Un micro con 56 asambleístas, parte de los desalojados en el acampe de Cerro Negro, fue escoltado por la policía catamarqueña y una veintena de vehículos de la patota minera hasta Córdoba, y mientras iban transitando por territorio de la provincia de La Rioja, los asambleístas intentaron bajarse en Patquía (La Rioja) y fueron reprimidos por la policía que los escoltaba, es decir, la policía de Catamarca estaba reprimiendo en la jurisdicción de la policía de La Rioja.

 

Fuentes: Contrapunto y Red Nacional de Medios Alternativos

En comunicación telefónica con la RNMA, Nicolás desde el colectivo manifestó que «nuestra intención era volver a La Rioja pero la policía no nos dejó hacer eso, porque dijeron que no había condiciones porque estabamos siendo perseguidos por más de 10 autos de la patota que atacó el corte». La que no los dejó bajar fue la policía de Catamarca que «golpeó a unos compañeros cuando intentaron bajar del colectivo». Serán escoltados hasta el límite de la provincia de Córdoba, desde donde van a evaluar como seguir. Van en este momento por el km 1044 de la ruta 60. La policía en vez de detener las patotas, escolta y saca de la provincia a los asambleístas que fueron hoy desalojados de Cerro Negro.

Para Radio Voces, FM 88.7, en transmisión nacional especial de la Red Nacional de Medios Alternativos (RNMA) por los hechos de represión policial y de patotas parapoliciales promineras al acampe de Cerro Negro (Catamarca) ocurrido en el día de ayer, diálogo con Marisa, asambleísta ambiental contra la megaminería contaminante que en estos momentos está en el bloqueo selectivo de la localidad de Patquía, en La Rioja.

Según relató Marisa, tras enterarse en el día de ayer de la represión y desalojo sufrido por quienes acampaban y bloqueaban el tránsito de camiones con elementos megamineros, la comunidad del pueblo de Patquía, en La Rioja, se movilizó hacia la comisaría para saber el estado las personas reprimidas. El comisario a cargo dio informaciones confusas sobre el paradero del micro en el que los ambientalistas estaban siendo trasladados por la fuerza.

Marisa agregó «nos informaron desde el pueblo de Los Sauces que el colectivo estaba con gente desalojada y que no los dejaba circular por lo cual los traían hacia acá. Cuando intentan bajarse en Patquía son reprimidos por la policía que los escoltaba desde Catamarca, es decir, la policía de Catamarca estaba reprimiendo en la jurisdicción de la policía de La Rioja. Luego nos enteramos que la policía de la provincia estaba actuando de forma complementaria a la de Catamarca».

Sobre la movilización de los pobladores de la zona de Patquía, Marisa informó para Radio Voces en transmisión especial de la RNMA que «por esa situación nos movilizamos a la comisaría, para protestar contra estos brutales hechos y hasta que los desalojados del acampe estén en algún lugar seguros y lejos de las agresiones de la patota prominera que los seguía junto a los efectivos policiales». Además definió la situación como un «secuestro» al declarar que «al hecho prohibirles circular y obligarlos a estar recluidos en el micro por la fuerza, siendo trasladados de forma compulsiva por diferentes pueblos sin posibilidad de bajarse o librarse de las agresiones, lo denominamos de secuestro».

Al finalizar la comunicación, la asambleísta de Patquía anunció sobre los desalojados y víctimas de las agresiones que «ahora llegaron a Córdoba y están a salvo, sin riesgos. Sabemos que desde el mediodía la situación estaba más tranquila, sin patotas ni policía que los siga, y que ya fueron liberados de la situación de secuestro en la que estaban.

Maniobras violentas y mafiosas

Por otra parte, desde los estudios de Radio Voces de La Rioja también en el marco de la transmisión de la RNMA, Dani contó cómo fue el desalojo primero del bloqueo y luego del acampe, y se refirió a la complicidad entre las fuerzas represivas y la empresa minera trasnacional Bajo La Alumbrera.

Dani forma parte de una delegación de compañerxs que se acercaron a Cerro Negro desde distintos puntos del país. Compartió durante una semana las diferentes actividades, principalmente el bloqueo selectivo e informativo.

Según explicó Dani, la jornada de ayer fue de muchísima tensión, que comenzó con la llegada de patotas al servicio de Bajo La Alumbrera, junto a efectivos de gendarmería, infantería y el grupo de elite Kuntur, con objetivo de amedrentar a lxs compas que llevaban adelante una medida pacífica. En todo momento, las patotas lanzaron piedras y bombas de estruendo en todo momento.

Dani afirmó que tras lo sucedido, quedó en claro cuál era el espíritu del acampe: llevar adelante una medida pacífica, informar, denunciar la megaminería; mientras que del otro lado la respuesta fue siempre la violencia, la complicidad con las fuerzas represivas, que quedó sumamente en evidencia cuando la patota atacaba y la policía permanecía a un costado dejando actuar sin intervenir.

Esto volvió a dejarse en evidencia cuando un micro con 56 compañerxs fue custodiado por las fuerzas policiales de Catamarca y más de 20 vehículos particulares (que pertenecían a Bajo La Alumbrera), que los custodiaron hasta que lxs compas llegaron a Córdoba, echados de la provincia. «Una maniobra realmente mafiosa, tuvieron un manejo muy impune. No se puede naturalizar estos hechos», expresó Dani, quien sin embargo remarcó que «lo que queda expresado en la jornada de ayer es que estamos ante una lucha que se está llevando a nivel nacional, queremos que se fortalezca está en discusión que es sobre la soberanía popular, para poder decidir sobre nuestros recursos».