El decano de la UTN de Puerto Madryn, Carlos Guzmán, «En el caso de la minería, se la ve a veces malinterpretada porque quienes opinan no conocen en detalle el tema. Nosotros trabajamos sobre el desarrollo de las tecnologías, más allá de las visiones políticas. En ese sentido, en la Provincia existen zonas que necesitan ser desarrollada.»

Fuente: Revista Núcleo

13/03/2011 – «En el caso de la minería, se la ve a veces malinterpretada porque quienes opinan no conocen en detalle el tema. Nosotros trabajamos sobre el desarrollo de las tecnologías, más allá de las visiones políticas. En ese sentido, en la Provincia existen zonas que necesitan ser desarrolladas, por lo que si está el recurso en la naturaleza, debe ser explotado.s, por lo que si está el recurso en la naturaleza, debe ser explotado.»

La eventual explotación de recursos naturales como plata, oro, cobre o uranio en la Meseta Central del Chubut, generará una reconversión económica en esa región similar a la que produjo el petróleo en Comodoro Rivadavia, o la instalación de Aluar en Puerto Madryn. Aprovechar en toda su dimensión esta posibilidad, requerirá de planificación, articulación de esfuerzos y, esencialmente, mano de obra formada para insertarse en una actividad tan demandante de personal como exigente en su preparación. Un tema del que la UTN sabe bastante, y cuyo decano en Puerto Madryn desarrolló en una nota de la última edición de la revista especializada Núcleo.

Minería y capacitación

«En el caso de la minería, se la ve a veces malinterpretada porque quienes opinan no conocen en detalle el tema. Nosotros trabajamos sobre el desarrollo de las tecnologías, más allá de las visiones políticas. En ese sentido, en la Provincia existen zonas que necesitan ser desarrolladas, por lo que si está el recurso en la naturaleza, debe ser explotado. Por supuesto debemos hacer un desarrollo sustentable, pensando en generar los menores impactos posibles sobre el medio ambiente, pero ya existen las tecnologías que nos permiten hablar casi de daño cero. Este fue el caso, por ejemplo, de las usinas nucleares, que en su momento tuvieron muy mala prensa, pero que son utilizadas como un elemento seguro de generación en la mayoría de los países desarrollados. Estoy a favor de explotar los recursos. Pero además, debemos ser mínimamente coherentes: Si estuviera en contra de explotar la plata, debería negarme a usar celular. Somos un país que no puede seguir viviendo de sus actividades primarias, especialmente teniendo tantos recursos. Como argentinos tenemos muchos defectos, pero también tenemos virtudes, y una de ellas es poder revertir situaciones difíciles en muy poco tiempo. En pocos años pasamos de una crisis terminal a un país que tiene fondos suficientes para bajar la desocupación. Tenemos posibilidades de crecimiento y de darle valor agregado a nuestras materias primas, incluso sobre productos selectivos. Está en nosotros, no desaprovechar las oportunidades que se nos presenten».

El decano de la Facultad Regional Chubut de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), ingeniero Carlos Guzmán, sostiene que «el Estado debe fijar políticas claras para saber hacia dónde se debe dirigir el esfuerzo, ya que la universidad debería generar los profesionales que se necesitan para el cambio de la matriz económica que deviene de cualquier actividad. Es que una facultad necesita al menos cinco años para generar un ingeniero y unos tres años para egresar a un técnico. Eso implica que los gobernantes deben actuar planificadamente e indicar hacia dónde apuntar, y estará en nosotros lograr que se generen esos profesionales. Cuando la Argentina dejó de ser solo un país de servicios y comenzó a transformarse en un país productivo, nos encontramos que no teníamos ni torneros ni soldadores, porque se habían descontinuado las escuelas de oficios», ejemplifica.