es un monstruo».

«Uspallata ha crecido y no necesita este proyecto mega minero para crecer. Es un monstruo que trae muerte. Sí a la vida», fue una de las consignas que más se escuchó entre los vecinos que se oponen, que se denominan «autoconvocados» y que buscaron diferenciarse vistiendo remeras negras con la leyenda «No a la minería».

Una de las voces más esperadas de este sector fue la de Eduardo Sosa, de la organización ecologista OIKOS, quien prefirió no hacer preguntas técnicas a la empresa para soltar una definición política: «Quedo rendido ante la evidencia y la contundente expresión del pueblo de Uspallata», dijo.

A favor

Los que se manifestaron a favor, que también fueron más de cien, sintetizaron su apoyo en una sola cuestión: la posibilidad de conseguir trabajo.

«Vivimos en Uspallata y no queremos que nos contaminen. Pero por lo que hemos podido investigar, estamos convencidos de que no se contaminaría. Para nosotros es bueno, en Uspallata están muy divididos lo que son los ricos y los pobres. Hay muchos niños que si almuerzan, no cenan», fue el mensaje de Luis Leiva, de Uspallata 2030, la agrupación que está a favor de la instalación de la empresa.

Algo quedó en claro luego de la audiencia en el cálido martes del valle: la comunidad de esta localidad lasherina está dividida y así seguirá independientemente del futuro de la mina San Jorge dividió aguas en esta pequeña comunidad de 7.000 habitantes.

Así lo reflejó amargamente el cura párroco de la ciudad, Pablo López, un claro referente antiminero, quien volvió a mencionar, como lo hizo la Pastoral Social hace poco menos de una semana, que está en riesgo la paz social.

«Los medios y el gobierno no veían ese deterioro de la convivencia y la paz social. Uspallata jamás va a volver a ser igual. Tanto Uspallata 2030 como los vecinos autoconvocados tienen proyectos para hacer crecer el pueblo. La gente vale más que el oro y el cobre, expresó el religioso».

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Proyecto San Jorge: voces divididas en Uspallata

Histórico debate por la minería

Los Andes

Los hermanos Pizarro se convirtieron en la síntesis perfecta de la jornada. Por un lado, Gustavo se mostró en desacuerdo con el proyecto de San Jorge y habló en forma directa a su hermano Daniel, al otro lado del salón, para recordarle la época en que iban juntos a romper los conductos de agua que drenaban la laguna de Horcones para la construcción de la aduana y remató con la frase «los ideales no se transan».

Daniel, por su parte, había hablado antes que él e indicó que Uspallata nació como un pueblo minero, que la escuela secundaria tenía esa modalidad y que apuesta al proceso de cambio en marcha, por lo que quiere participar del emprendimiento para poder controlarlo desde adentro. Las dos partes apuntaron en definitiva a los modelos de desarrollo que fueron el eje del debate.

La audiencia pública por el proyecto minero San Jorge evidenció hasta qué punto el proyecto dividió a los pobladores de Uspallata. Y la dicotomía se manifestó con una serie de etiquetas: los nativos versus los que nacieron en otros sitios pero eligieron el lugar para vivir; los que pelean por la protección del medio ambiente versus quienes esperan que la minera traiga desarrollo económico al distrito; los comerciantes versus los trabajadores subempleados o desocupados.

En el interior del galpón que cedió Vialidad Nacional había 500 personas sentadas y unas 400 más de pie. Pero a media mañana -la audiencia comenzó, como estaba previsto, minutos después de las 9- llegó más gente y la policía estimó que al mediodía eran unos 2.300 asistentes en todo el predio. En el alambrado perimetral se observaron banderas y pancartas de diversas organizaciones ambientalistas, de autoconvocados de distintas partes de la provincia y de entidades sindicales.

Aunque los a favor y en contra del emprendimiento minero se ubicaron en extremos opuestos del salón, las diferencias se plantearon a través de silbatinas y abucheos, pero no hubo otros inconvenientes. Esto, a pesar de que, como estaba previsto, asistieron personas que no viven en Uspallata.

Hasta las 18.30, habían expuesto unas 240 personas -se había llegado al número 370 de la lista, es decir 130 estuvieron ausentes cuando les tocó el turno- y hablaron familias completas, por lo que varios jóvenes plantearon su postura. Las opiniones estuvieron divididas, a grandes rasgos, entre quienes manifiestan que están desocupados o tienen trabajos mal remunerados y esperan que la mina ofrezca una respuesta a esta necesidad, y quienes plantean diversas dudas sobre el proyecto y abogan por el cuidado del agua y la tranquilidad del lugar.

Los intercambios terminaron polarizados entre «ustedes» y «nosotros», y acusaciones cruzadas de pensar sólo en los intereses propios, en particular de quienes señalan que hay mucha pobreza en Uspallata y que quienes se oponen son comerciantes que no pasan dificultades.

El padre Pablo López resaltó que a esto se refería cuando advirtió que el emprendimiento minero había alterado la paz social, ya que si bien no ha habido violencia física, sí se ha retirado el saludo gente que se conoce de toda la vida. Acto seguido, se manifestó en contra de la minería y consideró que el pueblo tiene derecho a elegir cómo quiere crecer.

Unos se muestran cansados de demandas de trabajo, salud, educación, infraestructura y servicios que no tienen respuesta, y consideran que la presencia del yacimiento traerá beneficios para toda la población. «Hace 7 años mi esposo dejó de ser soldado voluntario y está buscando un empleo en blanco, pero todos son en negro y pagan lo que ellos quieren. Gracias a San Jorge ahora tiene trabajo y mis hijas obra social. Creo en la minería sustentable», planteó Nancy Fernández.

