El gobernador de Chubut quiso quedar bien con Cristina y darle vía libre al millonario proyecto de la minera estadounidense. Pero intentó adosarle una suba de impuestos a la ley y, por presión de los ambientalistas, no consiguió ninguna de las dos cosas. El Gobierno intervino su gestión y Yahuar dijo que la ley «sale si o sí».

Fuente: lapoliticaonline

 

Una mala maniobra dejó a Martín Buzzi mal parado con el Gobierno nacional y Pan American Silver, la minera estadounidense que tiene pendiente la explotación del yacimiento navidad, la reserva de plata y plomo más grande del mundo.

Ubicada en la zona de Gastre y Gan Gan, en la meseta chubutense, la canadiense Aquiline le dio ese nombre cuando la descubrió días antes del festejo cristiano, hace poco más de una década por haberlo descubierto en época de festejos navideños.

Tras un conflicto con la también canadiense Ima que terminó definiéndose en los tribunales canadienses, le vendió el Proyecto a Pan American Silver por aproximadamente 600 millones de dólares.

Lo operación se hizo pese a que la ley 5001 de Chubut impide la minería a cielo abierto y por lo tanto, al negocio le faltaba la gestión política nada fácil, por el antecedente de aquel plebiscito de 2003 que rechazó la actividad y originó la norma.

Rápido de reflejos, Mario Das Neves no se dejó seducir y prefirió profundizar los negocios petroleros. Y cuando el año pasado parecía tener todo cerrado con Buzzi, todo se fue por la borda.

Al gobernador, que llegó de la mano de Das Neves y pronto se convirtió al kirchnerismo no le salió una y pagó todos los costos. Cedió ante la presión de Cristina Kirchner y promovió una ley marco para habilitar la minería, pero al texto le adosó unos artículos para cobrar más impuestos.

«Era insólito. La empresa estaba esperando la ley pero cuestionaba ese sobre impuesto en la versión en inglés de su página web. Finalmente con marchas y manifestaciones lo impedimos», relató a LPO uno de los militantes ambientalistas que rodearon la Legislatura chubutense.

Buzzi quedó mal parado en la Casa Rosada, tanto que le impusieron al diputado Carlos Eliceche, su ex rival para la gobernación, como su jefatura de Gabinete. Asumirá en marzo y controlará de cerca su gestión en una especie de intervención.

Es que Pan American comenzó a despedir empleados en Gastre y Gan Gan, una forma de presionar a que la ley vuelva a discutirse. Los ambientalistas creen que difícilmente la compañía se retire porque, recuerdan, invirtió por el yacimiento. Será cuestión de esperar los tiempos políticos.

La posta la tomó el ministro de Agricultura, Norberto Yahuar, el chubutense más respetado por Cristina Kirchner y ya envió un mensaje. «La ley marco de la minería sale si o sí», anticipó en una de sus últimas visitas a su distrito.

«¿Quién es? ¿El rey de Roma? La minería será incorporada cuando el pueblo esté de acuerdo y no porque lo dice él, que quiere dejarnos otro desastre de corrupción como nos dejó con el contrato de PAE», le respondió el diputado radical Roberto Russo. La pelea sigue y Buzzi es el que peor la pasa.