Lucía Corpacci ratificó su compromiso de darle un nuevo impulso a la minería silenciando el descarado marco jurídico que le brinda escandalosos beneficios territoriales y fiscales . «Mi compromiso es que no voy a permitir de ninguna manera que ninguna empresa minera venga y realice saqueos en mi provincia. También creo que hay que tratarlas con el respeto que se merecen porque tampoco es fácil invertir en minería. Las inversiones son enormes, entonces no cualquiera está en condiciones de hacerlo. La provincia sola no lo puede hacer. El valor de los metales hoy es muy alto, y no sabemos si en diez años eso se va a mantener.»

Fuente: diario El Esquiú

– Usted, como gobernadora electa, se ha comprometido ha darle un fuerte impulso a la minería. ¿Cuáles serían las medidas concretas que va a adoptar su gobierno para lograr ese impulso?

– En primer lugar queremos alentar mucho a la pequeña minería, para lo cual vamos a invertir en los pequeños proyectos mineros; y por otro lado, vamos a tratar de atraer capitales que inviertan en la exploración de nuevos proyectos mineros, porque es fundamental empezar a ver todo lo que tenemos y explotarlo.

– ¿Agua Rica debe tener participación estatal?

– Estamos estudiando fuertemente cómo vamos a trabajar con Agua Rica, de todas maneras ellos están trabajando con el gobierno actual y avanzando en algunos temas, como por ejemplo, que Agua Rica utilice el mismo mineraloducto que utiliza Bajo Alumbrera. Les faltaría construir un tramo más, pero tienen un nuevo proyecto de impacto ambiental, sobre el que tendrán que sentarse a conversar nuevamente con nosotros.

– ¿Hay posibilidades de que se reactive el viejo proyecto del ferrocarril Belgrano?

– Para nosotros la verdad que el tema del ferrocarril es muy importante, siempre lo hemos peleado. Hubo un momento en la historia de nuestro país en que parecía muy posible lograr su construcción, su reactivación. Vamos a seguir insistiendo con Nación porque es un proyecto grande que demanda una inversión inmensa. En su momento se pensó que la empresa minera también aporte capitales para esto, pero hay que volverse a sentar para hablarlo nuevamente.

– Con respecto a la falta de claridad que tuvieron algunos municipios en el manejo de las regalías mineras, ¿qué medidas tomará al asumir su gestión?

– Yo no voy a decir si hubo buenos manejos o malos manejos porque la verdad es que no sé. Lo que creo es que las regalías mineras deben siempre utilizarse en proyectos que generen producción local. Si se los utiliza para generar energía porque está faltando, o se invierte en caminos, está bien, porque eso va a permitir después desarrollarse. Si además se utiliza para otorgar créditos a productores, también está bien. Lo que no se puede seguir haciendo, es destinar fondos de las regalías mineras para pagar becas o construir cordones cunetas, porque entonces la gente no ve el progreso en su pueblo.

– ¿Y cómo logrará que los recursos de la actividad minera repercuta efectivamente en la calidad de vida de los catamarqueños?

– El primer paso es reglamentar la Ley de Regalías Mineras porque no está reglamentada y eso permite cualquier tipo de distorsión. Y en segundo lugar, hay que sentarse claramente con los municipios a hablar de qué proyecto de provincia y de qué proyecto de ciudad queremos, e invertir para que mancomunadamente podamos tener esa provincia.

– Y definir también el destino de las utilidades…

– De las dos cosas. En un departamento como Belén, donde hay minería pero además hay artesanos, se tiene que invertir fuertemente para que crezcan esos artesanos, porque algún día la minería se va a ir y la artesanía va a seguir. Entonces, se tiene que invertir fuertemente para que haya otro polo de desarrollo además del minero, y para eso deben ser utilizadas las regalías.

– Otro proyecto que contemplaba el desarrollo armónico de la provincia fue el Plan Estratégico Consensuado. ¿Para usted sería válido retomarlo?