Del otro lado, los que están en contra del proyecto hablan de su derecho a elegir un modelo de desarrollo propio y consideran que se puede potenciar el perfil turístico y productivo del distrito. En este punto reiteraron reclamos al gobierno provincial y municipal, por no haberlo hecho hasta ahora (el intendente Rubén Miranda estuvo presente durante toda la jornada) y por acompañar las acciones de promoción de la empresa y obstaculizar las de los vecinos autoconvocados.

Asimismo, señalaron que les cuesta creer que el proceso sea transparente ya que aseguran que la empresa ha ofrecido dinero y otros elementos para que la gente se mostrara a favor.

Renato Bertini indicó que los productores tienen 25 minutos por semana para regar cada hectárea y que les han informado que el arroyo Tigre (de donde tomará agua el yacimiento) trae un caudal 50% menor que el año anterior.

«Sin agua nos vamos a tener que ir todos, los que nacieron acá y los que no», resumió. A las dudas sobre el uso del recurso hídrico, sumaron otras sobre los productos químicos utilizados en el proceso de extracción de los metales, de las precauciones que se tomarán con los desechos y del impacto social del emprendimiento.

La minera y los ambientalistas

El emprendimiento minero San Jorge está ubicado en la estancia Yaguaraz, a unos 50 kilómetros al norte de la villa de Uspallata. Se ha previsto un plazo de construcción de la planta de dos años -cuando se emplearía en forma directa a unas 2 mil personas y otras 1.900 tendrían trabajo ligado de modo indirecto a la empresa- y una vida útil de 16 años, durante los que se tomaría a 400 personas. Del yacimiento, que se explotará a cielo abierto, se espera obtener 40 mil toneladas de cobre al año y una tonelada (40 mil onzas) de oro.

Desde la minera resaltaron el desarrollo económico que significará para el distrito, con la creación de empleos y otras inversiones, como un tendido eléctrico y diversos proyectos productivos. Asimismo, se resaltó que se utilizará el 45% del caudal del arroyo El Tigre, pero sólo el 0,6% de toda la cuenca. En tanto, señalaron que la filtración no alcanzará las napas, que se encuentran a más profundidad, y que los residuos del proceso no son peligrosos.

Eduardo Sosa, de la organización ambientalista Oikos, señaló que la reunión en Uspallata se puede considerar un hito histórico, ya que es la primera vez en 10 años que se inscribe tanta gente para una audiencia pública (hubo más de 700 planillas). También, por el conflicto social que provocó el proyecto y las presiones que están en juego.

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Cientos de oradores dieron vida a la audiencia pública por la minería

El Sol

Luego de una maratónica audiencia pública que se extendió por casi 14 horas y en la que hablaron cientos de oradores a favor y en contra del proyecto minero San Jorge a instalarse en la localidad cordillerana de Uspallata, finaliza una jornada muy importante para el Gobierno que espera la repercusión pública de la discusión que tuvo lugar en la montaña para saber, a ciencia cierta, por dónde va la opinión pública.

Se calcula que unas dos mil personas llegaron este martes a Uspallata convocados por la audiencia que pidió la misma empresa minera sobre su proyecto. La localidad tiene una vida económica que depende exclusivamente del turismo, está sobre la ruta internacional a Chile, por lo que estiman que para el comercio local ha sido un día de buenos negocios.

Para exponer en la audiencia se anotaron 750 oradores pero muchos, a la hora de hablar, no estaban presentes porque, quizás, no tuvieron la paciencia necesaria para esperar su turno. Esto hizo que se achicara bastante la lista de disertantes y, por ello, no hace falta seguir con la sesión el jueves próximo, después del censo nacional.

Una de las últimas en exponer fue Raquel Blas, en nombre de ATE. Prometió «cortes de ruta en toda la provincia» si la empresa minera insiste con su proyecto San Jorge en Uspallata y rompió la calma y monotonía que tenía la larga tanda de expositores, al provocar aplausos, gritos y vivas de gran parte de los participantes.

De acuerdo a la dinámica de la audiencia, cuando terminaron de hablar los habitantes de Uspallata comenzó la participación de particulares foráneos y representantes de organizaciones, como el caso de la dirigente de los trabajadores estatales.

La empresa minera tuvo la opción de responder a algunas dudas, preguntas y cuestionamientos cada 40 oradores.

La jornada que comenzó en Uspallata a las 9 de la mañana, tuvo algunos gritos, insultos o fuertes aplausos.

Las principales argumentaciones son la férrea defensa al medio ambiente, por un lado, y como contracara de quienes defienden los puestos de trabajo independientemente de las consecuencias que podría dejar la explotación de este tipo de actividad (ver relacionadas).

Juan Mestre, vecino de la zona está convencido que es necesario el desarrollo minero en la zona, sobre todo por las fuentes de trabajo que traerá. «Apuesto al proyecto por el compromiso y la responsabilidad ambiental de la empresa. Con la tecnología que usan no van a contaminar. Hay que apostar al trabajo porque lo necesita mucha gente», expresó el poblador.

Durante el transcurso de la audiencia, entre los vecinos que más defienden el proyecto, se destacan aquellos que no tienen trabajo o esperan una oportunidad para algún familiar.

Por su parte, las agrupaciones sociales, partidos políticos y parte de la población de Uspallata no quiere el proyecto minero, principalmente por el temor a que se termine contaminando el agua, el aire y la tierra. «No tenemos ninguna garantía que no vaya a contaminar. Tememos que no se haga nada. No es garantía que el Gobierno va a controlar», indicó otra vecina, Mónica Luz Misú.

Entre los funcionarios presentes no sólo se encuentra en el lugar el titular de Medio Ambiente, Guillermo Carmona, sino también el intendente de Las Heras y titular del PJ en Mendoza, Rubén Miranda, y la legisladora del ARI Alejandra Naman.