Una docente de Esquel lo planteó al Consejo Superior de la UNPat que sesiona en esa ciudad. Luego de leerse la nota que transcribimos, la Dra. Silvia González formalizó la solicitud para que el cuerpo reconsidere su postura a favor del dinero contaminado. «Aceptar los fondos de esta empresa minera no sólo implica darle la espalada al pueblo, sino también pone en evidencia que tipo de Universidad sostenemos: una Universidad que no es autónoma, que pierde su capacidad crítica y su compromiso con la sociedad».

 

Esquel, 24 de Septiembre de 2009.-

A los integrantes del Consejo Superior de la UNPSJB
SOBRE REUNIÓN DE LAS FACULTADES Y UNIDADES ACADÉMICAS QUE SE EXPRESARON RECHAZANDO LOS FONDOS DE LA MINERA LA ALUMBRERA DESTINADO A LAS UNIVERSIDADES NACIONALES

El 8 de Septiembre tuvo lugar en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba una reunión de las Facultades y Unidades Académicas que se expresaron rechazando los Fondos de la Minera La Alumbrera destinado a las Universidades Nacionales.

Participaron representantes de las Universidades Nacionales de Buenos Aires, Salta, Entre Ríos, Córdoba y de la Patagonia san Juan Bosco Sede Esquel. También representantes del pueblo de Andalgalá y Belén (comunidades de Catamarca aledañas al yacimiento Bajo la Alumbrera).

La reunión dio como resultado un documento donde se expresa la solidaridad con las comunidades que sufren los efectos sociales, ambientales, sanitarios y económicos de esta actividad, e invita a tomar iniciativas para que toda la comunidad universitaria y sociedad en general tome conciencia de todos los alcances que tiene la decisión de aceptar fondos de una empresa que ha sido judicializada por sus delitos ambientales y que intenta silenciar la crítica y oposición mediante el dinero.

El Consejo Zonal de la Sede Esquel de la Universidad Nacional de la Patagonia, San Juan Bosco, fue la primera unidad académica que rechazó estos fondos, que se concedieron a las Universidades Nacionales inmediatamente después que se conociera sobre el fallo de procesamiento judicial del vicepresidente de Minera La Alumbrera por delitos ambientales en mayo de 2008. En la reunión quedó claro que además de los efectos ambientales negativos de la actividad de esta empresa existen otros igualmente cuestionables. Fue muy conmovedor escuchar a los miembros de la comunidad de Andalgalá: una enfermera, una maestra y un empleado judicial exponiendo cada uno desde su lugar, los sufrimientos a los que están sometidos por la actividad de La Alumbrera. La enfermera comentaba del aumento de las enfermedades, particularmente el cáncer, y la reaparición de la tuberculosis, una enfermedad que había sido desterrada del lugar, y además de la tensión social dentro de las propias familias, por la dependencia económica de aquellos que trabajan para la empresa y no pueden admitir sus nefastas consecuencias. La maestra nos contó sobre la humillación que significa estar obligados a usar «camisetas»con el logo de la empresa, en actividades recreativas que realizan, los alumnos y aún los docentes, o el extremo de recibir las medallas del día la bandera los alumnos de 4to grado, en el anverso la bandera argentina y en el reverso el logo de la empresa. El vecino empleado judicial nos relató como no es posible estar seguro que sus propias casas y de que aún la ciudad pueda seguir existiendo, ya que fue declarada, en sus propios terrenos una mina que puede ser explotada. Estos pueblos son verdaderos feudos mineros donde el asistencialismo en salud, educación, y otros estamentos, muestran la ausencia del Estado y la omnipotencia de las empresas. El impacto negativo a nivel social es tangible al escuchar los relatos y al percibir la sensación de desamparo de los habitantes del lugar.

La minería a gran escala está catalogada como una de las actividades industriales más contaminantes, de acuerdo a la US EPA (Agencia de Protección Ambiental de los EEUU) genera el doble de desechos que todas la industrias de USA juntas.

Se han documentado en los últimos tiempos los resultados negativos provocados por la actividad de la minera Bajo La Alumbrera, sus delitos ambientales se enumeran en un expediente iniciado en el año 1998, a raíz del cual recientemente se procesa por primera vez en Latinoamérica a un representante de una empresa minera por delito de contaminación. Casualmente, surgen al mismo tiempo fondos de esta empresa destinados a las Universidades Nacionales, unos pocos millones (50 en 2008 y 36 en 2009) de las increíbles ganancias que se llevan al exterior 6000 millones en los últimos 3 años, cuando la inversión total fue de 1660 millones.

Según nuestro Estatuto Universitario, la Universidad Nacional de la Patagonia. San Juan Bosco:
• estimula las investigaciones, el conocimiento de las riquezas nacionales y los sistemas para utilizarlas y preservarlas y proyecta su acción y los servicios de extensión universitaria hacia todos los sectores populares.
• guarda profundas relaciones de solidaridad con la sociedad de la cual forma parte.

Es evidente que la necesidad de financiamiento privado, por lo insuficiente del aporte estatal, determina que las misiones fundamentales de la Universidad se vean relegadas en favor de priorizar la realización de cualquier tipo de actividad que genere ingresos (servicios a terceros, consultorías), o como es en este caso el de recibir donaciones de cualquier origen, sin hacer demasiadas consideraciones ambientales o de solidaridad con la sociedad.

A la mayoría de los gobiernos de las Universidades no les ha importado en absoluto saber que los fondos provienen de una empresa que ha provocado contaminación del medio ambiente (roturas periódicas del mineraloducto de 316 Km. con derrame de metales pesados y drenajes ácidos), enfermedades, (aumentaron un 67% los casos de enfermedades respiratorias y un 600% los casos de cáncer), sequía de acuíferos, y saqueo nuestros recursos naturales, (consumen el 87% de la energía eléctrica y el 60% del agua de red de la Provincia de Catamarca), aceptando estos fondos caen en la trampa de ser cómplices de esta realidad, haciendo que la Universidad sea cada día más dependiente, menos confiable, más parecida a una empresa, más alejada de su razón de ser.

Aceptar los fondos de esta empresa minera no sólo implica darle la espalada al pueblo, sino también pone en evidencia que tipo de Universidad sostenemos: una Universidad que no es autónoma, que pierde su capacidad crítica y su compromiso con la sociedad.

Dra. Silvia B. González
Facultad de Ciencias Naturales
Universidad Nacional de la Patagonia SJB
Sede Esquel
El resumen completo de la reunión puede leerse en la dirección: http://noafondosalum