Fue luego de la caravana del fin de semana, oportunidad donde según el ministro de Gobierno «el objetivo que persiguen mediante este tipo de protestas sociales es llevar adelante actos de violencia», ya que para Felipe Álvarez «quienes abrazaron la causa antiminera, pretenden imponer su extrema posición incluso recurriendo a la violencia». Según aseveró el funcionario, el gobierno «siempre actuó con respeto», y pidió que «la Justicia cumpla su rol frente a quienes exponen un inaceptable desprecio por las leyes».

Fuente: Diario Chilecito

14/05/2012. Y es que el pueblo continúa haciendo haciéndose escuchar, pero ello al parecer al gobierno le molesta, a tal punto que fue el propio ministro de Justicia y Seguridad quien afirmó que «algunos ciudadanos que abrazan la causa antiminera pretenden imponer su extrema posición de cualquier manera, incluso recurriendo a la violencia».

Según el funcionario «causa verdadero estupor que estos grupos entiendan que dañar bienes públicos y privados, y agredir a personas es uno más entre los métodos a los que pueden recurrir en la defensa de sus posiciones».

Dichas declaraciones, fueron efectuadas luego de la caravana concretada este viernes en la localidad famatinense de Campanas, donde para el gobierno «resulta inentendible el objetivo que persiguen mediante este tipo de protestas sociales que llevan adelante con actos de violencia».

Para el ministro «por noble que consideren su lucha, no es admisible que ella incluya la agresión a quienes piensan distinto, sea quien sea el agredido, funcionarios, personal policial, ciudadanos en general, somos todos iguales ante la ley».

Incluso hasta le dirigió un mensaje a Ismael Bordagaray y a su gabinete, recomendándoles que «es el momento también de exhortar a sus líderes políticos a que asuman la responsabilidad que les incumbe como tales para evitar la repudiable violencia».

Según aseguró Felipe Álvarez «el gobierno frenó todo tipo de actividad en el Famatina, no llevó adelante ningún tipo de acto sobre las protestas y marchas que se realizaron sea en el corte o en diferentes espacios públicos».

Y como si ello no fuera suficiente, hasta aseveró que «el respeto de las manifestaciones sociales de protesta constituye un principio que ha guiado la acción del gobierno provincial y más de una vez invitó al diálogo, al consenso».