– El Plan Estratégico es muy bueno, pero lo que a mí siempre me preocupa es que nosotros como provincia siempre nos vamos en la elaboración de planes, y de eso ya se ha hecho mucho. Lo que tenemos que hacer nosotros es concretarlos. Hay muchas cosas importantes del Plan Estratégico Consensuado que nosotros vamos a rescatar, hay otras que no compartimos y hay otras que quedaron muy desactualizadas. No es el mismo contexto hoy, que cuando se elaboró este Plan.

– Teniendo en cuenta el acompañamiento de la presidenta con el contará seguramente en su gestión, ¿cree que será posible que Catamarca recupere la posición política mayoritaria en el directorio de YMAD, es decir, que la mayoría responda a los intereses de la provincia?

– Efectivamente coincido con usted que no fue así en todos los casos, pero yo siento que la presidenta que tenemos defiende a todos los argentinos y nos va a defender a los catamarqueños. Confío plenamente en su mirada y confío en que va a dar todas las directivas necesarias para que el director de YMAD que es puesto por el Gobierno nacional, contemple las prioridades de Catamarca.

– A muy poco de asumir su mandato como gobernadora de la provincia, ¿cuál sería su mensaje de compromiso hacia la sociedad en torno al manejo de la actividad minera?

– Mi compromiso es que no voy a permitir de ninguna manera que ninguna empresa minera venga y realice saqueos en mi provincia. También creo que hay que tratarlas con el respeto que se merecen porque tampoco es fácil invertir en minería. Las inversiones son enormes, entonces no cualquiera está en condiciones de hacerlo. La provincia sola no lo puede hacer. El valor de los metales hoy es muy alto, y no sabemos si en diez años eso se va a mantener. Tampoco sabemos si la tecnología logrará fabricar algo que lo reemplace. Entonces, hay que darle el lugar que corresponde. Creo que tenemos una provincia con una realidad minera inmensa y hay que poner a la minería como uno de los recursos más importantes que tiene la provincia. Es esencial que aquello que se recaude con el desarrollo minero sirva para que Catamarca esté mucho mejor. Si vamos a hablar de minería, hay que desarrollarla en serio, hay que estimular a los inversores y hay que cuidar que esos recursos vuelvan a los ciudadanos catamarqueños.

– ¿Cuál es su mensaje para los militantes antimineros y para aquellos que creen que la actividad es muy peligrosa para el medio ambiente?

– Yo creo que lo principal es escucharlos. Considero que nunca vamos a acordar, nunca vamos a llegar a un consenso si no se escuchan las partes, en este caso los promineros y los antimineros. Pero en realidad, en el medio hay gente que no es ni prominera ni antiminera, sino que simplemente ve cómo se malgastan los recursos de la minería, ve que no se ejecutan controles, entonces, reacciona defendiendo lo que normalmente uno debe defender. A mí me parece que el camino que nosotros tenemos que hacer es sentarnos a escuchar el reclamo de los ambientalistas, permitirles que se expresen, explicarles cuáles son las medidas que se van a tomar para preservar el medio ambiente, permitir que ellos también puedan poner sobre la mesa sus pensamientos y todo aquello que nosotros consideremos válido incorporar, porque la verdad que si hay alguien a quien le interese el cuidado del medio ambiente, es a nosotros, a mí como habitante de esta provincia. Yo quiero cuidar a esta provincia. Y hoy en día hay tanta tecnología que hay que aprender a usarla, aplicarla, controlarla, y seguramente vamos a evitar el daño al medio ambiente.

-¿Cuáles y cómo se implementarían esos controles?

– Tenemos el equipo técnico trabajando en esos controles. Es más, queremos ver si con fondos de la minería hacemos un Instituto del Control del Medio Ambiente, en el que pensamos que tienen que estar los ambientalistas participando.

– ¿Considera que la legislación existente en materia minera debe modificarse?

– Hay cosas que se pueden modificar, pero básicamente ésta es una cuestión de acuerdo de partes. Con ley o sin ley… Digo, no se ha modificado la ley minera nacional y sin embargo San Juan tiene un modelo de minería muy distinto al nuestro; también el sur con el tema de los hidrocarburos. Sí, hay puntos que creo que hay que modificarlos, pero creo que es más un acuerdo entre partes, y sencillamente se lo puede hacer. No es hoy el mismo contexto mundial del valor del mineral que cuando se empezó con el desarrollo minero en Catamarca.