La empresa multinacional Glencore Xstrata PLC anunció el despido de mil trabajadores mineros en Sudáfrica por haber participado en una huelga que no estaba autorizada. Fuente: Martina Share PIA

 

A mediados de mayo, Anglo American Platinum (Amplats) había informado acerca de la eliminación de seis mil puestos laborales del mismo rubro en ese país. Explotación laboral, represión, desregulación del Estado y saqueo de los recursos naturales como marco para la minería, una de las bases de la economía de la ex colonia británica.

En un comunicado oficial, la compañía minera anglo-suiza informó que dejó sin empleo a alrededor de mil trabajadores que participaron en una huelga que se desarrolló en tres minas de cromo en la provincia de Limpopo, al noreste del país sudafricano. Se estima que medio millón de personas trabajan en las minas sudafricanas de platino, oro, carbón y diamantes, que sumadas a la agricultura representan la base de la economía del país, el más rico de todo el continente.

«La compañía condena la violencia e intimidación y trabajará con las autoridades para resolver pacíficamente la situación y garantizar la seguridad de sus empleados», intentó justificar la patronal. Glencore Xstrata es una gran empresa dedicada a la explotación de carbón, níquel, zinc y cobre – y la mayor productora de ferrocromo – con desarrollo de operaciones en 18 países a lo largo del mundo.

Es una de las líderes a nivel mundial en torno a materias primas, tanto en el campo de la alimentación, como en el de la explotación de recursos naturales, y propietaria de yacimientos petroleros, mineros y gasíferos. A fines del año pasado, Glencore, adquirió –se fusionó, tomó – a Xstrata por 3 mil millones de dólares.

«Todas las partes interesadas, el Gobierno, el gestor del sector minero, y en particular, el movimiento sindical, deben hablar y encontrar una manera de atender este asunto», sostuvo el martes el presidente sudafricano, Jacob Zuma. Las declaraciones del mandatario se hicieron públicas luego de que el lunes pasado un dirigente sindical fuera asesinado por una supuesta rivalidad entre los sindicatos en la mina de Lonmin, el Sindicato Nacional de Trabajadores Metalúrgicos de Sudáfrica (NUMSA, por sus siglas en inglés) y la Asociación de Trabajadores de Minería y Construcción (AMCU).

Una semana atrás, Zuma había hecho un llamado a evitar un nuevo «estallido social» en torno al sector minero. La represión policial contra las manifestaciones de los trabajadores se repitió a finales de mayo, momentos en los que se intensifican los reclamos laborales de cara a las negociaciones salariales de mitad de año.

De fondo subsiste la masacre de 34 trabajadores en agosto del año pasado en minas de Marikana cuando la policía reprimió un bloqueo en reclamo de la permanencia de los puestos laborales, aumentos salariales y el cese de la explotación laboral.