Entre sus accionistas están el cofundador de Google y el cineasta James Cameron. Buscará oro, platino y metales raros. La empresa se llama Planetary Resources.

Fuente: diario Los Andes

25/04/2012. Un grupo de magnates a la vanguardia de la tecnología, entre ellos el cofundador de Google Larry Page y el cineasta James Cameron, quiere extraer minerales de los asteroides cercanos con la esperanza de explotar comercialmente lo que parece ámbito de la ficción científica. Para ello, anunciaron ayer la creación de la empresa Planetary Resources.

El plan multimillonario prevé usar naves robóticas a fin de extraer combustible para cohetes y minerales valiosos, como platino y oro, de las rocas que pasan cerca de la Tierra. Uno de los fundadores de la compañía pronostica que podría tener funcionando su propia versión de una estación espacial de aprovisionamiento para el 2020.

El primer paso, a lograr en los próximos 18 a 24 meses, sería lanzar el primero de una serie de telescopios privados que busquen asteroides explotables.

La extracción de riquezas presentes en estos cuerpos celestes, mucho más accesible con las tecnologías actuales, tendrá múltiples repercusiones benéficas para la humanidad y generará una actividad económica de varias decenas de miles de dólares anuales, según los empresarios.

Sus actividades permitirán explotar fuertes concentraciones de metales raros presentes en los asteroides para convertirlos en un recurso duradero para la creciente población del planeta.

Oasis en el espacio

Un asteroide de 500 metros de largo alberga una cantidad de platino equivalente a todo ese metal extraído de la Tierra en la historia de la humanidad, afirman los creadores de Planetary Resources.

«Muchos de estos metales y minerales raros en nuestro planeta se hallan en cantidad casi ilimitada en el espacio», subrayó Peter Diamandis, cofundador y copresidente de la empresa.

«Al tiempo que el acceso a estos metales crece, no sólo el costo de muchos equipamientos -desde microcomponentes electrónicos hasta baterías- bajará, sino que también van a surgir nuevas aplicaciones», predijo.

Además, los asteroides que pasan cerca de la Tierra son ricos en agua y servirán como «una suerte de oasis» para expediciones de exploración espacial lejanas, brindando las cantidades de agua y combustible necesarias.

Estos «tanques de agua» van a revolucionar la exploración espacial y volver los viajes en el espacio mucho más baratos, estimó Eric Anderson, el otro cofundador y copresidente de la compañía.

«El agua es sin duda el elemento más esencial en el espacio y el hecho de acceder a asteroides que la contengan facilitará mucho la exploración de nuestro sistema solar», estimó.

«Más allá de la función esencial del agua para la vida, también se puede separar el oxígeno del hidrógeno que la constituyen; el primero permite respirar y el segundo sirve de combustible para los motores de las naves» espaciales, explicó Anderson.

Dudas científicas

Varios científicos no involucrados en el proyecto manifestaron a la vez entusiasmo y escepticismo, por considerar el plan osado, difícil y carísimo. No se imaginan cómo podría ser efectivo, aunque el platino y el oro se cotizan a unos 1.600 dólares la onza. Una misión de la NASA que traerá 2 onzas (60 gramos) de un asteroide a la Tierra costará 1.000 millones de dólares.

Pero los empresarios que anunciaron el proyecto ayer en Seattle, EEUU, tienen antecedentes de lograr grandes ganancias con proyectos espaciales. Los fundadores de la compañía, Eric Anderson y Peter Diamandis, promovieron la idea de vender viajes espaciales a los turistas y una empresa de Diamandis ofrece vuelos en aviones con momentos de ingravidez.

Los inversionistas y asesores de Planetary Resources incluyen al director general de Google, Larry Page, y a su director ejecutivo, Eric Schmidt, y al explorador y cineasta James Cameron («Titanic»).

Anderson dijo que la extracción minera, el procesamiento de combustible y el reabastecimiento se llevarán a cabo sin intervención humana. «Es material de ficción científica, pero como en muchas otras áreas de ese género, es posible empezar el proceso de convertirlo en realidad», comenté el ex astronauta Thomas Jones, un asesor de la empresa.

Los telescopios que explorarán los asteroides serían tubos de apenas 60 centímetros de largo y suficientemente pequeños como para sostenerlos con la mano. Funcionarios de la compañía dijeron que costarán menos de 10 millones de dólares.

La idea de explotar los asteroides ha estado flotando durante años. Estos cuerpos celestes son las sobras de un intento fallido por formar un planeta hace miles de millones de años. La mayoría de los remanentes se convirtieron en el anillo de asteroides entre Marte y Júpiter, pero algunos salieron de órbita para vagar por el sistema solar. Los asteroides están compuestos mayormente de roca y metal.