Las autoridades húngaras aseguraron este domingo que prevén que se produzca un nuevo vertido tóxico, aunque menos grave, debido al desmoronamiento total de los muros de la balsa que el pasado lunes ya dejó escapar un millón de metros cúbicos de lodos contaminantes. La policía húngara detuvo este lunes al director general de la compañía propietaria de la fábrica que originó el grave accidente químico, considerado la peor catástrofe de la historia europea y que causó ocho muertos.

 

 

 

Fuentes: EFE, 20minutos.es, Telesur TV y Xinhua

Esta vez la estrategia es controlar la riada para tratar de evitar que una nueva fuga de lodos tóxicos tenga los mismos efectos catastróficos. Después de varias jornadas de incertidumbre, el Gobierno húngaro comenzó este domingo a plantear claramente la situación en torno a la balsa de acumulación de residuos tóxicos de Ajka, tras dar prácticamente por seguro que los muros se desplomarán.

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El responsable de Medio Ambiente se refirió así al hecho de que los 2,5 millones de lodos tóxicos que quedan en la balsa dañada son mucho más densos, al haber perdido la mayoría de la superficie líquida que cubría el fango tóxico y que es lo que se vertió el lunes. «La gente no corre ningún peligro en absoluto», aseguró Illés.

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La metalúrgica húngara MAL, dueña de la planta de aluminio en que se originó el vertido de lodo tóxico, ofreció este domingo sus condolencias a las víctimas y prometió aliviar los daños.

Haremos esfuerzos máximos para aliviar los daños

En un comunicado enviado a la agencia húngara MTI, la empresa se mostró de acuerdo con el gobierno en que todos los implicados en la tragedia deben pagar indemnizaciones por los daños causados en la medida de su responsabilidad.

En un primer momento, MAL aseguró que el lodo vertido no era dañino para la salud. La dirección de la empresa, tanto como sus trabajadores, «expresan ahora sus penas» a todos los afectados y familiares de la catástrofe y harán «esfuerzos máximos para aliviar los daños», asegura el documento

Por ahora el Danubio libre de derrame de lodo rojo

11/10/2010. No se han detectado contaminantes metálicos u orgánicos en el río Danubio por el derrame de lodo rojo en el occidente de Hungría gracias a los esfuerzos de descontaminación realizados a lo largo del Marcal, su tributario, indicó el 10 la Oficina Nacional de Manejo de Desastres.

En Gonyu, la aldea donde el derrame llegó al Danubio, el nivel PH del río bajó a 7,54, que es un nivel casi neutral, en las mediciones de hoy.

Sin embargo, la oficina de manejo de desastres está en alerta para evitar otra ola de contaminantes por la grieta del muro de contención del depósito dañado, por donde se filtró un millón de metros cúbicos de lodo altamente cáustico (PH 13), inundando del lodo contaminante a tres aldea, provocando la muerte de siete personas y quemaduras alcalinas a 150 personas que debieron ser hospitalizadas.

Los esfuerzos de descontaminación incluyen el vertido de toneladas de yeso en las vías fluviales para contener el agua contaminada, y dosis de ácido acético para neutralizar el lodo alcalino. Con otras medidas se logró dirigir los contaminantes hacia riachuelos o al fondo del río.

El ministro de Medio Ambiente, Zoltan Illes, declaró que el muro de contención dañado es insalvable. El muro norte del depósito de sedimentos definitivamente cederá, comentó hoy.

«No sabemos si aguantará otro día u otra semana, pero la tragedia puede ocurrir en cualquier momento», señaló, añadiendo que los esfuerzos actuales son para proteger las casas que quedan en las aldeas de Kolontar y Devecser con una barrera que se está construyendo.

Los expertos coinciden en que el muro del depósito colapsará, pero podría ser posible evitar el derrame de lodo rojo y eventualmente transferirlo hacia otro depósito, dijo Illes.

Se calcula que los depósitos contienen otros dos y medio millones de metros cúbicos de lodo rojo que no deben expandirse más allá de entre uno y un kilómetro y medio si la pared colapsa, añadió.

El ministro mencionó que el depósito será seguro hasta que quede completamente cerrado y sus contenidos sean transferidos a otro depósito que se construirá.

Detienen a director de compañía que generó derrame de lodo tóxico en Hungría

Un dique se construye en la localidad húngara de Kolotar (oeste) para frenar una nueva inundación del lodo rojo tóxico. El desastre ecológico comenzó el pasado 4 de octubre, cuando la estructura que sostenía el «barro rojo», perteneciente a una fábrica de aluminio, colapsó ante las intensas lluvias y afectó a los pueblos aledaños de la compañía.

La policía húngara detuvo este lunes al director general de la compañía propietaria de la fábrica que originó el grave accidente químico, considerado la peor catástrofe de la historia europea y que causó ocho muertos.

Su nombre es Zoltan Bakonyi y es el hijo de uno de los propietarios de la empresa, informó el ministerio del Interior.

La información se divulgó en medio de la construcción de un dique en la localidad húngara de Kolotar (oeste) para detener el derrame de lodo tóxico que se desató hace una semana, y se estima que pueda estar listo este lunes en horas de la noche, según informaron las autoridades que hacen frente a la tragedia.

«El nuevo dique está listo en un 70 por ciento», indicó a el jefe de los servicios contra las catástrofes en Hungría, Tibor Dobson.

La estructura se construye con el objetivo de evitar una nueva inundación del lodo tóxico, que ya ha afectado decenas de hectáreas en la región y ha dejado 8 fallecidos y 150 heridos.

«El dique no será de 400-500 metros de largo, contrariamente a lo que se anunció anteriormente, sino de unos mil 500 metros», añadió Dobson.

Precisó que mil 50 metros ya fueron construidos y que la estructura tendrá 30 metros de largo en su base y cuatro metros de altura.

Los 800 habitantes de Kolontar fueron evacuados el pasado sábado ante la amenaza de una nueva inundación tóxica. Estos ciudadanos serán informados este lunes si podrán regresar a sus hogares. En el lugar, sólo quedaron 24 habitantes que se negaron a abandonar sus viviendas.

El vertido de lodo rojo tóxico comenzó el pasado 4 de octubre, cuando el dique donde estaba el material se rompió por las fuertes lluvias.

El barro rojo, proveniente del depósito fisurado de la fábrica de aluminio de la empresa húngara MAL, se extendió a varios pueblos de los alrededores.

Por su parte, el responsable de la organización ecologista WWF-Adena en Hungría, Gabor Figeczky, aseguró que el accidente, cuyas causas aún se desconocen, es la peor catástrofe de Hungría.

Ésta es la «mayor catástrofe ecológica de la historia de Hungría», expresó Gabor Figeczky, pues explicó que la naturaleza tardará años en recuperarse.

Muchas personas han sufrido quemaduras e irritaciones en los ojos, por el plomo y otros elementos corrosivos que contiene el lodo. En algunos sitios, como en Devecser, a 150 kilómetros al este de la capital, el material rojizo alcanzó los dos metros de profundidad.

Cinco expertos de la Unión Europea (UE) están ya en Hungría con el fin de determinar el tipo de ayuda que necesita el país para enfrentar esta crisis.