En la última sesión del CD tomó estado parlamentario el anteproyecto de ordenanza para la prohibición de la minería metalífera a cielo abierto en la jurisdicción municipal. Se trata de una iniciativa popular que lleva el aval de 2.500 firmas. El proyecto consta de tres pedidos: la prohibición de la minería metalífera; la prohibición de la explotación de minería de uranio y torio; en la modalidad a Cielo Abierto en todas sus etapas así como la prohibición del uso de los reactivos que se usan para ese tratamiento como el cianuro.

Fuente: El Ancasti y El Diaguita
Referentes de «Autoconvocados por la Vida», Roberto Lovera y Karina Olmos, presentaron los argumentos del proyecto a los concejales en una audiencia que se realizó en el propio CD. «Es un trabajo que contó con el apoyo de la comunidad después de tantos años. La gente empezó a tomar confianza sobre lo que venimos planteando en esta lucha, porque al principio éramos unos locos, pero luego empezaron a ver que nuestro trabajo era ayudar a prevenir las contaminaciones en el lugar donde vivimos y que la gente tomara conciencia sobre qué es a lo que estamos expuestos frente a determinados proyectos que son nocivos para la calidad de vida», expresaron.

El proyecto de ordenanza presentado consta de ochenta fojas con firmas de los vecinos de Tinogasta avalando y solicitando que el tratamiento de dicho proyecto sea de carácter público. 

Los referentes de la agrupación presentaron varios ejemplos del impacto negativo que tuvo la megaminería con la contaminación del agua y el faltante que genera para otras actividades productivas. «Son 15 a 20 años de trabajo, y desgraciadamente la voracidad de las empresas arrasa con todo. Luego el daño queda por más de 200 años. Acá tenemos las consecuencias que está viviendo la zona de Chilecito-Famatina del desastre ecológico que dejó la Mexicana, una mina que hace 90 años está inactiva pero el drenaje ácido que contamina las aguas superficiales y profundas es de por vida. Van a necesitar miles de años para que por disolución se vaya purificando. Lo único que conseguimos con estas actividades mineras es tener un lugar donde no se pueda vivir, totalmente inhabitable», señaló Lovera.

Por otra parte, destacó la disposición del CD para solicitar un análisis del agua potable que consume la ciudad, teniendo en cuenta que los niveles de arsénicos siempre fueron bastante altos. Luego de presentar todos los antecedentes, pidieron a los concejales «la participación para la prevención de la calidad de vida de los habitantes». «Tenemos que entender de una vez por todas que a la política hay que dejarla de lado y hay que trabajar por el bien común», remarcó, Lovera.