Durante la reunión, Rousseff tomó nota de las consecuencias socioeconómicas de la eventual retirada de la empresa brasileñ VALE a que desistió de llevar adelante el mega proyecto para extraer sales de potacio en el sur mendocino con destino a Brasil. Se trabajó sobre alternativas para asegurar la continuidad productiva.

 

Fuente: Tiempo Argentino
Tal como se preveía, la situación de la minera brasileña Vale acerca del emprendimiento de extracción de potasio en Mendoza se convirtió en el gran tema de discusión entre las dos presidentas y sus equipos de colaboradores. El problema, que involucra a unos 3000 trabajadores, fue ayer abordado por Cristina Fernández y DilmaRousseff pero seguirá la semana próxima en Montevideo, a través de los especialistas técnicos y los funcionarios de las áreas respectivas. Según relataron a este diario testigos de la reunión, la presidenta brasileña no conocía hasta ayer en detalle las consecuencias socioeconómicas que produciría la eventual salida de Vale. Sólo por esto, los funcionarios argentinos consideraban que la reunión había sido un avance.

Las alternativas que circulan entre las dos delegaciones son concretar la retirada definitiva de Vale de su inversión millonaria en Malargüe de la manera más elegante posible (una venta bajo los términos del Código Minero), que a esta altura es la opción más probable, o redefinir las condiciones del proyecto para que los brasileños permanezcan en la operación pero asociados con un nuevo inversor, que podría provenir de China o India.
Esta opción es la menos probable, aunque Brasil reconoce que el abastecimiento de potasio es estratégico para su economía. Ayer, en la declaración conjunta a la prensa, Dilma aportó un indicio de lo que hará el Estado brasileño. «Tengo la convicción de que el diálogo es el mejor camino para encontrar soluciones y confío en que Vale recorrerá el mejor camino para encontrar una solución para sus inversiones en la Argentina», subrayó la mandataria de Brasil ante la mirada atenta de Cristina y el gesto aprobatorio del gobernador mendocino, Francisco «Paco» Pérez, sentado en primera fila.

Al finalizar los mensajes de ambas presidentas, el ministro de Planificación, Julio De Vido, presente en la sala, fue abordado por los periodistas. Cuando le preguntaron por el futuro de Vale, De Vido optó por una respuesta relativamente optimista. «La salida que está apuntada es que Vale vuelva a explorar y a producir», deslizó. Sin embargo, la evaluación del gobernador de Mendoza, que conoce la intransigencia de las autoridades de Vale y regresó recientemente de un viaje por China e India para tentar a empresas asiáticas en la extracción de potasio argentino, fue extremadamente cauta. «La reunión de hoy genera un nuevo escenario, un escenario de diálogo, que es lo que ambos gobiernos van a intentar con la empresa Vale», describió tras la consulta de los periodistas argentinos. Luego, ante una pregunta de Tiempo Argentino, negó que se haya hablado con la mandataria brasileña de la posibilidad de que empresas chinas e indias ingresen al emprendimiento de potasio del Río Colorado. «No se habló de ese tema», remarcó.

Según Pérez, el objetivo de la negociación con Brasil es «encontrar el mejor acuerdo posible». «Eso es lo que hay que hacer: sentarse y dialogar con Vale, que hoy no estuvo sentada en la mesa», subrayó. Una de las consecuencias más sensibles de la posible retirada de Vale es lo que eso implica en términos de pérdida de puestos de trabajo. Ayer, mientras Dilma y Cristina se dirigían al Museo del Bicentenario para la cena de honor, Tiempo le preguntó al gobernador si en la reunión de trabajo con los brasileños se había analizado ese aspecto, tan delicado. «No se habló. Eso es algo que se viene trabajando en el proceso normal y habitual de una situación de estas en el Ministerio de Trabajo. Primero la conciliación obligatoria, hoy el proceso de crisis, y estamos a punto de cerrar el acuerdo y de firmarlo, que va a contemplar un acuerdo hasta septiembre», contestó Pérez.

La resolución de la continuidad de Vale, los términos de una probable venta a otra empresa, será uno de los ejes de la reunión de «cuadros técnicos» de ambos países prevista para el martes, en la capital uruguaya. Adolfo Durañona, el abogado de la empresa brasileña, de cuyo capital accionario forma parte el Estado brasileño con el 40% de las acciones, ya anticipó que la intención de Vale es vender el proyecto de Río Colorado bajo las condiciones del Código Minero. Anteayer, el gobernador de Mendoza admitió que la tasación que Vale le ponga a su emprendimiento podría convertirse en un obstáculo para encontrar la salida. «Vale es la que tiene que poner el precio. Si pone uno exorbitante y no da facilidades de pago, se hará muy difícil traer inversiones», reconoció. «