Un ministro del presente gobierno aconsejó a la Barrick Gold invertir dinero en los medios de comunicación y los periodistas para mejorar su imagen. El que se lleva de consejo muere de viejo, dice un refrán muy popular. En efecto, de un tiempo a esta parte han disminuido o desaparecido las críticas o ataques.

 

 

 

Fuente: Acción Verde

06/10/2010. Como por arte de magia, la Barrick Gold ha dejado de ser mala. Dejó de ser contaminante. Sólo hay que escuchar determinados programas de radio o ver algunos de televisión donde las críticas -justas y necesarias, por cierto- no cesaban. (Alguien me decía en El Salvador, donde estuve la semana pasada, que algunas denuncias y críticas en los medios de comunicación tienen como propósito una excusa para negociaciones o extorsiones económicas de grandes proporciones).

En lo que a mí respecta, mantengo los mismos criterios. Creo que los malos dominicanos que firmaron ese contrato deberían estar en los tribunales, no importa si son del gobierno o de la oposición. No tengo corruptos preferidos.

De igual manera, considero que los ecologistas, junto a los sectores progresistas del país deben retomar la lucha contra la Barrick y contra los que, “por unos dólares más”, se han vendido sin importarle la salud ni el bienestar de los dominicanos.

La Barrick está o ha estado en Estados Unidos, Canadá, Argentina, Perú, Chile, Tanzania y República Dominicana, entre otros países. En la mayoría ha desatado polémicas muy serias sobre los daños ambientales que produce por el uso de materiales tóxicos y de otra naturaleza. Esa empresa, que produce más de 8 millones de onzas de oro el año, la mayor del mundo, no anda con pendejadas. Lo que quiere lo consigue, por las buenas o por las malas.

Lamento que el consejo del Ministro -que también debería estar dando explicaciones en los tribunales- , sobre invertir dinero entre periodistas y medios de comunicación haya dado tan buenos resultados.

La verdad es que algunos colegas hacen que de vez en cuando me arrepienta de los treinta y tantos años que tengo trabajando periodismo. Ya me lo decía mi santa madre, que en paz descanse: “Deja el periodismo y el comunismo y sigue tu ebanistería, que te irá mejor en la vida”. ¡Cuánta razón tenía la vieja!